Muñiz crea un Málaga más efectivo

Foto vía LaLiga.es

La elección del nuevo entrenador malaguista no fue azar: Juan Ramón López Muñiz es el míster que ascendió al Málaga la última vez que el equipo estuvo en Segunda División. Bien conocido por los aficionados, parece que ya ha impuesto su metodología.

Parte de la afición bromea con ello en redes sociales: «Muñiz es el entrenador del 1-0», sin jugársela. Pues bien, tras el regreso del míster, se ha podido contemplar una revolución en la gestión de la plantilla en varios aspectos.

El más notable e importante se ve en el terreno de juego: el Málaga ha vuelto a la senda de la victoria de un modo formidable con cinco triunfos seguidos en el arranque liguero. Llama la atención un nuevo estilo de juego que ha encandilado al entorno local y a también al nacional.

En Martiricos siempre ha gustado el juego de toque, y el nuevo míster no renuncia a ello, pero apuesta por un tono más ofensivo y directo en el mismo. El plantel tampoco desecha el trabajo defensivo: el nuevo Málaga se atreve a dejar que el rival tenga más el balón para poder contraatacar.

Foto via lfp.es

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Y es que este es un dato que se ha repetido en todas las victorias del club: menor posesión que el rival. Hay encuentros en que la diferencia no es notable, como frente al Tenerife, donde fue un 49-51 para los de la Isla. En esta ocasión, el Málaga venció por un gol a cero.

El Lugo tuvo un 58%; el Alcorcón, un 60%; el Almería, un 59%. Encuentros que el Málaga ganó por la mínima. El ejemplo del Córdoba hace parecer que los de Muñiz son mucho mejores sin la pelota: el club malacitano tuvo un 33% de posesión y venció por 3 goles a 0.

El Córdoba no llegó ni a la mitad de ocasiones que los de Martiricos en el último partido liguero, a pesar de contar con dos tercios de la posesión. En lo que sí estuvieron por encima los cordobeses es en el número de pases: doblaron a los de Muñiz.

Este último dato es incluso más positivo: los costasoleños no necesitaron ni la mitad de pases que el rival para ejecutarlo con una amplia diferencia. La propuesta del nuevo míster ilusiona a la afición, que solo ha tenido que lamentar la derrota en Copa del Rey frente al Almería.

Camino muy duro y muy largo el de la Segunda División. Es difícil encontrar otra liga que premie tanto la regularidad. Una competición con menos diferencias presupuestarias entre rivales donde todos pueden ganar y ser vencidos. ¿Podrá Muñiz mantener el nivel ofrecido? Esto solo acaba de empezar.

David Caravaca

1º de Periodismo. Memoria, Compromiso y Fe.

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