En el Lugo ya no hay calma

Si había un equipo en el fútbol profesional español que vivía tranquilo y con estabilidad, ese era el Lugo. Ahora, la paz se ha roto en el Anxo Carro. Y la culpa no la tiene la situación deportiva, sino la batalla por adueñarse de la mayoría de acciones del club. Una afición unida todos estos años a la directiva presidida por José Bouso y al entrenador Quique Setién se ha puesto de uñas contra el que, con mucha probabilidad, será el nuevo propietario del equipo: Tino Saqués, al que pueden ver en el centro de la foto principal rodeado de cámaras.

Este empresario lucense, dueño de la compañía de frío industrial Frisaqués, está a punto de adquirir el 49% del accionariado rojiblanco por unos 1,6 millones de euros. Esas acciones pertenecen a la Diputación y al Ayuntamiento de Lugo. Dinero público utilizado en su día para que el Lugo pudiera desarrollar la conversión en Sociedad Anónima Deportiva (S.A.D) a la que obliga la LFP.

Gerard López fue el primer pretendiente de esas acciones. Su proyecto y persona gustaban. Luxemburgués de nacimiento, con raíces en la localidad lucense de Riotorto y copropietario de la escudería Lotus de Fórmula 1, era el favorito de la hinchada y los directivos, que mantendrían su cargo con una inyección económica importante para ayudar al club a crecer. Apareció competencia con nombre y apellidos. Tino Saqués tiene pasado en el Lugo (formó parte de la directiva) y ya contaba con el 9% de las acciones. Si Gerard López ilusionaba, Tino todo lo contrario. Su figura provoca una gran animadversión en el Anxo Carro.

Pintadas en contra de Tino Saqués en el interior del Anxo Carro Foto vía: marca.com

Pintadas en contra de Tino Saqués en el interior del Anxo Carro
Foto vía: marca.com

La afición no le quiere, prueba de ello las muy poco elegantes pintadas en su contra que han aparecido en el estadio y frente a su casa. El actual consejo tampoco. Aparentemente, no hay buena relación entre el candidato a nuevo propietario y el todavía presidente. José Bouso y los suyos, entre ellos el director deportivo Carlos Mouriz, han anunciado su marcha, se produciría en la junta del próximo 11 de mayo, en caso de que Saqués se convierta en el nuevo dueño del Lugo.

José Bouso, presidente del Lugo Foto vía: servidornoticias.com

José Bouso, presidente del Lugo
Foto vía: servidornoticias.com

Si Bouso y Mouriz no siguen, tampoco lo hará el dios del fútbol en Lugo. Quique Setién ha puesto como condición indispensable para su continuidad el mantenerse de la mano de los dirigentes que le llevaron a la ciudad amurallada. Dicho sea de paso, esos dirigentes son los mismos que sacaron al Lugo de Tercera, lo profesionalizaron en 2ºB y lo ascendieron a la categoría de plata, la cual solo había pisado una vez en la historia a principios de los años noventa. Lo hicieron sin endeudarse, cumpliendo a rajatabla con los pagos y con una propuesta de juego del entrenador cántabro alabada por todo el panorama futbolístico español.

La conversión en S.A.D lo complicó todo. Primero se utilizó dinero público para salvar a un equipo de fútbol de un descenso administrativo a 2ºB. Ahora, la lucha por hacerse con las acciones de la Diputación y el Ayuntamiento han llevado al Lugo a una situación de división. El aterrizaje de Tino Saqués, que no empezaría a tomar decisiones hasta el verano, no es oficial todavía. Si se produjera, parece que tendrá de todo a su llegada menos una fiesta de bienvenida. Atisbos de tormenta. En Lugo habrá noticias.

Miguel Piñeiro

Adicto al fútbol en sus tres estados: verlo, jugarlo y contarlo. Deporte y periodismo, mezclados pero no agitados.

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