CD Mirandés: decepcionante bajón que no se pudo arreglar

El año finaliza para el equipo burgalés en última posición, tras una temporada muy decepcionante en cuanto a regularidad después de un brillantísimo inicio de campaña que no se pudo remediar. Hasta cuatro técnicos han estado al mando del barco que naufragaba por Miranda de Ebro. Con el agua al cuello lo cogió Pablo Alfaro, el que será el técnico la temporada que viene en Segunda B. El año finaliza con 41 puntos, nueve victorias, 14 empates y 19 derrotas, siendo además el equipo más goleado de la categoría.

Comenzó la campaña en la ciudad ribereña frente al Getafe con un 0-0, continuando esta regularidad durante los meses de septiembre y octubre. Diez jornadas duró la ilusionante racha del equipo, entonces dirigido por Carlos Terrazas. Tres victorias y seis empates que hacía que estuviera en lo más alto de la tabla. Entonces se cruzó la SD Huesca y El Alcoraz, y llegó la primera derrota por un contundente 3 a 0. A partir de ahí, un único empate ante el Córdoba en casa y cinco derrotas antes de llegar al Pizjuán.

Una derrota por 1 a 0 ante el Sevilla Atlético hacía que fuera un único punto de 18 posibles. La derrota se llevó el cargo de Terrazas, que fue destituido. Cogió las riendas por unos días mientras se buscaba sustituto el segundo, Javier Álvares de los Mozos. Consiguió la victoria en casa ante el Elche. Volvió a ser el segundo cuando se hizo cargo Claudio Barragán.

El primer partido de Barragán no tuvo el debut deseado. Perdió por un contundente 5 a 0 en el derby regional frente al Real Valladolid. Cuatro partidos al mando. La derrota en casa frente al Numancia por 0 a 3 fulminó rápidamente al técnico valenciano. Volvió, pero esta vez para quedarse Javier Álvarez de los Mozos. Se vio una leve mejoría, pero la regularidad no llegaba. El Huesca volvía a ponerse en el camino, esta vez en Miranda de Ebro. Derrota por 1 a 3, y Álvarez de los Mozos dejaba de ser técnico tras 10 partidos al frente, con un balance de una victoria, cuatro empates y cinco derrotas.

Llegó el cuarto entrenador del curso para tratar de obrar el milagro. Fue un 28 de marzo. Pablo Alfaro llegaba a Miranda sin apenas contar con experiencia en los banquillos de la categoría de plata. Su partido del debut, ante el líder Levante, dejó constancia de que venía para tratar de conseguirlo. A pesar de la derrota, la imagen del colista mejoró y se veía claro que el equipo ganó en entrega y lucha.

En Almería, a falta de dos partidos para el final, se confirmó el peor de los presagios, ya que la derrota le dejaba sin opciones matemáticas de conseguir la salvación. El final de temporada trataba de cerrarse de la mejor forma posible, dando gracias a esa afición que siempre ha estado ahí de forma incondicional. La próxima temporada el CD Mirandés jugará en Segunda División B, aquel lugar que luchó por abandonar hace cinco años. ¡Volveremos!

Alejandro Sánchez

Graduado en Periodismo por la UPV/EHU. Estudiante de un Máster en Comunicación y Periodismo Deportivo. Redactor del CD Mirandés y actualmente en el Athletic Club.

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