Girona FC: temporada histórica para despedirse de todos los fantasmas

Si como se dice popularmente el fútbol tiene deudas con ciertos equipos, la cuenta del Girona ha quedado, cuatro años después, saldada. Tras una campaña de altibajos el cuadro catalán ha conseguido alejar de una vez por todas los fantasmas que le impedían llegar a Primera División. Atrás han quedado el gol de Caballero, la remontada del Zaragoza y los tres play off que no se lograron aprovechar; delante, por fin, un año para disfrutar codeándose con los equipos más potentes del país y, porque no, hacerse nuevas ilusiones con el proyecto que se empieza a fraguar en la ribera del Ter.

Pero llegar a este punto no ha sido un camino de rosas para el cuadro dirigido por Pablo Machín, que como primer obstáculo en este histórico curso tuvo que hacer frente el verano pasado a la marcha del núcleo duro del equipo. Las salidas de Becerra, Lejeune y Mata, sumadas al fin de las cesiones de Clerc, Maffeo y Sobrino pusieron a la dirección deportiva contra las cuerdas, pero Quique Cárcel consiguió no solo cubrir las ausencias, sino también aumentar las posibilidades de un bloque que ya era de los más sólidos de la competición con once incorporaciones que han cumplido con creces. El regreso de hombres conocedores del club como Sandaza y Cifu, el plus que dieron jugadores con ganas de demostrar su valía como Longo y Borja García y la calidad de los Portu, Pere Pons o Bono convertían al Girona un año más en uno de los favoritos al ascenso.

Longo, tras marcar en Getafe / Foto vía lesportiudecatalunya.cat

Longo, tras marcar en Getafe / Foto vía lesportiudecatalunya.cat

El inicio de competición no fue sencillo, sumando varios empates en casa y con dificultades para sumar en los desplazamientos. Pero el conjunto albirrojo supo mantenerse enganchado a la parte alta, en parte gracias a que la igualdad de la categoría de plata no permitía que nadie (salvo el Levante) cogiese una buena racha con la que distanciarse. No fue hasta la jornada 12, con una victoria por 3 a 0 en Montilivi ante el Numancia, que el Girona cogería carrerilla. La parte central del curso rozó la perfección. Entre esa duodécima fecha y la 29 los de Machín sumaron 14 victorias, 2 empates y 2 derrotas, incluyendo una racha de 8 partidos consecutivos ganados como local, lo que les permitió colocarse en segunda posición con una renta de 11 puntos respecto al tercer clasificado.

Este gran estado de forma fue provocado por dos factores. El primero, una gran mejora a nivel defensivo. Los gerundenses habían encajado 11 goles en las primeras 7 jornadas; entre la 8 y la 29 solo encajaron 13. En segundo lugar, un cambio táctico para dar más libertad a Portu sacrificando a uno de los puntas y juntando al ex del Albacete con Borja García en la mediapunta.

Una contundente victoria por 5 a 1 frente al Getafe en la jornada 28 parecía dejar el ascenso visto para sentencia, ya que el Girona llegaba lanzado a la parte final de la temporada. Pero a partir de la trigésima fecha del campeonato todo se hizo cuesta arriba. La ansiedad de amarrar el segundo puesto cuanto antes, las lesiones, el cansancio acumulado, el retorno de la fragilidad defensiva del inicio de curso y una mala racha de cara a puerta hicieron que empezasen a aparecer fantasmas del pasado.

Los jugadores del Girona celebran uno de los goles ante el Getafe / Foto vía portal123.com

Los jugadores del Girona celebran un gol/ Foto vía palco123.com

Montilivi, que hasta el momento había sido un fortín (11 victorias y 4 empates), vio como volaban 9 puntos consecutivos ante Cádiz, Rayo y UCAM, a lo que se sumó una derrota clara en Oviedo. Solo ganar en Soria, un empate in extremis en el Heliodoro y la suerte de que ningún perseguidor ganó más de dos partidos seguidos permitió al Girona llegar a la jornada 36 con 7 puntos de ventaja.

Dos victorias consecutivas ante Lugo y Huesca hicieron que el margen sobre el Getafe (con quien tenía el gol average ganado) se mantuviese, dejando al equipo gerundense a 7 puntos del ascenso con 15 por jugar. Aunque los de Machín solo lograron sumar dos empates en esas últimas cinco jornadas, los azulones no pudieron aprovecharlo para arrebatar al Girona un ascenso que se hizo matemático en la penúltima jornada con un empate a 0 en Montilivi ante el Zaragoza.

A nivel individual hay mucho que destacar de esta temporada para el recuerdo. Los jugadores que llegaron cedidos cumplieron con creces, siendo el italiano Longo el máximo artillero del Girona en Liga pese a no ser titular indiscutible. Bono y René se turnaron para cuajar entre ambos una temporada satisfactoria para la portería del Girona, si bien el mejor fichaje para los intereses de los albirrojos fue el de un Portu que ya de inicio se ganó la simpatía de la afición por su esfuerzo en el verde, una sensación que se reforzó a medida que demostraba su calidad. La otra gran noticia en este aspecto ha sido la continua progresión de Pere Pons, afianzado como el estandarte del equipo en la medular.

Los jugadores del Girona celebran el ascenso en el balcón del Ayuntamiento / Foto vía elnacional.cat

Los jugadores del Girona celebran el ascenso en el balcón del Ayuntamiento / Foto vía elnacional.cat

Como punto negativo queda la inconsistencia defensiva en las partes inicial y final de la campaña, en las que el Girona, uno de los mejores equipos en esta parcela, se vio claramente superado. La sombra de Lejeune es muy larga y solo Pedro Alcalá, quien además aportó varios goles, parece haberse asegurado un puesto como titular en Primera. Mención especial merece también un Sandaza que regresaba tras su periplo por Japón y que se convirtió en pieza clave para Machín por su capacidad para luchar cada balón.

Ahora se abre un nuevo horizonte para el Girona. Cumplido el sueño del ascenso toca trabajar en un proyecto que pueda mantenerse en la máxima categoría. Se espera un verano intenso en Montilivi, pues parece que el club gerundense va a pasar a formar parte del City Football Group, la sociedad desde la que los dueños del Manchester City controlan varios equipos alrededor del mundo. Además, Quique Cárcel y Pablo Machín se encuentran en Manchester negociando la cesión de varios jugadores del club citizen entre los que se encuentran Pablo Maffeo y Brahim Díaz. Pero depare lo que depare el futuro en la ribera del Ter hay una cosa clara: ahora toca disfrutar de un merecido premio.

Alejandro Galante

Periodista. Co-fundador de futboldesdefrancia.com y anteriormente encargado de la Ligue1 en masliga.com. Fanático del fútbol a todos los niveles.

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