Real Sociedad: Sobre las salidas y el fin de las incorporaciones

“Si no pasa nada raro, el tema de las incorporaciones estaría cerrado”. Estas palabras pronunciadas ayer por el director deportivo de la Real, Lorenzo Juarros dejan claro que el club txuri urdin no acudirá más al mercado de fichajes en lo que queda de verano. Personalmente, creo que es un error ya que echo en falta un jugador con garra, nervio y capacidad de liderazgo en el medio del campo realista, lo que viene siendo un “canchero”. No quiero con esto criticar lo fichado por el club: Vela y Granero han demostrado un autentico amor a los colores y su calidad, excepcional en los dos casos, les da de sobra para triunfar en Donosti, mientras que sobre Finnbogason y Rulli no tengo aún una determinada opinión, pero sí que creo que faltan aún pequeños detalles para afrontar con garantías esta nueva campaña.

Una temporada que comienza tras un verano donde las salidas han sido, desgraciadamente, más y de mayor valor que las incorporaciones. De éstas, hay dos que, para mí, provocan un gran socavón en la estructura del club; la de Griezmann y la de Bravo. Y curiosamente, creo que ésta última es más importante para la confección de la plantilla que la salida del pequeño astro francés. Porque, al final de cuentas, todos conocíamos la intención de Antoine de buscar nuevos retos fuera de San Sebastián. Desde las altas esferas del club hasta el joven adolescente que sigue la actualidad realista todos dábamos por hecho que esta noticia iba a llegar. Personalmente, de esta salida, lo único que me molesta es el destino final de Griezmann. Ya no por el equipo al que va, no es precisamente el Atlético de Madrid uno de mis equipos favoritos, si no por el hecho de que el galo recayera en un club de la misma liga que la Real. Esto conlleva que Antoine se volverá a ver las caras, por lo menos, dos veces con el club realista durante la próxima temporada, cosa que sí que me molesta por la calidad que atesora el delantero. Poco se puede hacer al respecto ya que los colchoneros han sido, los que sin pasarse, más se han acercado al valor de Griezmman y por ello tienen la recompensa de gozar de la clase del francés. El niño que nació y creció como profesional en Anoeta, aún recuerdo su zambullida en la nieve tras un gol al Cádiz en Segunda, se ha hecho mayor y busca nuevos retos. Ley de vida, algo que cualquier persona madura puede llegar a comprender.

Lo que no logro entender en la salida de Bravo, el otro crack que se ha despedido de Donosti en este verano. El guardameta ha demostrado durante su larga trayectoria en la Real un liderazgo a destacar, una ambición extraordinaria y un verdadero amor a los colores txuri urdin. Es por ello que me sorprende mucho que, a la oferta de un equipo grande, un hombre con unos principios tan sólidos como él tome esta decisión. Sí, ya sé que es complicado decir no a un club tan potente como es el Barcelona, y que Bravo logrará en la ciudad condal ampliar, y mucho, su palmarés, pero esto lo logrará ocupando un lugar preferente en el banquillo culé. Porque no nos engañemos, el chileno llega a Barcelona para ayudar a la climatización de Ter Stegen, verdadero fichaje para la portería de los de Luis Enrique. Y eso es lo que no logro entender de la decisión de una persona tan ambiciosa como Bravo. Lo único que se le puede sugerir al chileno es que hable pronto con Pinto para que éste le cuente con quien tiene que juntarse para mantenerse mucho tiempo en esa jaula de tiburones que es Camp Nou. Al final, el guardameta, con su decisión, ha pasado de ser cabeza de ratón a cola de león.

Y eso es lo que, a mi parecer, rompe la estructura interna de la Real: el perder a un líder en el vestuario. Sin Bravo, no hay un jugador extranjero en la plantilla con la suficiente importancia y personalidad para ofrecer esas características que un guipuzcoano no lleva en su ADN. Lo que en otros tiempos hacían Valery Karpin, Darko Kovacevic o el propio Bravo en las últimas temporadas. Es por ello que creo que se debería seguir rastreando el mercado en busca de este perfil de jugador.

 

Santiago Elgoibar

Periodista alegre e inquieto, aficionado al deporte y al chocolate. La noticia: cortita y al pie.

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