Sandro, al Sevilla: ¿la afición malaguista lo entiende o se lo reprocha?

vía talkSPORT

 

En diciembre, comentábamos las posibilidades, mínimas, pero de ensueño, que tenía el Málaga de interesarse por dos jugadores: Roque Mesa y Sandro. El primero, que jugó con anterioridad en Las Palmas, demostró una gran calidad como mediocampista defensivo. Esta demarcación tenía carencias en la plantilla malaguista. Finalmente, se cubrió con la incorporación de Iturra.

Hace escasas horas, se ha conocido que Sandro, quien fue una de las claves del conjunto costasoleño el año pasado, jugará cedido en el Sevilla. Este fichaje duele al malaguismo: el Sevilla es uno de esos equipos rivales con los que siempre habrá morbo. El jugador canario lo dio todo con la camiseta blanquiazul y mostró una garra no vista en mucho tiempo en Martiricos.

La polémica está en cómo ve la afición esta decisión del delantero. Unos lo ven con malos ojos, pues piensan que es un acto feo para con el Málaga, que le dio el impulso necesario para que el Everton se interesase por el jugador. Otros lo ven como algo normal y para nada reprochable; Sandro es un buen jugador, que ha recibido una oferta jugosa y la ha aceptado, fin de la historia.

Y es que el exbarcelonista no estaba contando con los minutos que quería en la Premier League. Comenzó su aventura inglesa marcando nada más empezar en su primer partido, pero desde ese momento todo ha ido hacia abajo. Actualmente su entrenador casi no cuenta con él, de modo que ha aceptado la oferta del club de Nervión.

Uno de los objetivos de Sandro, y de cualquier jugador en buen estado de forma, es ir al Mundial. El Sevilla puede ser un trampolín para el canario. En la capital andaluza contará con los minutos necesarios para demostrar su juego y ponerle las cosas difíciles a Lopetegui. Es difícil, pues el Mundial está cada vez más cerca, pero Sandro lo intentará.

Al fin y al cabo, los jugadores no se casan necesariamente con un equipo por jugar en este. Nuestro protagonista demostró, en su etapa como malaguista, garra y coraje: ganas de ayudar al equipo. En ningún momento mencionó públicamente su compromiso infinito con el Málaga. Muchos le pitarán cuando haya derbi en La Rosaleda, pero lo cierto es que lo que cuentan son las acciones, y Sandro sudó de lo lindo por la elástica blanquiazul.

Las dos vías del malaguista

Dos opciones para el aficionado: la del reproche y la venganza o la del entendimiento de una realidad. Si nos pusiésemos en la piel de Sandro, ¿tendría sentido declinar una oferta de un equipo fuerte como el Sevilla para seguir estando en el banquillo del Everton por el simple hecho de poder contrariar a unos cuantos aficionados de su exequipo? La grada hará lo que quiera, pero es una opción para nada empática y comprensible. Sandro luchó como malaguista, y merece, como mínimo, ser respetado.

David Caravaca

1º de Periodismo. Memoria, Compromiso y Fe.

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