Real Zaragoza: cambio de entrenador, no de planes

Desde que el Real Zaragoza comenzara la temporada con una victoria solvente por 3 a 1 al UCAM Murcia allá por el lunes 21 de agosto, estreno este formato de horario, muchas cosas han cambiado. El turolense Luis Milla era el inquilino del banquillo zaragocista y así lo fue durante once jornadas hasta que su empate en Pucela no cambió la mala dinámica del equipo y no fue capaz de convencer a la directiva por lo que fue sustituido por otro entrenador de la tierra, Raúl Agné. El hueco en el banquillo seguiría vacante durante dos jornadas más, hasta que el nuevo técnico aragonés cumpliese su sanción que arrastraba desde su época en el Tenerife. Esta jornada el mequinenzano se podía sentar por fin en el banquillo de La Romareda y su equipo venció por 2 a 0 al Mirandés logrando una racha de tres partidos sin perder.

La era Luis Milla

El ex seleccionador sub 21 llegaba al templo blanquillo tras media temporada en Lugo y con una idea de juego muy clara, la posesión del balón. Con Zapater como referencia en el centro del campo, con una línea de tres medias puntas, formada por Cani, Xumetra y Lanzarote, digna de primera división y con el pichichi Ángel, el Zaragoza ilusionaba. La temporada empezaba de forma fulgurante para el conjunto maño; que lograba reenganchar de nuevo a toda su afición con el sueño del ascenso tras tres jornadas en las que los blanquillos lograsen dos victorias importantes en La Romareda, entre las que se incluía el derbi aragonés. Pero poco a poco la situación fue cambiando. La derrota del Zaragoza en el Ciutat de Valencia y su victoria en casa contra el Alcorcón fueron el preludio de una racha de 7 partidos sin conocer la victoria.

luismilla

La asignatura pendiente del Zaragoza desde  principio de temporada han sido los encuentros lejos de La Romareda donde solo ha conseguido sacar cuatro puntos de 21 posibles y actualmente sigue sin conocer la victoria. Unos bagajes bastante pobres para un equipo que quiere asentarse en la parte alta de la tabla, pero el Zaragoza siempre revertía la situación con victorias en casa. Tras una dolorosa derrota contra el Sevilla Atlético y  una conquista del Municipal por parte del Elche dónde varios miembros de la plantilla fueron muy señalados, el puesto de Luis Milla se encontraba en el aire.

Los aragoneses perdían la esencia futbolística que habían mantenido durante los primeros compases de la temporada y las lesiones no acompañaban al equipo. Dos piezas clave como Cani y Xumetra fueron los primeros en adherirse a la enfermería blanquilla. Las lesiones de Cabrera y Carcelén obligaron a Luis Milla a alinear una defensa de circunstancias frente al filial sevillista, donde José Enrique actuó como central y Fran Rodríguez de lateral. Estos experimentos le sirvieron al turolense como prueba de fuego, ya que estos dos jugadores conseguirían la titularidad una semana más tarde.

El último partido de Luis Milla como técnico zaragocista fue en Valladolid, y aunque su equipo arrancó un empate a cero con diez futbolistas no le sirvió para continuar en el puesto. La decisión más acertada del aragonés como técnico fue darle la oportunidad al canterano Álvaro Ratón en la portería, en sustitución de un más que criticado Irureta que vio como sus fallos contra el Elche le condenaban a sentarse en la banqueta.

La era Raúl Agné 

Muchos fueron los nombres de entidad que rumoreaban sustituir a Luis Milla como técnico zaragocista, pero la Directiva decidió apostar por un entrenador de perfil bajo y con experiencia en la categoría. Llegaba Raúl Agné de la mano de Narciso Juliá que había coincidido con él en su época en el Girona. Las sesiones de vídeo se implantaban en la Ciudad Deportiva, los nuevos métodos tácticos y la pizarra de Agné eran asentados lentamente en un plantilla que necesitaba algo de motivación para darle un vuelco a la situación.

El aragonés se estrenaba en La Romareda viendo el partido desde la grada contra un Almería en descenso y que no conocía la victoria fuera de los Juegos del Mediterráneo. El equipo respondió con carácter y entrega, aunque no lograron  encontrar un juego vistoso consiguieron la victoria por 2 a 1. Los jugadores y el planteamientos seguían siendo los mismos, exceptuando la utilización de la doble punta de ataque con Juan Muñoz y Ángel, pero la sensación transmitida al público zaragocista era diferente.

Edu García es una de las revelaciones del Real Zaragoza

Edu García es una de las revelaciones del Real Zaragoza

La prueba de fuego era ver cómo respondía el equipo a un partido complicado fuera de casa, en Mallorca y con el polémico Culio como rival. El Real Zaragoza vio como su rival volteaba un resultado adverso en dos ocasiones y aunque Juan Muñoz anotase el gol de la temporada desde más allá del centro del campo, los maños seguían sin conseguir los tres puntos a domicilio. Lo que viene a continuación es conocido por todos. Hay que remontarse a este último fin de semana, el Zaragoza conseguía vencer por 2 a 0 a un Mirandés inmerso en zona de descenso y que atraviesa una racha de 8 partidos sin ganar. Edu García sería el nombre de la era Agné. El canterano no contó con casi oportunidades con el anterior técnico pero con su gesto señalándose el escudo ante Culio y su gol frente al Mirandés se ha ganado un hueco en el corazón de todo zaragocista.

Las claves

La vuelta de jugadores importantes y de la casa han dado sus frutos. Zapater y Cani son las piezas que han sostenido al Zaragoza durante este primer tercio de temporada. El ejeano ha disputado todos los encuentros como titular a un gran nivel, sorprendente tras casi dos años sin disputar un encuentro. Por su parte, Cani ha puesto las gotas de calidad necesarias para que el Zaragoza pueda competir contra todos los equipos de la categoría, si las lesiones le respetan tenemos mucho Ruben Gracia por delante.

Lanzarote y Ángel han sido las dos mejores bazas de los blanquillos en ataque con seis goles cada uno. A esto hay que añadir lo que aporta el extremo catalán con sus golpeos a pelota parada. Por último, cabe destacar la irrupción de José Enrique en el lateral zurdo. El ex del Liverpool ha asentado la defensa maña dejando atrás sus lesiones y poniéndole ese punto de veteranía y tranquilidad que le faltaba a la zaga. Si el Zaragoza mejora sus números fuera de su feudo y mantiene la solvencia en su estadio, estamos ante un equipo que dará mucho que hablar en todo lo que queda de Liga.

https://www.youtube.com/watch?v=67Q4GGG5M4w

Jesús Chueca

Estudiante de Periodismo de la Universidad de Zaragoza. Actualmente sufriendo con nuestro Real Zaragoza desde Oporto.

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