El tango del Anxo Carro

No lleva ni un año en el Lugo, pero ya es un jugador insustituible. Pablo Caballero aterrizó en la ciudad amurallada en febrero, procedente de Ferro Carril Oeste, un histórico equipo argentino anclado desde el 2000 en la categoría Primera B Nacional (equivalente a nuestra Liga Adelante). Su llegada reforzaba una delantera reñida con el gol: Luis Fernández estuvo cuatro meses lesionado, Lolo Plá vivía negado y Aganzo nunca cogió una forma óptima.

Debutó contra el Leganés en Butarque, el Lugo perdió por 2 – 0. No marcó su primer gol hasta tres jornadas después. El Anxo Carro veía perder a su equipo por 1 – 2 en el minuto 83 ante el filial del Barcelona. En ese momento, Iriome puso un centro al área y el delantero argentino remató de cabeza para empatar. Aquel partido lo terminó ganando el Lugo en el tiempo de descuento.

Caballero se estrenaba de manera decisiva y comenzó su particular romance a orillas del Miño. Siete dianas anotó de febrero a junio (cuatro de cabeza y tres con el pie, una de estas de penalti). Las tres que ha hecho esta campaña (Oviedo, Córdoba y Alavés, el rival que mejor se le da hasta la fecha) hacen un total de diez goles en poco más de medio año que lleva en Lugo. De esos diez goles, ocho los ha logrado bajo el resguardo del Anxo Carro y pocos tan determinantes como el que anotó en Montilivi en la última jornada del pasado curso. Su cabezazo, superado el minuto 90, dejó en Segunda al Girona y ascendió al Sporting. Muchas camisetas con el nombre de Caballero se vendieron en Gijón.

Caballero celebra un gol con la grada de Ferro Carril Oeste Foto vía caughtoffside.com

Caballero celebra un gol con la grada de Ferro Carril Oeste
Foto vía caughtoffside.com

Necesitó sólo cuatro meses de competición para convertirse en el máximo goleador del Lugo, rango que mantiene en el comienzo de la temporada actual. El club lucense ya le ha renovado su contrato hasta el 30 de junio de 2017, consciente de que sus cifras llamarán la atención de algún club de Primera. Por ahora, seguirá buscando puntos vestido de rojiblanco.

Delantero de movimientos inteligentes, de los que son capaces de desatascar un partido. Habilidoso pese a su altura, con un gran juego de espaldas y visión de juego. No sólo del gol vive un Caballero que entiende bien el fútbol desde su puesto de punta. Un jugador de raza -como demuestra la imagen más arriba- que mezcla carácter y lucha con buenas dosis de calidad, lo que le convierte en un futbolista realmente difícil de defender.

Nacido hace 29 años en Totoras, un pequeño municipio de unos diez mil habitantes situado en la provincia de Santa Fe, al norte de Argentina, Caballero fue un viajero antes de instalarse en Lugo. Se curtió en varios clubes argentinos -Ferro Carril, Almirante Brown, Racing de Avellaneda y Tigre- y también probó fortuna en Paraguay -donde defendió los colores de Guaraní- y China -jugó de julio de 2013 a enero de 2014 en el Qingdao Jonoon-. Su primera experiencia en España, donde ir a un estadio es como ir a un teatro comparado con Argentina (‘Cholo’ Simeone dixit), está siendo más que fructífera, consolidándose como uno de los delanteros más aprovechables de la Liga Adelante, con condiciones para poder subir de nivel. Un goleador llamado a marcar una época de tango en el Anxo Carro.

Miguel Piñeiro

Adicto al fútbol en sus tres estados: verlo, jugarlo y contarlo. Deporte y periodismo, mezclados pero no agitados.

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