Cuando el fútbol murciano soñó a lo grande

A día de hoy, el máximo representante del fútbol murciano es el Lorca FC, debutante en Segunda División, pero su futuro en la categoría de plata se augura efímera debido a los pobres resultados en esta temporada. Hubo un tiempo en el que en la Región de Murcia se veía fútbol de alto nivel habiendo rivalidad entre muchos clubes. A finales de la primera década del siglo XXI, más de un equipo de Murcia soñó con un derbi en Primera División, un sueño que lo acariciaron con las manos.

El club con más peso de esta comunidad es el Real Murcia, que ha jugado hasta un total de 18 temporadas en Primera División. Aunque ahora está en una difícil lucha por huir de Segunda División B, no hace mucho era un equipo competitivo con un hueco en la máxima categoría española. Es el club pimentonero el único que ha sido capaz de jugar en Primera División, otros han estado a punto de conseguirlo y hoy en día están en el olvido.

En la temporada 2005-06, se produjo un hecho insólito, pues en Segunda División había tres equipos murcianos: el Real Murcia, el extinto Ciudad de Murcia y el Lorca Deportiva. Los pimentoneros venían de una mala temporada en el que sufrió para no descender de Segunda División, pero una buena recta final de la mano de Casuco salvó la temporada. La siguiente campañá fue parecida, y a pesar de las expectativas, un equipo con Iván Alonso, Pedro León y Acciari en sus filas, se salvó del descenso una vez más en las últimas jornadas. Por su parte, el Ciudad de Murcia, uno de los equipos más humildes de la categoría, afrontaba su tercera en la categoría de plata con el objetivo de dejar de sufrir. Quique Pina contrató a Abel Resino como entrenador para dar el salto de calidad. Y el tercero fue el debutante Lorca Deportiva, cuyo entrenador fue Unai Emery;  brilló en el playoff de ascenso al eliminar al Alicante y al Real Unión.

Al comienzo de esa temporada no se esperaba que los tres equipos iban a protagonizar grandes momentos de Segunda División, pues dos de ellos lucharon por un puesto de ascenso. Curiosamente, el equipo con más masa social e historia del fútbol murciano fue descartado de esa lucha y a punto estuvo de nuevo descender, pero una buena primera vuelta del Murcia lo evitó. Sin embargo, dos de los fenómenos más importantes de aquella temporada no estuvieron muy lejos. De hecho, el Real Murcia y el Ciudad de Murcia compartieron la Condomina. El fútbol vistoso y de gran calidad se vio en el otro barrio, el Ciudad de Murcia firmó una espectacular campaña que a punto estuvo de tocar la gloria. Jugadores como Luque (que anotó 19 tantos siendo mediocentro), Goitom, Iván Amaya, Piti o Kome deslumbraron sumando 72 puntos acabando en el cuarto lugar a dos del ascenso,

Pero no fue la única sensación de la temporada, el Lorca Deportiva se estrenó a lo grande en su primera temporada en la categoría de plata de la mano de un Unai Emery que iba agrandando su currículum poco a poco. Los lorquinos también estuvieron en la lucha por el ascenso durante todo el año, pero una sola victoria en los últimos cinco partidos les privó del sueño. Pero al recuerdo quedarán grabados las victorias ante el Murcia, Valladolid, Elche o Sporting. Una temporada diferente en el que Murcia era el foco de Segunda División.

El Lorca que estuvo a punto de ascender a Primera División. Foto: APFM

El Lorca que estuvo a punto de ascender a Primera División. Foto: APFM

En la siguiente temporada seguían los mismos, pero con un final diferente. El presidente del Real Murcia, Jesús Samper, al ver que su club estaba a la sombra de los ‘nuevos’, decidió realizar un proyecto ambicioso tras la construcción de la Nueva Condomina ese mismo año. Fichajes como el de Antoñito, Notario, Jofre, Gallardo, Aranda y Abel se le sumaron a jugadores de renombre como Iván Alonso, Julio Álvarez y Pignol, y la temporada no podía haber sido mejor. El entrenador Lucas Alcaraz ‘enchufó’ desde el principio al equipo y con 13 puntos de ventaja respecto al cuarto, el Murcia ascendió a Primera División. Un empate ante la Ponferradina seis jornadas antes de finalizar certificó su, hasta ahora, último ascenso a Primera División.

Por su parte, los otros dos clubes murcianos vivieron la cruz de la moneda. El Ciudad de Murcia volvió a realizar una buena temporada acabando cuarto en liga de la mano de José Luis Oltra, pero con escasas probabilidades de ascenso desde los tres últimos meses de la competición. Al concluir la temporada, se vio un caso en el fútbol único en España, que fue la compra-venta de la plaza de Segunda División al Granada 74, haciendo prácticamente desaparecer al club murciano bajo las órdenes de Quique Pina. De esta manera se concluyó la corta e intensa vida del Ciudad de Murcia en Segunda División durante cuatro temporadas. El club desapareció el 17 de junio de 2007. El otro club, el Lorca, tras la gran ilusión de la temporada anterior, le tocó volver a la realidad y afrontar el descenso. Con la salida de Emery al Almería y de jugadores importantes, el club estuvo coqueteando todo el año por los puestos de abajo, y a pesar de contar con cuatro entrenadores distintos, no pudieron evitar su adiós a Segunda División.

En la siguiente temporada, el número de equipos murcianos en Segunda División pasó de tres a cero. El Real Murcia afrontó su nueva andadura en Primera División con mucha ilusión. El club hizo un esfuerzo importante y firmó a Baiano, que firmó 15 goles en la temporada anterior con el Celta. Otros jugadores llegaron a Murcia para recuperar el protagonismo. Regueiro, Álvaro Mejía, Pablo García y Curro Torres hacía presagiar que por fin el Murcia iba a lo grande hacia la salvación. La ilusión estaba hecha con el récord de abonados en ese mismo año, pero sólo fue espejismo. A pesar de que la temporada empezó bien acabando la primera vuelta fuera de los puestos de descenso, el equipo se derrumbó en la segunda parte del campeonato, y con la incorporación de Javier Clemente certificaron el descenso.

Baiano era una de las estrellas del último Murcia de Primera División.

Baiano era una de las estrellas del último Murcia de Primera División.

Vuelta a la realidad para un club que apostó fuerte y acabó fracasando. Se preveía un cambio de ciclo con José Ángel Serrantes en la presidencia volviendo a sufrir en su retorno a Segunda División. Los murcianos seguían sin triunfar con Clemente en el banquillo y eso lastró con las posibilidades del club para volver a ascender. Ya en la temporada 2009-10 volvieron a compartir el protagonismo murciano con el debutante Cartagena, un club refundado 1995 que antes se denominaba Efesé. El conjunto cartaginés hizo sombra al Murcia en aquella temporada. Y es que en su primera temporada en la segunda máxima categoría, el Cartagena emuló a su vecino Lorca y a punto estuvieron de ascender a Primera División.

Bajo el mandato en el banquillo de Juan Ignacio Martínez, el Cartagena fue la sorpresa de todos, se mantuvo invicto en las primeras 11 jornadas, con victorias como la goleada al Murcia por 1-4. Con un espectacular equipo formado por grandes jugadores como Toché, Víctor, De Lucas, Cygan y Unai Expósito, el Cartagena combinaba jugadores experimentados con jóvenes cedidos por equipos de Primera División, una buena mezcla que a punto estuvo de hacer más historia. Sin embargo, el Murcia seguía con su cuesta abajo y ese año no pudo evitar el descenso a Segunda División B. El equipo de José González sumó 10 de los últimos 12 puntos en juego, pero no fueron suficientes, ya que un empate en el minuto 89 del Girona hicieron que los gerundenses se salvaran, pero los pimentoneros descendieran.

La temporada siguiente dejaron al Cartagena como único representante murciano en Segunda División, encaminando en tierra de nadie pero con la salvación más que atada a medida que iba avanzando la temporada, el equipo acabó a 10 puntos de los puestos de playoffs por la salvación y a 10 del descenso. Sin embargo fue en la siguiente temporada, con el Murcia recuperando la categoría, cuando el Cartagena no pudo evitar el descenso tras la transformación del equipo de un año a otro. El Murcia sí evitó el descenso durante durante dos temporadas con sufrimiento. De hecho, en 2013 acabó entre los últimos cuatro puestos, pero el descenso administrativo del Guadalajara les salvó la categoría.

La temporada siguiente, con el debutante técnico Julio Velázquez, el Murcia hizo una espectacular campaña dónde a punto estuvieron de ascender, pero esta vez fueron ellos quiénes, tras un verano largo de juicios y polémicas, el Murcia descendió a Segunda División B por la LFP debido a los impagos. Desde entonces, el club murciano vive una de las peores etapas de sus 98 años de historia en búsqueda de vivir un nuevo ascenso a Segunda División. Desde entonces, equipos como el UCAM Murcia o el Lorca FC han intentado devolver la ilusión del fútbol murciano en la categoría, pero sus papeles han sido efímeros. En Murcia desean con esperanza el resurgir de los equipos de la Comunidad que tanto ha dado al fútbol español.

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