Málaga: Los árbitros nos tocan el pito

Nos entra la risa floja cuando oímos a los jugadores del Madrid y el Barça quejarse de las actuaciones arbitrales. Aunque si lo miramos bien, es lógico que, acostumbrados a que  les  favorezcan jornada tras jornada, el día que un árbitro no lo hace, monten en cólera.

Sin embargo, en Málaga ya estamos acostumbrados a los grandes arbitrajes que sufrimos “los otros 18” equipos. Acabamos indignados tras la actuación de Martínez Munuera frente al Real Madrid, la victoria en Vigo suavizó el cabreo por la nefasta actuación de Gil Manzano, y el martes, Delgado Ferreiro, que pasa por ser uno de los mejores colegiados de la Liga, la lió en La Rosaleda.

No queremos pecar de parciales y decir que van a por nosotros, porque estos árbitros son muy, pero que muy malos. El concierto de pito de Ferreiro consiguió desconcertar a todos, aunque al final el Málaga pago el pato con otra dolorosa derrota.

Cuando en el minuto 34 Pablo Pérez empataba el partido estando en clarísima posición de fuera de juego, empezábamos a pensar que este era el partido en el que nos iban a devolver lo que nos habían quitado en otros,  pero fue una ilusión. Con lo que vino después, queda claro que el fallo se produjo por la torpeza extrema de los que ejercen como jueces.

Foto vía Canal+

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Porque luego los errores beneficiaron al otro bando. Otro fallo a dúo de asistente y árbitro supuso que no se señalara un penalti de Héctor Moreno a Iakovenko que a todos nos recordó a De Jong y su entrada a Xabi Alonso, y que en la contra se adelantara el Espanyol.

Y, aunque no soy taurino, Ferreiro me recordaba a esos toros que se crecen con el castigo. Tras la bronca del público por la rigurosa amarilla a Pablo Pérez, que suponía dejar al Málaga con diez, derrochó permisividad absoluta ante las pérdidas de tiempo visitantes, y lo culminó con un exiguo tiempo añadido de tres minutos, tras seis cambios, una expulsión, jugadores atendidos fuera del campo…

Y buenos dineros ganan los trencillas a cambio de estos simulacros de arbitraje. 3438 euros por partido, arbitran como mínimo dos veces al mes, a lo que hay que añadir 12000 euros por ingresos publicitarios, dietas, y  gasolina si se desplazan en coche, con lo que el montante anual se eleva a unos 200000 euros. Y a estas cantidades, muchas de las cuales sufragan los equipos, hay que añadir los honorarios de los asistentes y el cuarto árbitro: 1440 euros por partido.

Y todo esto ¿a cambio de qué? Pues a cambio de actuaciones a menudo desastrosas, a faltas evidentes de criterio, a ojos ciegos para la patada de Pepe que se va de rositas tras agredir a Duda, quien una semana más tarde es castigado con cuatro partidos por una acción menos violenta.

Y ahora toca visitar al Betis, otro conjunto que ha sido machacado por nefastos arbitrajes. Pero Mateu Lahoz, que es el designado para impartir justicia deportiva en el Benito Villamarín puede estar tranquilo, no importa qué felonías cometa, a quien beneficie o perjudique, solo se trata de un par de equipitos de “los otros 18”, y haga lo que haga en la prensa nacional estarán más preocupados por comparar los tupés de Neymar y Cristiano que por si a alguno de estos dos equipos les arbitran o no con equidad.

 

Carlos Manuel Jiménez

Trabajando en la Universidad de Málaga. Subdirector del desaparecido Diario de Málaga. Socio del Málaga en 3ª y en Champions.

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