2015: Un año que no pasará a la historia del C.D. Numancia

Se acaba el 2015, un año natural que en lo respectivo al ámbito futbolístico del C.D. Numancia no pasará a la historia del club. Este año ha estado marcado por un C.D. Numancia que no ha brillado en ningún momento y que se ha mantenido en la zona de nadie de la Liga Adelante.

El año comenzaba con Juan Antonio Anquela en el banquillo soriano y acaba con Jagoba Arrasate al mando de la nave. Durante el periodo estival ha habido los habituales múltiples cambios de caras en la plantilla, pero una cosa sigue en común: el Numancia vaga por la zona media de la Liga Adelante sin sufrir en exceso, pero sin tampoco ilusionarse con el playoff.

El Numancia de Juan Antonio Anquela, el de la primera mitad de 2015, era un equipo robusto, con una gran eficacia defensiva, escasez de juego colectivo en ataque y dominio abismal de las jugadas de estrategia. Julio Álvarez, el encargado de botar todas estas jugadas y marcar auténticos golazos de falta, fue el hombre más destacado de este Numancia de Juan Antonio Anquela. El mediapunta, con sus detalles de calidad, llevaba el timón de la nave soriana, de hecho su baja por varias lesiones durante la última parte de año está siendo una sensible ausencia. El mejor complemento para Julio Álvarez en el balón parado fue un Juanma que dominaba el juego aéreo en ambas áreas.

Los otros dos jugadores que más destacaron de esta primera parte del año fueron dos de la piezas claves de cualquier equipo, el portero y el delantero. Munir, el meta numantino, se hizo amo y señor de la portería soriana dejando una gran seguridad y muchos puntos gracias a sus paradas. Sergi Enrich fue el martillo pilón del equipo de Anquela. El delantero cuajó una magnífica temporada 2014/2015 que le ha catapultado a la liga BBVA de la mano del Eibar.

El punto más negativo de este Numancia de Anquela fue la indolencia que en muchas veces se le achacó. Una falta de intensidad que en muchas ocasiones acarreó demasiados empates y que impidió que los sorianos estuvieran realmente cerca de luchar por el playoff.

Al final de la temporada, el Numancia ocupó el 12º lugar de la Liga Adelante con un Anquela a la gresca con la prensa, con la afición y con la certificación de una marcha que era un secreto a voces meses antes. Al técnico andaluz le sustituyó Jagoba Arrasate. Un fichaje para los banquillos que generó dudas en verano, que ilusionó en septiembre y que vuelve a generar indiferencia a fin de 2015.

Con Arrasate llegó un cambio en el once tipo. Munir ha seguido siendo el alma de la portería, en la delantera al pichichi Enrich le han sustituido un Óscar Díaz y un Alex Alegría que están consiguiendo con goles que no se eche de menos al delantero balear. Mientras que en la defensa y en la media ha habido muchos cambios con la desaparición de jugadores habituales en la era Anquela porque se marcharon de la plantilla, por lesiones varias o porque ya no cuentan tanto con la confianza del míster. Así, Unai Medina, Orfila o Luis Valcarce son habituales en la zaga, Gaztañaga lleva la medular del equipo y los puñales por bandas son esta temporada David Concha, Nacho o Pablo Valcarce.

El proyecto Arrasate comenzó con dudas en verano, pero con una gran ilusión con el comienzo del año. El Numancia 2015/2016 empezó jugando un gran fútbol y arrasando. Durante las tres primeras jornadas vio a todos sus compañeros de viaje en esta Liga Adelante desde lo más alto de la tabla, manteniéndose hasta nueve jornadas en puestos de privilegio, ascenso directo o promoción. Pero la línea de este Numancia ha sido descendente al punto que cierra el año 2015 a tan sólo dos punto del descenso.

El juego bonito, de toque, con presión alta y juego rápido por bandas fue un espejismo durante los 90 minutos de partido que duró las primeras jornadas. Desde entonces, el Numancia parece dr jekyll and mr hyde. Los sorianos están mostrando la cara indolente del año pasado por con mucha menos seguridad defensiva durante las primeras partes y muestran esa cara alegre e ilusionante en las segundas partes. Esa buena versión está consiguiendo que los sorianos recuperen bastantes puntos perdidos en los primeros tiempos, aunque pocas veces le vale para ganar y en otras muchas las buenas reanudaciones no sirven para enmendar las primeras partes y sumar.

El proyecto Arrasate frente al proyecto Anquela se diferencia en casi todo. El Numancia de Anquela basaba todo en el balón parado, en la inspiración de Enrich y en la defensa, mientras que el de Arrasate peca de endeblez defensiva, tiene más calidad combinativa y está echando mucho de menos a Julio Álvarez, que lleva toda la temporada lesionado, en las jugadas de estrategia.

Al 2016 todos los numantinos le pueden pedir que vuelva esa versión ilusionante de las primeras jornadas de esta temporada 2015/2016 donde la afición bajaba contenta a Los Pajaritos, veía espectáculo y además celebraba triunfos de los suyos.

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