Presentación del RC Deportivo: entre el optimismo y la cautela

El Real Club Deportivo de La Coruña espera que la temporada 2016-2017 sea por fin la primera piedra de un proyecto a largo plazo. Tras un pequeño carrusel de descensos y ascensos unido dos salvaciones en las últimas jornadas, la entidad herculina quiere sufrir un poco menos y consolidar un bloque para los próximos años.

Hace apenas seis meses parecía que ese paso ya estaba dado, con Víctor Sánchez a los mandos, y tras firmar una primera vuelta espectacular, el preparador madrileño firmaba al extensión de su contrato. Tanto la grada como la presidencia e incluso los jugadores parecían estar de acuerdo en que ese era el camino a seguir y la persona adecuada para guiarlo. Pero todo se torció, la implacable ley del fútbol golpeó de lleno al equipo gallego y le hizo bajar hasta los puestos calientes de la tabla, la situación en el vestuario se hizo primero mala y luego insostenible. El proyecto se puso en cuestión y a Tino Fernández no le tembló la mano. Tocaba buscar un nuevo míster y comenzar de nuevo.

Tras un par de semanas de rumores y tanteos, Gaizka Garitano fue el elegido para lograr el objetivo que su predecesor no pudo conseguir. Ser la cabeza visible de una idea largo de plazo, de aunar a todos los estamentos del club y de recupera parte de la gloria perdida. Quizás pelear Europa sean palabras mayores, pero desde las oficinas de Plaza de Pontevedra se pide un año tranquilo, un vestuario sin fisuras y una idea de juego estable. Pero sobretodo crear una columna vertebral de jugadores para sostener al equipo blanquiazul en la vanguardia de La Liga durante varios años.

Fichajes: muchas caras nuevas en «tiempo récord»

En la primera semana de agosto la plantilla del Deportivo estaba «cerrada». Por primera vez en mucho tiempo el preparador sabrá con tiempo suficiente que jugadores formarán parte del grupo. Lejos quedan los tiempo en los que comenzaban los entrenamientos con más 30 integrantes en el plantel, o las preparaciones con falta de efectivos. La dirección deportiva se puso manos a la obra y una decena de caras nuevas ya trabaja en Abegondo para afinar la puesta a punto.

Los nuevos aúnan experiencia y juventud casi a partes iguales. Rubén y Tyton llegan para pelear por el puesto de titular a Lux en la porteria. Juanfran(que prolonga un año más su cesión) y Albentosa apuntalan la zaga. En mediocampo y tres cuartos es donde se concentran más las llegadas: la vuelta de Bruno Gama, la llegada de Emre, Borja Valle y Guilherme, las cesiones de Marlos Moreno(se da por cerrada, pero está pendiente de confirmación) y Carles Gil. Para rematar el proyecto llegó el deseado atacante, el rumano Florin Andone, previo pago de unos 4 millones de euros, la cantidad más alta desembolsada por un jugador desde Andrés Guardado.

La continuidad de Lucas Pérez, es hasta la fecha, el mensaje más claro de la confianza que existe para esta temporada. A pesar de las ofertas que han aparecido y de las especulaciones. El delantero coruñés se mantiene en nómina. De mantener su rendimiento durante el curso pasado los herculinos tendrán mucho ganado, además su conexión con Florin transmite grandes sensaciones.

En definitiva el Deportivo parte con una importante dosis de ilusión. Los mimbres de anteriores campañas se mantienen y las altas(la mayoría en propiedad) vienen cargadas de sensaciones positivas. La plantilla a falta de los descartes parece competitiva, compensada y equilibrada. Con la duda de si Luisinho seguirá o no, junto a la posible llegada de un punta si apareciera una ganga en el mercado, se da por cerrada la planificación deportiva.

La solidez como base

La pretemporada ha dejado bastante claro lo que Garitano quiere de su equipo. Tanto sus declaraciones como los primeros detalles en el verde apuntan en la misma dirección, la seguridad en defensa será el bastión principal desde el minuto uno. El vasco ha dejado claro que su equipo como todos los de la zona media o baja deben construirse desde la retaguardia. Que la presión y el esfuerzo nunca deben escatimarse y que todos los alineados deberán cumplir con sus labores defensivas.

Esto parece apuntar a una idea cercana al contraataque. A no buscar con demasiado ahínco la posesión del esférico y aprovechar las jugadas a balón parado. Hasta la disputa de los primeros encuentros no se podrá confirma con total seguridad. Lo único seguro es que la zaga será una de las líneas más importantes y el rendimiento de Arribas, Sidnei y Albentosa será capital para el éxito. Su buena trayectoria les avala, de continuar con la solvencia que mostraron en el último año el Deportivo ya tendría mucho camino andado. Pero tras lo sucedido en el curso pasado el optimismo siempre viene acompañado de la cautela. Este curso puede marcar un antes y un después para los blanquiazules. Si el comienzo de algo importante o la continuación del sufrimiento por mantenerse. En manos de Garitano y sus jugadores queda.

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