Málaga 0 – 2 Barcelona: Lo que no puede ser, no puede ser, y además es imposible

Foto vía laliga.es

Ya lo dijo el torero Rafael Guerra. Que uno de los colistas más desastrosos en la historia de la Liga sea capaz de vencer al líder de la competición, después de llevar doce encuentros sin conocer la victoria (quince si contamos tres amistosos ante los débiles Shonan, Lausanne y Hamburgo) no puede ser, y además es imposible.

La afición boquerona acudía al tempo malaguista preparada para otra derrota. Ni siquiera la baja de Messi a última hora (ha sido padre de nuevo) añadía más que algunas gotas de esperanza a unos malaguistas que ya tienen hecho el cuerpo a la división de plata.

En lo deportivo, José González, con las bajas de Recio, Adrián  y Peñaranda, confiaba en Samuel de inicio, situando a Rolan como acompañante de En-Nesyri, en detrimento de Ideye, que ha ido de menos a más según han pasado las jornadas.

Valverde no se guardaba nada, no dando descanso a ninguno de sus hombres importantes, más allá de la ausencia de Lionel Messi.

Y desde el principio quedó claro que todo iba a transcurrir tal y como estaba previsto. El Barcelona, sin hacer mucho, entraba como un cuchillo caliente en mantequilla derretida. Un error de Ignasi Miquel dejaba solo a Suárez que cabeceaba el 0-1. Antes Roberto le negó el gol con una gran intervención.

Y no fue la única intervención reseñable del meta cedido por el Espanyol. Salvó varios goles, aunque no pudo evitar el segundo catalán, anotado de tacón por Coutinho en otra indecisión de la zaga andaluza.

Y si la cosa ya estaba imposible para el Málaga, Samuel, en un arranque de rabia no se fue como una bala por la banda para centrar un balón de gol, sino que descargó su furia sobre Jordi Alba, y Martínez Munuera le mandó al vestuario sin miramientos. Sí los tuvo más tarde cuando Piqué controló el balón con la mano, perdonándole la amonestación. Pero ya sabemos que las camisetas pesan.

Tras la expulsión se acabó el partido. Los de Valverde no quisieron hacer más sangre, mientras que el Málaga, en inferioridad, era incapaz de generar peligro, aunque En-Nesyri luchó como un náufrago todos los balones que le llegaban.

Solo aportó un soplo de aire fresco la salida de Lestienne, que al menos, tenía criterio a la hora de soltar el balón. Rolan desaparecido, Castro irrelevante, y Samuel expulsado.

Tras la victoria del Levante, el Málaga está ya a once puntos de la salvación, y a diez partidos del fin de la competición. Ya no hace falta un milagro. Habría que inventar una nueva acción sobrenatural para conseguir una remontada que pronto será, para desgracia de los malaguistas, imposible incluso matemáticamente.

La Rosaleda se dividió entre la rabia de los que cargaban conta Al-Thani y contra los jugadores y los que la abandonaban silenciosamente hastiados de una temporada que solo les ha dado sinsabores.

Ficha técnica:

Málaga C.F.: Roberto; Ricca, Luis Hernández, Ignasi Miquel, Rosales; Iturra, Lacen, Samuel, Chory Castro (Lestienne min. 61); Rolan (Success min. 78), En-Nesyri (Ideye min. 78).

Barcelona F.C.: Ter Stegen; Jordi Alba (Digne min. 77), Piqué, Umtiti, Sergi Roberto (A. Gomes min. 74); Busquets, Rakitic, Coutinho, Paulinho; Suárez, Dembelé (A. Vidal min. 85).

Goles: 0-1 Suárez min, 15; 0-2 Coutinho min. 28.

Árbitro: Juan Martínez Munuera, del Comité de árbitros valenciano. Mostró tarjetas amarillas al local Iturra y al visitante Luis Suárez, y roja directa al malaguista Samuel.

Carlos Manuel Jiménez

Trabajando en la Universidad de Málaga. Subdirector del desaparecido Diario de Málaga. Socio del Málaga en 3ª y en Champions.

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