Los años 80 o cuando Osasuna se sacó el pasaporte

Foto del once inicial del primer partido del Sadar en Europa, ante el Glasgow Rangers
foto vía navarrasport.com

Biurrun, Castañeda, Lecumberri, Purroy, Bustingorri, Ibáñez, Lumbreras, Rípodas, Benito, Martín y Orejuela. A priori, a la afición más joven de Osasuna (en la que me incluyo), es probable que estos nombres no les suenen demasiado. Tal vez, el único conocido es Martín, dadas sus exitosas etapas como entrenador de los rojillos. Sin embargo, estos hombres colocaron a Pamplona en Europa e hicieron vivir al Sadar una de las noches mágicas de la historia de Osasuna: el primer partido europeo en el coliseo rojillo.  Antes de entrar en detalles, vamos a ver un poco de historia.

La década de los 80. En estos años, se dio una especie de “revolución vasca” en la Liga: la Real hacía vibrar Atocha con sus dos títulos ligueros y el Athletic sacaba la Gabarra para celebrar sus 2 últimas Ligas y su última Copa del Rey. Dentro de esa revolución, Osasuna también contribuyó a colocar al fútbol vasco a la vanguardia del balompié nacional.

La vuelta a Primera

A principios de la década, los pamplonicas volvían al fútbol de élite, después de un largo letargo entre tinieblas en los que el club se paseó entre la Segunda y la Tercera División. El 1 de Junio de 1980, más de 5.000 rojillos se desplazaron hasta la Condomina para gritar con el alma el gol de Chuma Rández que devolvía a Osasuna a la Primera División tras 17 años de ausencia.

Partido en La Condomina del ascenso de Osasuna. Foto vía noticiasdenavarra.com

Partido en La Condomina del ascenso de Osasuna. Foto vía noticiasdenavarra.com

Durante las siguientes campañas, el club se consolidó deportiva y económicamente. La entidad encauzó su política y sus inversiones hacia la cantera, fichando a jugadores de fuera cuando sólo era necesario. En el ámbito económico, el club se centró en sanear una deuda que llegaba a los 56 millones de pesetas. El esfuerzo que se hizo en ese aspecto permitió a Osasuna convertirse en uno de los clubes más saneados de España y evitó la terrible conversión del club en SAD en 1992.

El buen hacer en el verde y en los despachos dio sus frutos con una gran recompensa en la temporada 1984/1985: Osasuna se clasificó por primera vez en su historia para jugar competiciones europeas. La victoria ante la Real Sociedad en la última jornada y una carambola con los resultados de la Copa del Rey y la Copa de la Liga permitió al club pamplonica obtener el último billete europeo, tras acabar en el sexto lugar durante la competición regular.

Estreno europeo

El debut rojillo en Europa se produjo en un campo histórico: Ibrox Park. El 18 de Septiembre de 1985, Europa escuchaba por primera vez el nombre de Osasuna. El estreno no fue el más deseado, y es que a pesar de dar una buena imagen, los hombres de Ivan Brzic caían en tierras escocesas por 1 a o. Sin embargo, el once mencionado al inicio del artículo, le dio la vuelta a la eliminatoria dos semanas más tarde y los goles de Rípodas y Martín dejaban en la cuneta a todo un histórico de Europa: el Glasgow Rangers.

Graderío Sur durante el Osasuna-Rangers en 1985. Foto vía panenka.org

Graderío Sur durante el Osasuna-Rangers en 1985. Foto vía panenka.org

Ésta fue la única alegría durante la primera aventura europe, ya que el Waregem belga eliminó a los navarros en la siguiente ronda, gracias a que los centroeuropeos supieron conservar la ventaja obtenida en su casa (2 a 0 en Bélgica, 2 a 1 en el Sadar para Osasuna).

Segunda etapa europea

Osasuna tuvo que renovar el pasaporte 6 años después, en 1991. Después de varias campañas en las que el proyecto osasunista se consolidó en Primera (con susto incluido de descenso en la 86/87), la escuadra dirigida por Pedro Mari Zabalza obtuvo la mejor clasificación liguera en la historia de Osasuna: un cuarto puesto. En esa temporada será recordada, aparte del cuarto puesto, por el regalo de navidades que hicieron los rojillos a los hinchas, una de las gestas más grandes del club que todavía se recuerdan: el 0 a 4 que los navarros le endosaron al Real Madrid en el Bernabeú, con “hat-trick” de Jan Urban.

Jugada del Real Madrid-Osasuna. Foto vía navarra.com

Jugada del Real Madrid-Osasuna. Foto vía navarra.com

La segunda aventura europea de los rojillos fue más fructífera que la primera. Osasuna logró pasar dos rondas, dejando en la cuneta al Slavia de Sofía (con remontada incluida en el Sadar) y al Stuttgart, colíder por aquel entonces de la Bundesliga. La travesía terminó en octavos de final, cuando todo un campeón de Europa, el Ajax, eliminó a los pupilos de Zabalza. El equipo neerlandés se proclamaría a la postre vencedor de aquella edición de la Copa de la UEFA.

El ocaso

Esta época dorada de Osasuna terminaría en la temporada 1993/1994. El club se vio inmerso en un proceso de renovación: Fermín Ezcurra (el hombre que saneó las cuentas del club, apostó por la cantera, etc.) dejó la presidencia del club después de más de 20 años en el cargo, Pedro Mari Zabalza dejó el banquillo rojillo después de 7 años, etc. Deportivamente, el proyecto se tambaleó y el club, después de 14 años, volvió a la Segunda División.

Aunque ya hayan transcurrido más de tres décadas, y hayamos vuelto más veces a Europa, siempre es más especial la primera vez. Osasuna salió del pozo, maravilló con su fútbol de garra y se codeó entre los mejores. A la espera de volver a la élite, siempre tendremos los recuerdos de aquellos momentos que todavía perduran en la memoria del osasunismo.

Jon Larratxea

Estudiante de Periodismo en la UPV/EHU. Contando las horas para volver al quiosco de la Plaza del Castillo. IG: @jon99larratxea

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