Rayo Vallecano 2 – 3 Nàstic de Tarragona: Barreiro se viste de Rey Mago

Barreiro, autor de dos goles y héroe del Nàstic. Imagen vía lfp.es

Barreiro, autor de dos goles y héroe del Nàstic. Imagen vía lfp.es

Rayo y Nàstic se enfrentaban esta tarde en un duelo de objetivos contrapuestos. Los locales buscaban tres puntos que los acercase más a la cabeza de la clasificación, mientras que a los visitantes les urgía ganar para huir de la zona de descenso. Rodri sorprendió con su alineación dando entrada a Morente y Muñiz, dos jugadores con apenas minutos esta temporada. También fue titular Eddy Silvestre, un futbolista que no ha aportado nada hasta ahora y que ante la llegada de Matilla se preveía su  regreso a la suplencia.

El partido se le puso de cara al Nàstic desde muy pronto. A los cuatro minutos los granas ya vencían en Vallecas gracias a un buen gol de Maikel Mesa, tras unos instantes de tanteo inicial. El jugador canario cazó un balón en la frontal del área, orientó el balón y disparó raso pegado al palo derecho, lejos del alcance de Alberto. Los visitantes recuperaban viejas sensaciones del pasado, cuando los partidos a domicilio se ponían de cara desde muy temprano.

El gol llenó de moral a los de Rodri, que encerraron en su área a los locales liderados por un esperanzador Juan Muñiz, el jugador más talentoso del conjunto grana que no está teniendo las oportunidades que sí tuvo el curso pasado, donde brilló. La tuvo Maikel Mesa de nuevo en el 8’, en un remate sin mucho ángulo a centro de Tete Morente que se marchó fuera. El Rayo, en estado de shock, comenzó a despertar a partir del minuto 15 y se adueñó de la posesión del balón. El Nàstic, encerrado en su campo con las líneas muy juntas, esperaba su oportunidad a la contra.

La primera oportunidad del partido para los vallecanos llegó en el 21’ de los pies de Embarba. El extremo rayista ejecutó un libre directo desde el flanco derecho de la frontal del área del Nàstic, marchándose su disparo alto. Pero solo dos minutos después el propio Embarba conseguiría la igualada gracias a un nuevo error de Dimitrievski, que no pasa su mejor momento. Embarba se marchó hasta de tres marcadores en una gran internada por el centro y disparó desde veinte metros para anotar el 1-1.

Tras el gol del empate el Nàstic volvió a adelantar líneas y a hacerse con el control del esférico. Guiados por un enorme Juan Muñiz, que se desplazaba entre líneas a placer y movía a su equipo a una velocidad trepidante, el Nàstic se volvería a adelantar en el marcador. Primero fue en el 31’, en una falta lejana sacada por el menudo jugador asturiano, que encontró la cabeza de Barreiro y a punto estuvo de ver portería; y un minuto más tarde la conexión entre ambos resultaría altamente efectiva: Muñiz dejó sentados a dos defensores rayistas en un gran desborde por banda derecha, puso un centro magnífico con la pierna mala y Barreiro remató de cabeza a bocajarro para batir al meta del Rayo. 1-2 y el Nàstic volvía a mandar en el electrónico.

Y si el partido no estaba lo suficientemente emocionante, el árbitro se encargaría de darle vida en el 35’ al Rayo con un inexistente penalti de Muñiz sobre Raúl De Tomás. El propio De Tomás fue el encargado de ejecutar la pena máxima, pero mandó el disparo fuera. El encuentro llegaría al descanso con diez minutos de locura en un constante ida y vuelta que dejó oportunidades en ambas áreas. La más clara la tuvo Barreiro en el 38’, en un mano a mano con Alberto tras un error defensivo clamoroso de la zaga vallecana, pero el gallego mandó la vaselina alta.

Acoso rayista en el segundo tiempo

El Nàstic salió mejor tras el descanso. Los de Rodri subieron la línea de presión y cortocircuitaron la salida de balón del Rayo en campo contrario, tal y como pide constantemente su afición en el Nou Estadi. Esto permitió alejar a los delanteros locales de la zona de peligro y recuperar algún que otro balón en zonas comprometidas. El Rayo tiró de valentía y de coraje para tratar de alcanzar el gol del empate, pero pecó de claridad en sus jugadas ofensivas.

El paso de los minutos otorgó al Rayo el control absoluto de la posesión. El Nàstic, cada vez más atrás, defendía el resultado con uñas y dientes. La tuvo Embarba en el 58’, tras una jugada embarullada dentro del área, con un disparo a placer que mandó alto. Pero el gol del empate era cuestión de tiempo. El Rayo estaba acosando al Nàstic de un modo insultante. En el 65’ llegó la más clara en otra jugada embarullada dentro del área con infinitos disparos a portería. Uno de ellos, obra de Trejo, terminó impactando de lleno en el poste derecho de la portería de Dimitrievski.

No sería el único encuentro entre Trejo y los palos. En el 73’ mandaría un soberbio latigazo al larguero, tras un buen recorte en la frontal del área grana. Pero el Rayo, que llegaba y llegaba sin parar, no lograba el tanto del empate y la desesperación fue haciendo mella en sus jugadores. La desesperación lleva a la imprecisión y poco a poco el acoso rayista fue desapareciendo. El Nàstic se limitaba a perder tiempo y a defender un resultado valiosísimo.

Un final de película

Si bien el Nàstic no merecía ganar este partido, tampoco merecía perder los tres puntos de la forma en que a punto estuvo de perderlos: con otro penalti inventado a favor del Rayo que esta vez Trejo se encargó de convertir. Un mazazo tremendo para los tarraconenses que habían peleado la victoria durante todo el partido y que veían como una decisión arbitral les echaba por tierra todo el trabajo de 90’.

Pero a veces el fútbol es justo y si bien no era justo que el Nàstic ganase este partido, tampoco lo era que le arrebatasen los tres puntos de una forma tan ruin. A punto de cumplirse el 94’ Kakabadze se fue de su par, colgó un centro a la desesperada y encontró a Manu Barreiro dentro del área, que remató de cabeza a lo Santillana para anotar el 2-3 y devolver a lo grande los tres puntos al casillero visitante.

El Nàstic suma así tres puntos de oro que le permite escalar hasta la decimoquinta plaza y alejarse cuatro puntos por encima del descenso. El Rayo, por su parte, continúa quinto, en zona de playoff y a tan solo cuatro puntos del liderato.

Ficha técnica

Rayo Vallecano: Alberto, Baiano (Lass, 85’), Ba, Velázquez, Álex Moreno, Fran Beltrán (Chori Domínguez, 75’), Unai López, Comesaña (Aguirre, 45’), Embarba, Trejo, De Tomás.

Nàstic: Dimitrievski, Kakabadze, Suzuki, Molina, Abraham, Gaztañaga, Eddy Silvestre (Matilla, 63’), Tete Morente, Muñiz (Brugui, 67’), Maikel Mesa (Dongou, 90’), Barreiro.

Goles: 0-1 Maikel Mesa (4′), 1-1 Embarba (23′), 1-2 Barreiro (32′), 2-2 Trejo (88′), 2-3 Barreiro (90+4′).

Árbitro: Cordero Vega (Colegio Cántabro). Amonestó a Velázquez (29’) y De Tomás (62’) por parte local y a Kakabadze (17’), Muñiz (35’), Dimitrievki (82’), Matilla (86’), Molina (86’), Maikel Mesa (86’) y Abraham (89’) por parte visitante.

Incidencias: 6.416 espectadores en Vallecas.

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