Entrevista a la afición tuitera | @skeletoracb: “El principal defecto de Al-Thani es que no tiene ni repajolera idea de dirigir un club deportivo”

Hoy, la entrevista a la afición tiene como protagonista a Rabindranath, un tuitero más crítico y que desprende menos felicidad en la comunidad malaguista. Incluso en los momentos de alegría por una victoria o una buena noticia, este aficionado muestra el lado sosegado y real de la situación, aunque a veces parezca algo pesimista. Eso sí, nadie niega su malaguismo y su amor por los colores.

Pregunta: Sueles apartarte de la alegría y los mensajes de esperanza de otras cuentas: eres algo así como el “aguafiestas” de la comunidad tuitera: ¿qué piensas sobre ello?

Respuesta: Supongo que soy uno de los encargados de buscar el equilibrio en la Fuerza. Ya es sabido por todos que Murphy era malaguista, y cualquier situación que rodee a este club tiende a empeorar a pasos agigantados. No se trata de una mera especulación por mi parte, sino más bien un análisis empírico de mis vivencias como malaguista y el devenir de los acontecimientos. Siempre habrá algún banco con ganas de embargar una sala de trofeos sin trofeos.

P:  Empezamos con el equipo: ¿cuáles son los problemas más graves que tiene la plantilla a día de hoy?

R: El principal problema es la falta de conceptos de juego colectivo, tanto en defensa como en ataque. Podemos incidir en que tal o cual jugador no da el nivel, pero es algo más profundo que eso. No están trabajadas las coberturas, ni el balón parado, ni la salida de balón de atrás, etc, etc. Las carencias individuales- que son evidentes- deben ser cubiertas en la medida de lo posible por una disposición táctica que permita equilibra al equipo y dotarle de solidez atrás. Meses después, aún sigo intentado descifrar a qué quiere jugar nuestro entrenador.

P: ¿El “pachorrismo” viene por; como dice el míster, lo bien que se está en Málaga, o la razón es otra?

R: Creo que en esto del “pachorrismo” Míchel dice toda la verdad. En esta ciudad solo necesitas cuatro gestos de cara a la galería y caerle bien al periodista de turno para vivir de un #laRosaledamola una larga temporada. La crítica a Michel en este caso viene más por la chulería de reconocerlo más que porque esté falseando la realidad. No. En Málaga se vive muy bien, y si tienes la suerte de caer en gracia, ya no digamos.

P: ¿Quién es el mejor jugador de la plantilla, y quién el peor?

R: De los jugadores de la actual plantilla solo hay dos de los que puedo esperar algo distinto. Eso que los flamencos llamarían «el duende». Obviamente, me refiero a Juanpi y Ontiveros. Lo que ocurre es que de no mediar un paso adelante en la carrera de cada uno de ellos -uno porque no parece con la convicción de dar el salto, y el otro porque a saber dónde tiene la cabeza entre semana- es muy posible que terminemos viéndolos en el Mollerusa compartiendo vestuario con Juanmi. En cuanto al peor, hay varios candidatos: es evidente que Cifu no da el nivel para jugar en Primera, pero a mí me preocupa más un manta titular que el vigésimo quinto jugador de la plantilla. Y en el once inicial tenemos la fábrica de Paduana.

P: ¿Se está tratando mejor de lo normal a Míchel desde la prensa? ¿Por qué?

R: No es que se le esté tratando mejor de lo normal, es que solo les falta beatificarlo y sacarle bajo palio. Hay excepciones, como la valentía que están mostrando al respecto Carlos Pariente y José Moreno en 101 TV, pero en líneas generales Michel cuenta con el beneplácito casi incomprensible de los poderes mediáticos de la ciudad. La consigna desde hace años es evidente: atizar al jeque. Y cualquier medio es bueno para ello, así haya que subir a Michel a un pedestal y darle las llaves de la ciudad. La prensa malagueña no se mueve por un afán de apoyo al club, sino en atención a su propio beneficio o a intereses personales, y si tiene que hundir el barco de camino, lo hunde.

P: ¿Cómo de importante es la comunidad tuitera en el malaguismo?

R: Siempre he pensado que nos damos demasiada importancia. El malaguismo real no es twitter. El malaguismo mayoritario lee el Sur de gorra y asiente a las crónicas de Cortés y Cañete. En la comunidad tuitera existe mucho divergente- como es mi caso-, pero a veces nos atribuimos un «poder» que no tenemos. Es evidente que las redes sociales han cambiado la forma de relacionarnos, de compartir la información, etc. y que eso redunda en que exista un flujo inmediato de opiniones contrarias al «orden establecido» que puede resultar atractivo y ofrecer la sensación de que es posible cambiar las cosas. Sinceramente, en el fondo no creo que cambie nada que sea significativo. Los malos siempre ganan.

P: ¿Qué opinas sobre la prensa malaguista?

R: De la prensa malaguista, en general, opino simplemente que no es malaguista. Así de claro. Todavía me acuerdo de aquel soniquete de Paco Cañete…»si yo hablara…», refiriéndose al club. Joder, pero si llevas toda una vida largando, ¿qué más vas a decir? Por supuesto que a lo largo de los años el club ha hecho muchas cosas rematadamente mal, pero eso a la prensa le da exactamente lo mismo. No busca el beneficio de la entidad, o señalar los aspectos (muchos) en los que es necesario mejorar, sino medrar en esto y en lo otro para su propio beneficio. El periódico de los malagueños, como ellos gustan de proclamarse, tiene al frente de su sección de deportes a un señor que va cambiando de argumentos según si el de enfrente es amigo o no, con batallitas de «secreto de sumario» que provocarían la carcajada más sonora si no fuese porque es un tema muy serio. O ahí tienes a la emisora más escuchada de la provincia, donde no hace una semana un señor se pasó por el forro de los caprichos la normativa, las cuentas auditadas y las explicaciones de la Liga para decir que en el club se han llevado dinero y que venga alguien a demostrarle lo contrario, y no pasa nada. Por no hablar del líder de las ondas, al que cuatro locos le cuelan una trola en la que demuestran el nivel en el que se puede confiar en las primicias del personaje, y ahí sigue. Entre los que son del Madrid, los que son del Barça, y los que supuestamente son del Málaga hasta que no juegan el Madrid o el Barça, vivimos en una ciudad en la que salvo honrosas excepciones dan ganas de apagar la radio y no hacer clicks en las webs si realmente quiere estar bien informado.

P: ¿Qué pretendes con tu cuenta de twitter? Es decir, ¿cuál es tu objetivo?

R: Supongo que cada cual llega a twitter con una idea. Unos para contar su vida, otros para buscar notoriedad, los de más allá para ver qué se cuece por el mundo… En mi caso particular fue únicamente para divertirme. Bien es verdad que posteriormente twitter me ha resultado una herramienta muy útil para estar informado (o desinformado) de aquellas cuestiones que me interesan, pero la idea inicial era simplemente llegar, soltar mi tontería diaria, y poco más. En clave malaguista, cuando suelto mis proclamas sobre la B o el fin de los tiempos suelo perseguir dos objetivos básicos: uno, probar suerte y que funcione el «contragafe», y dos, expresar mi opinión sobre aquello que no me gusta así me quede solo en la propuesta. Imagino que puede resultar poco creíble, pero jamás me he planteado tener más o menos seguidores, o caer bien o mal, etc. Digo lo que me apetece y cuando me apetece, razón por la cual a la larga tendré más bloqueos que seguidores. En el fondo, escribo para mí. Si a la gente le gusta, perfecto. Y si no, un amigo.

P: ¿Cómo valoras la gestión del jeque? ¿Debe marcharse?

R: Para valorar la gestión del jeque deben tenerse en cuenta muchos aspectos, y no solo el «jequehimbiertismo» reinante. Es conveniente acordarse de quiénes éramos, reflexionar sobre lo que somos ahora y hacia dónde vamos. Partimos de un hecho del que ahora nadie parece querer acordarse: el Málaga, como club, ha sido históricamente la institución deportiva peor gestionada de este país, presidente tras presidente. A un año bueno le sucedían cinco de despelote institucional. En esa tesitura, el jeque lo tenía fácil para mejorar lo anterior, en cuanto se rodease de gente que supiese lo que se traía entre manos. En mi opinión, el principal defecto de Al-Thani es que no tiene ni repajolera idea de dirigir un club deportivo. Funciona a impulsos, a cachimbazo limpio, y esa gestión en ocasiones casi irreflexiva no puede desembocar en otro lugar que en la B más absoluta. A mí me parece absurdo exigirle al jeque que invierta; cada vez que a estas alturas leo a alguien diciéndole que está tieso, que no pone un duro, esto y lo otro, me pregunto dónde demonios ha estado metido estos años, o si es que el mantra de la prensa le ha calado tan hondo que ya no tiene remedio. Al jeque no hay que pedirle que invierta: hay que exigirle que los recursos de los que se disponga se gestionen bien. Y si no sabe, que se rodee de gente que sepa hacerlo, algo que parece a estas alturas casi imposible. El club necesita como el comer una figura que lo represente, que no acceda al compadreo, que pegue dos puñetazos en la mesa si hace falta, y no alguien que simplemente deje pasar los días para cobrar a fin de mes. El Málaga a día de hoy, al contrario de lo que se cree, no es el Málaga de Al-Thani. Es el Málaga de siempre, el de toda la vida, el escenario de componendas varias en la que cada cual busca su silla calentita en lugar de trabajar por el bien del club. Tantos años y millones después, estamos en la misma casilla de salida de siempre.

P: Catetos: aficionados del Real Madrid o Barcelona por delante del club de su ciudad. ¿Cuál es tu opinión?

R: Un cateto suele defenderse diciendo que es libre de ser del equipo que le plazca. Faltaría más, por supuesto. Cada cual elige en esta vida, en la medida de lo posible, lo que le apetece hacer, cómo prefiere perder su tiempo o si prefiere defecar en el WC o soltar las cacarrutas haciendo el pino en lo alto de un monte. Lo que me suele hacer gracia es el montón de «excusas» que se utilizan para justificar el catetismo. Estoy por leer a uno que me diga que libremente tomó la opción de ser del Elche; no, del Elche no. Del Toledo, tampoco. Ya es casualidad que todos los que libremente escogieron terminen decidiéndose por la opción barçadrista. Una vez me comentó uno que era del Barça porque de pequeño le gustaba mucho la camiseta, y ahí se quedó. Claro, la del Levante seguro que le parecía repugnante… La consecuencia del catetismo imperante no puede ser más perjudicial para el club. Necesitamos masa social, un número mayor de aficionados que sumen y transmitan malaguismo para crecer y aspirar a lo que una provincia como la nuestra debe tener (que no merecer). Mientras tanto, entre la inoperancia de nuestros dirigentes, el mamoneo de los políticos y la desidia de gran parte de los malagueños lo único a lo que podemos aspirar es a no caernos en el abismo. Y por desgracia, actualmente estamos en el borde, a merced de una ráfaga de viento. Aun así, no me gustaría concluir con un mensaje tan pesimista… No os preocupéis; son muchas veces las que nos hemos caído, y siempre nos hemos levantado de nuevo. Todo es cíclico, y al final siempre llegaremos al mismo destino En 50 años seguro que tendremos un @skeletoracb de turno rajando de todo mientras otros agitan su bufanda con toda la ilusión del mundo por ver al nieto de Recio debutando en un Málaga-Estación de Cártama.

David Caravaca

1º de Periodismo. Memoria, Compromiso y Fe.

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