Los descendidos no ganan en Lugo

El Lugo se hace fuerte entre las paredes de su estadio. Es a orillas del Miño donde saca la mayor parte de sus puntos, desenvuelve su mejor fútbol e impone su autoridad. Qué se lo pregunten si no a los recién descendidos. El Anxo Carro se ha convertido, en la última temporada y la presente, en tierra muy hostil para los equipos procedentes de Primera División.

La campaña pasada, ninguno de los tres conjuntos que habían bajado desde la Liga BBVA pudo presumir de conseguir la victoria en Lugo, y sólo uno fue capaz de puntuar. El Deportivo, cercano el desenlace del campeonato, desaprovechó una renta favorable de dos goles para terminar empatando, 2 – 2. Pero el club coruñés, que acabaría celebrando el ascenso, al menos fue capaz de rescatar un punto de su visita a la ciudad amurallada. No corrieron la misma suerte Zaragoza y Mallorca. Los maños fueron el primer descendido que jugó en la capital lucense en el curso 2013/2014,  en febrero: perdieron 1 – 0, con diana de Víctor Marco en la segunda mitad. En el mes de abril llegaría el Mallorca al coliseo rojiblanco, que también caería: en este caso por 2 – 1, remontando Iago Díaz y Rennella el tanto inicial de los bermellones, marcado por Riverola.

Y la maldición no se ha terminado todavía, pues en lo poco que llevamos de temporada actual dos han sido ya los equipos rebotados de Primera que se han cambiado en los vestuarios del «Anfield» Carro, el Valladolid en la segunda jornada y Osasuna el pasado fin de semana, y ambos fueron derrotados. Los pucelanos tras un choque muy igualado que se resolvió en la recta final con un solitario gol de Carlos Pita, los navarros después de un encuentro loco (siete dianas) en el que el Lugo remontó dos veces para imponerse por 4 – 3.

Estos dos partidos son, además, un oasis en medio de un desierto de pocos goles, porque lo cierto es que al equipo que entrena Quique Setién le ha estado costando un mundo convertir. Los cinco tantos anotados frente a Valladolid y Osasuna son los únicos que han llevado sello rojiblanco en Liga. De esos cinco, cuatro se han producido en acciones de estrategia. Así decidió Pita contra el conjunto vallisoletano y se fraguó la victoria ante los «rojillos». El encuentro con los de Pamplona fue el de los defensas goleadores. Marcaron tres, a balón parado todos: Pavón y Borja Gómez a la salida de un córner y Manu de penalti.

El caso es que, sea como sea, al Lugo se le dan muy bien los recién descendidos, por eso su hinchada cuenta los días y las semanas para la visita del próximo. Y sólo queda uno por salir al tapete del Anxo Carro esta temporada. Ese es el Betis, pero habrá que esperar hasta diciembre para verle jugar como visitante contra los rojiblancos. Tras ese encuentro, podrá comprobarse si la maldición del llegado de Primera que visita terreno lucense sigue en pie o, por el contrario, se rompe. De momento, la premisa comenzada la temporada pasada de ser un descendido y no ganar en Lugo continúa vigente.

Miguel Piñeiro

Adicto al fútbol en sus tres estados: verlo, jugarlo y contarlo. Deporte y periodismo, mezclados pero no agitados.

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