Schuster: cómo acabar un puzle al que le faltan piezas

Lo cortés no quita lo valiente. Si hace un par de semanas reprobábamos la actitud del míster malaguista contra la grada de La Rosaleda, hoy no nos duelen prendas en reconocer que en los tres últimos encuentros, el equipo, a pesar de las importantes bajas, ha sabido competir, y ha obtenido seis de los nueve puntos en juego. Y de no haber sido por el árbitro en el partido contra el Madrid…

Pero no caben lamentaciones, y lo cierto, es que de nuevo, en la cita que le enfrentará mañana por la noche al Espanyol, Schuster tendrá varias bajas que le dificultarán la tarea de confeccionar un once equilibrado.

No será de la partida por sanción, Jesús Gámez, que deberá cumplir el último de los tres encuentros con los que fue castigado, y a él se suman Sergio Sánchez y Camacho, que cumplen ciclo de cinco amarillas, y también Duda, que fue expulsado en Vigo. Por si fuera poco, Tissone quedó fuera de combate para el resto de competición liguera.

La baja de Duda es importante, ya que el extremo luso se encuentra en un gran momento de forma, y sus asistencias han dado últimamente muchos puntos al equipo, pero en su puesto, un jugador como Iakovenko, poco utilizado de momento, parece ser un recambio de garantías, y la vuelta de Eliseu también ofrece otra opción, teniendo en cuenta que Antunes volverá tras haber estado ausente por sanción ante el Celta.

La baja de Sergio Sánchez, que se ha convertido en un comodín para el técnico malaguista, sin embargo se ve compensada por la vuelta que Weligton, que ya disputó algunos minutos en Balaídos, y la de Gámez se está resolviendo con el concurso de Angeleri en la banda derecha, en la que sin llegar al nivel del lateral fuengiroleño, el argentino está cumpliendo.

Un centro del campo “jugón”

El problema para Schuster se centra en la medular. A la baja de Tissone se une la del goleador Camacho, así que, a falta de centrocampistas destructores, el centro del campo blanquiazul deberá recurrir a hombres con mejor trato de balón, pero menor capacidad de robo y presión.

Parece claro que el “indultado” Darder llevará de nuevo la manija del equipo, lo que no queda claro es quién será su escudero en el mediocampo malagueño. Parece muy arriesgado dejarle como único sostén de los boquerones en la medular, y si hubiera que apostar por un acompañante para el catalán, los hombres con opciones podrían ser Portillo o incluso Pablo Pérez, aunque éste último no está entrando mucho en los planes de entrenador.

La opción más lógica es la del paleño, por lo que una dupla Darder-Portillo podría ser la que mañana manejara el juego malaguista, una pareja de peloteros que si tienen un buen día está capacitada para ofrecernos un recital de juego combinativo, pero que si el Espanyol mete músculo en su centro del campo, puede pasarlo mal. La solución, mañana a partir de las 8 de la tarde.

 

Carlos Manuel Jiménez

Trabajando en la Universidad de Málaga. Subdirector del desaparecido Diario de Málaga. Socio del Málaga en 3ª y en Champions.

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