Hachim Mastour: ¿Ilusión o decepción?

Reconozco que cuando me enteré de que Hachim Mastour iba a venir al Málaga, en una cesión de dos años de duración y con una opción de compra de cinco millones de euros, me froté los ojos y casi no me lo creí.

¿De verdad que un chico pretendido por Madrid o Barça podría acabar quedándose en el Málaga por una cifra tan pequeña? Pero había truco. El Milan se guardaba una opción de recompra de seis millones. Es decir, que si el chaval (no es menosprecio, es que tiene 17 años) triunfa en el Málaga y hacemos el esfuerzo de pagar los cinco millones, el Milan añadirá solo uno más, y se lo volverá a llevar.

Lo cierto es que esta operación tiene mucha tela que cortar. En primer lugar hay que significar que la llegada de Hacim corresponde a un deseo personal del jeque propietario, lo que tiene dos lecturas, la buena que el propietario se sigue acordando del Málaga; la mala que se salta a la torera a la dirección deportiva e impone un fichaje que ni Husillos ni Gracia deseaban. Su último «capricho» fue Bobley Anderson, y huelga comentar el pobre rendimiento que ha ofrecido.

Está muy bien que el jeque reaparezca, pero muchos le echamos en falta cuando el Málaga las pasó «canutas» tratando de reunir el dinero para comprar a Amrabat, o cuando se vendió la mitad de los derechos de Castillejo, Darder, etc. Si él hubiera adelantado el dinero (solo adelantarlo, no regalarlo), con las ventas realizadas este verano, el Club ya estaría saneado y él habría recuperado su préstamo. El jeque prometió inversión, y lo que llegó fue un “fondo de inversión”.

Y además, llueve sobre mojado en el caso de Javi Gracia. El técnico navarro ya había mostrado públicamente su enfado por la marcha de varios titulares: “Me dijeron que saldrían uno o dos jugadores y se han marchado más” (Samuel García, Samu Castillejo, Sergio Sánchez y Juanmi).

Con la venta de Darder volvió a hacer patente que no estaba nada contento: “No entiendo ni comparto la salida de Darder. Hoy perdemos una opción de sumar puntos. Eso no quiere decir que no confíe en los jugadores que tengo, si el club me dice de reforzar esa posición, le diré que no quiero, porque con nuestras posibilidades económicas, no confío en lo que venga, y no creo que pueda mejorar lo que tengo. Confío en mis jugadores jóvenes y quiero verlos crecer”.

Gracia solo quería otro jugador de banda, pero eso no se lo han traído. Como dijo Benítez: «esperaba un sofáy me han traído una lámpara». Teniendo en cuenta las palabras de Gracia, mucho me temo que Mastour no va a contar con muchas oportunidades.

Hay otra pata de este banco que estorba, ¿en qué lugar quedan los canteranos del Málaga que Gracia quiere ver crecer? ¿Pablo, Ontiveros, Iván, o el prometedor Kuki, esperarán su oportunidad jugando en el filial mientras un cedido de 17 años juega en el primer equipo? Recordemos esa cláusula de recompra de seis millones del Milan, que es la que “estropea” esta operación. Seis millones que restados a los cinco que debería poner el Málaga, reducirían el beneficio a solo un millón en el caso de que el chico triunfara.

Hachim Mastour (todos hemos visto ya su vídeo junto a Neymar) es un malabarista del balón, como esos “feestylers” que amenizaban las presentaciones de jugadores en la época “espléndida” del jeque, pero ni siquiera en el “Campionato primavera”, la liga italiana de filiales, ha conseguido Mastour tener continuidad. En once encuentros entre Lega y Coppa solo ha logrado un gol. Complicado lo va a tener contra las duras defensas de la Liga española.

No me gusta ejercer de adivino, pero esta vez me voy a mojar, a riesgo de equivocarme, de que me pinten la cara. Salvo que haya alguna cláusula que obligue a que el chico participe en un determinado número de partidos, Mastour va a jugar muy, pero que muy poco en este equipo mientras Javi Gracia sea el entrenador.

Y creo que no lo va a hacer, porque Gracia no quería este fichaje, porque Husillos tampoco ha dado su visto bueno, y porque los que trabajan en el día a día del Club prefieren (como es lógico) promocionar y dar oportunidades a nuestros canteranos, antes que a los que vengan de otros equipos. Todo esto sin contar con que podría estar algunos meses sin poder jugar al tener la FIFA que dar el visto bueno a la operación por tratarse de un menor de edad.

Por supuesto que tras leer este artículo muchos me acusarán de “reventaor” de criticar por “sistema” al jeque, etc. , pero el tiempo, como decía el maestro García, da y quita razones, y en unos meses veremos si el marroquí es carne de banquillo, de grada, o si me equivoco (de corazón lo deseo), y deslumbra al mundo vistiendo la blanquiazul.

Carlos Manuel Jiménez

Trabajando en la Universidad de Málaga. Subdirector del desaparecido Diario de Málaga. Socio del Málaga en 3ª y en Champions.

También te podría gustar...