Las torres de Quique Setién

Cinco jornadas sin perder, trece puntos de quince posibles y cuatro victorias consecutivas en casa. La mejor racha de la temporada permite al Lugo estar muy cerca de dar carpetazo a la permanencia una temporada más en la Liga Adelante. Los rojiblancos suman 41 puntos y ocupan la décima posición. Además están muchísimo más cerca de los puestos de promoción de ascenso, a cinco puntos del Zaragoza, que del descenso, doce puntos de ventaja con respecto al Racing.

Parecería lógico pensar en un cambio de objetivo. Sin embargo, en el Anxo Carro no se fían. Ni siquiera cuando todo apunta a que en el presente curso la salvación será mucho más barata que hace un año, cuando hubo que superar la barrera de los cincuenta puntos (puntuación con la que el Mirandés terminó entre los cuatro últimos) para continuar en la categoría. Pero Quique Setién es amante del célebre «partido a partido». En la rueda de prensa posterior al triunfo ante el Alavés consideró «prematuro» soñar.

Foto vía cdlugo.com

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Mucho se tiene que torcer la cosa para que los rojiblancos pisen la zona de descenso por primera vez en sus tres campañas seguidas en la categoría de plata. El cántabro salió de uno de sus peores momentos como técnico del Lugo, llegó a tener a las arenas movedizas a un punto de distancia, siendo fiel a su filosofía y a su idea de fútbol. Quique Setién no cambió ni un ápice la personalidad de su equipo y, además, parece contar con lo que le faltó en la primera vuelta: un goleador.

Con Lolo Plá negado de cara a gol, Aganzo bajo de forma toda la Liga y un Luis Fernández ausente varios meses por una lesión y a quien se le parece reservar el papel de revulsivo en las rectas finales, el Lugo no había encontrado hasta ahora a su artillero. Ese rango parece haberlo adquirido Pablo Caballero. El ariete argentino, fichaje de invierno venido desde Ferro Carril Oeste, ha marcado tres goles en las últimas tres jornadas, todos de cabeza, y se muestra como el delantero típico de los rojiblancos en las últimas temporadas. 1,91 de altura, gran envergadura y buen manejo de balón. Se le distinguiría bien en un macrofestival.

Caballero, a la izquierda en la imagen, el día de su presentación junto a Toni Foto vía futboldelugo.com

Caballero, a la izquierda en la imagen, el día de su presentación junto a Toni
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Durante su estancia en el banquillo del Anxo Carro, Setién ha mostrado predilección por el 4-2-3-1, y en ese sistema su referencia siempre ha sido un punta fuerte, de pocos pero certeros movimientos, alto y rematador. Un «tanque», para entendernos. Tras un primer y dificultoso ejercicio a orillas del Miño, se mantuvo en el cargo pese a sufrir una racha de nueve partidos sin ganar, pudo firmar a Gorka Azkorra para ser campeón del grupo 1 de 2ºB en su segunda temporada. El delantero bilbaíno llegó procedente del Salamanca y marcó 18 goles en 35 encuentros.

En el mágico curso 2011/2012, el del ascenso, el punta titular fue Juan Carlos Belencoso, fichado del Conquense y que selló catorce goles en 42 partidos, tres de ellos en fase de ascenso. Ya en Segunda, se aposto por Mauro Quiroga, pero el argentino se lesionó de gravedad a comienzos de temporada y Setién tuvo que reconvertir a Óscar Díaz, que se salió: quince goles en 38 encuentros. En el verano previo a la campaña 2012/2013 aterrizaron Rennella y Sandaza. El franco-italiano convirtió trece goles en 35 partidos y el toledano, habitual suplente cuya relación con Setién era mala, cinco en 26.

Rennella, máxim goleador del Lugo la pasada campaña, durante un duelo con el Tenerife Foto vía conejerosdeltete.es

Rennella, máximo goleador del Lugo la pasada campaña, durante un duelo con el Tenerife
Foto vía conejerosdeltete.es

Todos estos atacantes tienen un elemento común: sus condiciones. Fuertes, corpulentos, altos… Así le gustan a Quique Setién. Así es Pablo Caballero. Candidato a convertirse en la nueva torre del Lugo. Falta ver si con el pie marca tan bien como con la cabeza.

Miguel Piñeiro

Adicto al fútbol en sus tres estados: verlo, jugarlo y contarlo. Deporte y periodismo, mezclados pero no agitados.

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