Víctor Sánchez del Amo, nuevo entrenador del Deportivo

Con el empate de ayer en Riazor ante un Córdoba colista, Víctor Fernández dejó de ser el entrenador del Deportivo. La amenaza del descenso y una racha de ocho partidos seguidos sin ganar fueron algunos de los condicionantes a la hora de su destitución. Tras una etapa de apenas nueve meses para el aragonés, llega ahora a Riazor un viejo conocido de la casa como el ex jugador Víctor Sánchez del Amo, acompañado por su segundo, David Dóniga, y un preparador físico, Ignacio Oria.

Ha pasado ya casi una década desde que el ex futbolista madrileño abandonase el balcón del atlántico rumbo a tierras helenas. Sin embargo, esta vez el fin de su fichaje es otro. Ni llega para marcar goles ni será presentado de corto. Hoy su misión es bien distinta. Aterriza en una ciudad en la que ya conquistó Liga, Copa y dos Supercopas. La misma en la que vio nacer a su primer hijo, Daniel. La misma que coreó también su nombre. Pisa A Coruña nueve años después y no lo hace con el sonido de Champions de fondo. Ha pasado mucho tiempo y las cosas han cambiado.

El ’18’ se sentará en aquel banquillo que antaño ocupaba Javier Irureta, y lo hace como debutante. Tras sendas etapas como segundo de Míchel en Getafe, Sevilla y Olympiacos, tiene ante sí la difícil misión de dar aire a un equipo desahuciado que cabalga sobre el hilo. Llega tan ilusionado como presionado. Con la soga al cuello del que ve el precipicio demasiado cerca. Un precipicio que, por desgracia en el seno herculino, suena ya a dejà vu.

Héroe en su etapa como jugador, recoge ahora como técnico los restos de una plantilla que, de no ser por un gol del eterno rival en tiempo de descuento, estaría hoy en puestos de descenso. Esa es la realidad. En apenas ocho jornadas tendrá que recomponer un puzzle de incalculable dificultad. Y es que a la ya conocida crisis deportiva y su consecuente falta de tiempo material, hay que añadir la tensión que en estos momentos se respira por tierras coruñesas.

A su favor, un pasado glorioso que poco tendrá que decir a la hora de preparar la táctica de cada partido, pero que sí podría servir de incentivo para sus pupilos. El conocimiento de los entresijos de un club que fue su hogar durante siete años podría ser otra ventaja añadida. En contra suya la inexperiencia al mando de un banquillo profesional, su primera «soledad» como máximo dirigente de una plantilla.

Como sucede cada vez que un equipo ficha a un técnico o jugador faltos de referencias, el resultado del experimento blanquiazul es toda una incógnita. Ilusión, aire fresco o sabia nueva son algunos de los términos más empleados en Galicia en las últimas horas. Por delante, 24 puntos en juego para demostrar (o no) que el nuevo técnico deportivista y sus pupilos están capacitados para dejar a los de azul y blanco en el lugar que por historia le corresponde. Hoy, a las 17 horas, en Abegondo, la primera piedra.

Rocío Candal

Juntando letras sin que suenen mal. Gallega, coruñesa y amante (sin remedio) del fútbol. ¿Para qué más?

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