Real Sociedad: En el psiquiátrico

“Estaba en un patio sin luz, no comprendía, estaba fuera de lugar, cuatro muros me encerraban, cinco polis se acercaban, si era un sueño, yo quería despertar”. Estas líneas, escritas por los Estopa para su canción «Pesadilla», podrían servir para describir el lugar donde se encuentran actualmente los jugadores y aficionados realistas: el psiquiátrico. Solo hace falta sustituir la palabra «poli» por «médico» y visualizas automáticamente a los Íñigos, Zuru o Vela sentados en un rincón, con la cabeza gacha y preguntándose una y otra vez: “¿qué nos pasa?”. De ese desagradable lugar, no lo dudo, el equipo donostiarra saldrá, pero hace falta cambiar el objetivo inicial y actuar como un equipo.

“¡Yo qué sé, qué hago aquí! ¡no puede ser! ¿Yo qué hice ayer?”, continúa la letra de los Estopa.  Pues sí, es realidad, y lo es porque el equipo no ha superado el palo que sufrió en Rusia hace mes y medio, a pesar de los medicamentos que ha tomado en este tiempo: victoria ante el Madrid, y los buenos momentos de juego ante el Celta o ante el Valencia. Como muestra, el último partido ante el Espanyol. Los jugadores realistas parecía que estaban disputando el encuentro de la jornada 32 en vez de la séptima, en la que estamos. Con el marcador en contra, se veía, y hasta se notaba por la tele, el estado de nerviosismo exagerado en el que estaba el banquillo visitante. Y un aura de pesimismo se adueñaba de la ciudad de Donostia y alrededores. En esta situación de schock es complicado encontrar la puerta de salida del psiquiátrico donde ha entrado el equipo.

Y es que, en estos momentos, la Real debe dejar de pensar en luchar por puestos europeos. Sí, fastidia mucho lo que digo, pero este equipo ha demostrado en lo poco que llevamos de Liga que no tiene mimbres para repetir una experiencia más allá de nuestras fronteras. Aunque, tampoco nos pongamos en lo peor: la permanencia. A mi parecer, nos debemos conformar esta temporada con pasar un año de transición y ver a nuestro querido equipo en la parte media de la tabla. Sí, lo sé, no es lo que soñábamos hace dos meses, pero ahora mismo, es lo que hay. Aunque lo primero es abandonar el psiquiátrico donde nos hallamos, y para ello me baso en el manual futbolístico de Caparrós que dice que si no puedes ganar los tres puntos, por lo menos llévate uno.

Y para que esto se cumpla, es primordial mantener tu portería a cero, cosa que la Real no ha logrado en los siete partidos que llevamos disputados en Liga. Y peor aún, en cuatro de esos encuentros ha recibido dos goles. Todo esto lleva al club realista a ser el quinto equipo que más goles recibe en Primera División (11). Está claro que la Real tiene un problema defensivo, y personalmente creo que éste no solo recae en la parte de atrás. Pero no es momento de buscar culpables sino soluciones, y éstas pasan por actuar como un equipo sólido y comprometido.

Así, parafraseando a los hermanos Muñoz, “saldremos del psiquiátrico, meteremos los primeros y correremos más que el veneno que llevamos dentro”.

Santiago Elgoibar

Periodista alegre e inquieto, aficionado al deporte y al chocolate. La noticia: cortita y al pie.

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