El Nàstic y el peligro de jugarse algo contra el Lugo

Llegan las dos últimas jornadas de la Liga Adelante y todavía hay muchos puestos por decidir. En lo más alto, el ascenso directo. El Alavés puede ser el primero de esta temporada en proclamarse nuevo equipo de Primera. Si gana este fin de semana en Mendizorroza al Numancia sube. No hay más. Por la segunda plaza pelean Leganés y Gimnàstic de Tarragona. Los del sur de Madrid van por delante, tienen 68 puntos. 67 suma el cuadro catalán, que este domingo visita el Anxo Carro.

Las cuentas del conjunto que prepara Vicente Moreno, una de las sorpresas de la categoría por tratarse de un recién ascendido, pasan por vencer y esperar un pinchazo del Leganés, que recibe en Butarque a la Llagostera, un rival que se está jugando la permanencia. A priori, no parece una mala situación para el Nàstic. Su principal adversario se mide a un equipo con objetivos por cumplir, mientras que el Lugo ya ha hecho sus deberes y no tiene opciones de meterse en el playoff, que podía ser su gran ilusión una vez certificada la continuidad en Segunda.

Sin embargo, el Lugo es un contrincante muy peligroso cuando no se juega nada. Así lo demuestran las tres anteriores temporadas. A los albivermellos siempre les ha tocado ser jueces, ya sea por el playoff, la permanencia o el ascenso directo. Y coincide que estos conjuntos a los que se han enfrentado en la recta final nunca han llegado a su meta.

Foto vía futboldelugo.com

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El primero en sufrir esta especie de maldición fue la Ponferradina, hace tres campañas. El Lugo llegaba salvado y sin nada por lo que luchar a la última jornada y los de El Bierzo se jugaban entrar en la promoción de ascenso. Su rival directo era Las Palmas, que no hacía los deberes y perdía su encuentro frente al Murcia en La Condomina. Una victoria de la Ponfe le habría hecho quedar sexta. El encuentro se disputaba en el Anxo Carro. Era un escenario idílico por la cercanía geográfica entre Lugo y Ponferrada y una situación inmejorable.

Pero los jugadores entrenados entonces por Claudio Barragán fallaron en un campo abarrotado por aficionados visitantes. Un doblete de Mauro Quiroga para el Lugo de Quique Setién lo puso todo muy cuesta arriba para la Ponferradina. Los tantos marcados en el último cuarto de hora por Wellington Silva y Yuri fueron estériles. El 2 – 2 final dejaba a los bercianos sin la sexta plaza, pese a que parecía que su vecino más cercano, al no jugarse nada, no les aguaría la fiesta.

El duelo entre Lugo y Ponferradina, conocido como "derbi dos Ancares" siempre atrae a numerosos aficionados Foto vía sdponferradina.com

El duelo entre Lugo y Ponferradina, conocido como «derbi dos Ancares», siempre atrae a numerosos aficionados
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Un año más tarde, el Lugo volvería a ser protagonista de una tarde de transistores. Aunque en este caso no puede decirse que los amurallados llegasen libres a la jornada decisiva. El cuadro lucense tenía que hacer matemática su permanencia después de desinflarse en la segunda vuelta. Aun así, hacía falta una carambola tremenda para que los de Quique Setién acabasen en 2ºB. Eran muchos los clubes metidos en la lucha por eludir el descenso, uno de ellos el Mirandés, que visitó el Anxo Carro en un día de auténtico infarto.

Con un punto, los rojillos se salvaban. Un solitario gol de Carlos Pita y una actuación magnífica de José Juan en la portería del Lugo lo impidió. Aun así, terminado el partido con 1 – 0, el Mirandés era de Segunda gracias al empate a dos entre Real Jaén y Alavés, que condenaba a andaluces y vascos al descenso. En el último suspiro, los vitorianos marcaron en el Nuevo Estadio de la Victoria de Jaén y lograron superar por un punto a sus vecinos de Miranda de Ebro. El Mirandés terminaba la Liga Adelante en puestos de descenso. En verano recuperaría la categoría gracias al descenso administrativo del Murcia a 2ºB.

Lance del partido que pudo costarle la categoría al Mirandés contra el Lugo Foto vía laliga.es

Lance del partido que pudo costarle la categoría al Mirandés contra el Lugo
Foto vía laliga.es

Y hace un año fue el Girona el que sufrió la situación más dramática de todas. El Lugo visitaba Montilivi, un estadio del que había salido goleado en sus dos anteriores visitas, casa de un rival que siempre les había ganado en la Liga Adelante. Quique Setién se despedía del banquillo lucense. Pese a que su última temporada fue la más floja, en cuanto a números, de las seis en las que dirigió al Lugo, la permanencia estaba más que conseguida en la última jornada.

El Girona había completado una campaña espectacular y aterrizaba en este choque como segundo clasificado. Si ganaba subiría por primera vez en su historia a la máxima categoría. El tanto de Sandaza, un ex del Lugo, hacía inútil el triunfo del Sporting, el otro aspirante al ascenso directo, ante el ya ascendido Betis en el Benito Villamarín (0 – 3). En el tiempo de descuento, con Montilivi preparándose para celebrar el ascenso, un cabezazo de Caballero puso el 1 – 1 y acabó con el sueño gerundense. Los de Pablo Machín se quedaron con la miel en los labios y tampoco pudieron ascender en el playoff.

Estos tres capítulos, emocionantes para el que lo ve desde la neutralidad y dramáticos para el hincha que lo sufre, demuestran que nadie que se juegue un objetivo importante contra el Lugo en las últimas jornadas debe estar tranquilo. Los amurallados siempre compiten y hasta ahora han provocado serios disgustos en su papel de jueces. El Nàstic acude al Anxo Carro el domingo pensando en el ascenso directo y los de José Durán tienen su temporada hecha, pero los antecedentes invitan a estar expectante.

Miguel Piñeiro

Adicto al fútbol en sus tres estados: verlo, jugarlo y contarlo. Deporte y periodismo, mezclados pero no agitados.

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