El Málaga de la temporada 2017/2018: La delantera

Foto vía malagacf.com

Cerramos el museo de los horrores malaguistas analizando el rendimiento de la línea de ataque. Otra que no rindió al nivel esperado. Pocos goles y muchas decepciones.

Borja Bastón: el mayor fiasco

Prácticamente todos los malaguistas aplaudían la llegada el delantero madrileño. Hace un par de temporadas era la gran revelación del fútbol español, anotando diecinueve goles en el modesto Eibar. El Atlético de Madrid, propietario de su pase, lo vendía al Swansea por 18 millones. Aunque en la Premier fracasó, logrando solo un gol en veinte partidos, se achacó a la típica inadaptación. Llegó al Málaga para demostrar de lo que era capaz. Y no demostró nada. Dos goles en veinte partidos (uno de penalti). Desastroso.

Brown Ideye: Músculo inútil

Llegado en el mercado invernal, el nigeriano cedido por el chino Tianjin Teda, solo rindió en sus primeras apariciones. Luego su presencia fue disminuyendo y su rendimiento cayó en picado. Solo anotó un gol, en la derrota en casa ante el Valencia. Otro fracaso de la dirección deportiva y de la gestión de la plantilla de José González.

Alberto Bueno: Nunca hizo honor a su apellido

Otra incorporación del mercado invernal. Debutó ante el Getafe, y dejó buenas sensaciones, así que José González le “premió” dejándole los dos siguientes encuentros sin jugar ni un minuto. El resto de su temporada, para olvidar, ni goles ni remates a puerta. Otro gran fiasco.

Diego Rolan: Mermado por las lesiones

Cuando comenzó la temporada se vio que era el único jugador diferente del Málaga. Era capaz de desbordar, tenía sentido todo lo que hacía y el resto de jugadores le buscaba. Tenía hasta gol. Estuvo casi diez jornadas fuera del equipo por problemas musculares, y sobre todo, en el tendón de Aquiles. Jugó forzando, y cuando volvió ya no fue nunca el del principio de la campaña.

En-Nesyri: Un rayo (esperemos que no vallecano) de esperanza

Se pasó la primera vuelta en el ostracismo. Míchel no confió en él, y en la segunda vuelta, cuando más competencia tenía, con la llegada de Bueno o Ideye, fue cuando más jugó. Le echó muchas más ganas que los veteranos que deberían haber tirado del carro. Con solo 21 años, el futuro es suyo. Será el único malaguista en acudir al Mundial de Rusia.

Finalizamos así el análisis del rendimiento de los integrantes de la plantilla malaguista, en el que muy pocos se salvaron y que dieron, a la postre, con los huesos del equipo en la división de plata del fútbol nacional.

Carlos Manuel Jiménez

Trabajando en la Universidad de Málaga. Subdirector del desaparecido Diario de Málaga. Socio del Málaga en 3ª y en Champions.

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