CF Reus Deportiu 1 – 1 Gimnàstic de Tarragona: Empate a nada en el derbi

Muy pronto llegó el derbi tarraconense, tanto para el Nàstic como para el Reus. Ambos equipos demostraron que todavía les queda mucho por pulir, especialmente la escuadra de Lluís Carreras, que todavía no ha conseguido inculcar en sus jugadores el estilo de juego dominador que desea ver en su nuevo Nàstic (a pesar de la brillante pretemporada realizó bailando en el Nou Estadi al mismísimo Barça). Más claro lo tiene Aritz López-Garai, cuya apuesta es seguir la línea trazada por su ex entrenador Natxo González, actualmente en el Zaragoza.

El partido empezó muy trabado desde el principio. No se cumplía el minuto de juego cuando Suzuki y Máyor tuvieron que ser atendidos por los servicios médicos por un fortuito golpe cabeza contra cabeza. Afortunadamente ambos pudieron seguir en el partido (eso sí, con un aparatoso vendaje en la cabeza).

El partido fue horroso de principio a fin. El Nàstic intentaba sin éxito dominar el partido mientras el Reus, en su salsa, llevaba el partido al plano físico cortando con numerosas faltas las transiciones de ataque de los visitantes. El árbitro también colaboró con la causa; estuvo excesivamente permisivo en algunas acciones y no castigó con tarjetas la reiteración de faltas locales. Aún así, el partido no se puso violento en ningún momento. Hubo algunos rifirrafes, habituales en este tipo de partidos, pero en general la deportividad reinó entre ambos conjuntos.

No tanto en la grada, pues la afición local arrancó desde muy pronto con cánticos ofensivos hacia el conjunto grana y la ciudad de Tarragona que, lógicamente, fueron respondidos con enfado por los más de 200 afortunados que lograron hacerse con una entrada para el derbi (la directiva del Reus se cerró en banda a negociar con el Nàstic un reparto equitativo de entradas y solamente puso a disposición del equipo tarraconense el mínimo que exige el reglamento de la LFP). La cosa llegó a tal punto que la megafonía del Reus tuvo que intervenir para pedir a sus aficionados respeto hacia el rival.

El balón parado, decisivo

Ante la incapacidad de los dos equipos de crear algo de fútbol, las jugadas a balón parado se tornaron decisivas. El partido enfilaba hacia un inevitable empate a cero hasta que una falta desde casi cuarenta metros pegada a la línea de cal del flanco derecho del ataque del Reus rompía la igualdad. Con todo el mundo pendiente del centro de Luis Gustavo, el jugador cedido por el Celta de Vigo sorprendió a todos y engatilló un disparo a la escuadra derecha de la portería de Dimitrievski. El internacional macedonio, que obviamente no esperaba que el saque de falta fuese directo a puerta, dio un paso en falso hacia adelante y cuando vislumbró la trayectoria de la pelota intentó corregir su posición pero ya era demasiado tarde. Pese a llegar a tocar el balón, éste se colaba en la portería del Nàstic poniendo el 1-0 en el marcador.

El gol le sentó muy bien al Reus, cuya intensidad se vio reforzada. El Nàstic estaba K.O, sin ideas para superar la asfixiante presión de los reusenses y sin recursos en ataque. La única ocasión medio clara de gol que tuvo el Nàstic en la primera parte fue un centro de Kakabadze -el mejor de los visitantes- tras una internada por banda derecha que despejó la defensa del Reus a córner, cuando Barreiro esperaba con la caña de pescar para empujar a gol. El partido llegó al descanso sin nada que destacar, a excepción del golazo de Luis Gustavo.

El segundo tiempo empezó siguiendo la tónica del primero. El Nàstic intentaba sin éxito combinar con Mesa y Tejera, a quienes les urge la vuelta de Zahibo. Mientras, el Reus seguía a lo suyo: bien posicionados en el campo, sin dejar jugar al Nàstic con una presión intensa y esperando un error de los visitantes para matar el partido a la contra.

Carreras intentaba cambiar el partido en el minuto 55 con la entrada de Stephane Emaná por Barreiro, pero tres minutos después volvió a aparecer el balón parado. Tras un alboroto en el área del Reus después de un saque de córner el balón le cayó a Maikel Mesa, que encañonó un zambombazo desde la frontal del área pequeña que se coló entre las manos de Edgar Badia subiendo el 1-1 al marcador.

A partir del gol del empate el partido cambió totalmente. Al Reus le entraron las dudas y el Nàstic se fue para arriba a por la victoria. López-Garai reaccionó inmediatamente dando entrada a Edgar Hernández por Máyor. También movió ficha Carreras, que a los cinco minutos cambió a Delgado por Muñiz. Fue precisamente el asturiano el que puso el partido patas arriba. Primero en el minuto 70, con un espléndido disparo que se marchó rozando el poste, y seis minutos más tarde con un soberbio disparo de falta que a punto estuvo de convertirse en gol de no ser por la magnífica intervención de Edgar Badia, un día más, el héroe de su equipo.

Tras estos dos sustos el Reus se sacudió la presión y el partido volvió a cambiar de tercio. Los locales tuvieron una gran oportunidad en el minuto 78, tras un libre indirecto dentro del área, que sacó Stephane Emaná de milagro bajo palos, y un minuto después el árbitro se inventó un penalti a favor del Reus. Pero entonces apareció Dimitrievski para redimirse de su error en el primer gol y le paró el penalti a Querol, que había saltado al campo cinco minutos antes sustituyendo a Juan Cámara.

Tras el penalti el Reus se volvió a desordenar, circunstancia que aprovechó Carreras para meter a Uche por Tejera, en un intento por cazar alguna contra que le diese a su equipo los tres puntos. Poco más se jugó en los últimos diez minutos, pues el balón estuvo más tiempo parado que en juego, y finalmente el partido terminó en un justo empate por desmerecimiento de ambos conjuntos. Mucho tendrán que mejorar ambos conjuntos si no quieren pasar apuros esta temporada. Especialmente el Nàstic, que sobre el papel cuenta con una plantilla de bastante mayor calidad que la de su eterno rival.

Ficha Técnica

Reus: Badia, Miramón, Olmo, Íñiguez, Miguel García, Luis Gustavo, Borja (Juan Domínguez, min. 68), Cámara (Querol, min. 75), Vaz y Máyor (E. Hernández, min.60)

Nàstic: Dimitrievski, Kakabadze, Suzuki, Perone, Javi Jiménez, Xavi Molina, Tejera (Uche, min. 82), Maikel Mesa, Delgado (Muñiz, min. 60), Omar Perdomo, Barreiro (S. Emaná, min.55)

Árbitro: Cuadra Hernández (Colegio balear). Amonestó a Suzuki, Muñiz y Molina por parte visitante. Erró en el penalti.

Incidencias: 4.234 espectadores en el Municipal de Reus. No hubo incidentes importantes entre aficiones.

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