La Liga de Filiales: Una idea que no cristaliza

Las grandes competiciones europeas han creado ligas en las que, con diferentes denominaciones, solo participan los filiales. Solo la Liga española mantiene a filiales “mezclados” con los primeros equipos en las diferentes categorías.

La presencia de equipos filiales en divisiones como Segunda o Segunda B, impide que clubes con una gran historia a sus espaldas, y lo que es más importante, con una gran masa social, puedan disputar competiciones de más alto nivel.

Son muchos los equipos filiales que han participado, en algún momento, en Segunda. Además, estos conjuntos no pueden ascender, por lo que se a veces se desvirtúa y adultera la competición. Se me ocurre el caso, improbable, pero posible, de que en la categoría de plata militaran dieciocho filiales de los equipos de Primera. Ascenderían tres equipos aunque no hubieran hecho ni un solo gol y hubieran quedado entre los cuatro últimos.

Es cierto que no es algo muy probable, pero ya en ocasiones han sido varios los filiales que han ocupado plazas de ascenso que han aprovechado otros equipos. Castilla, Atlético B, Málaga B, Sevilla B, Barça B, Villarreal B, Valencia Mestalla, Real Sociedad B, Bilbao Athletic , Mallorca B, Zaragoza B, Murcia Imperial, Elche Ilicitano… perdón si olvido alguno, pero estos filiales han ocupado, con estas u otras denominaciones, plazas en Segunda, mientras históricos como Cádiz, Oviedo, Hércules, Murcia, Castellón, Salamanca, Lleida, Burgos… deambulaban por la Segunda B o la Tercera división.

En Italia se disputa el Torneo Primavera, absolutamente separado del sistema profesional, y con limitación en la edad de los jugadores. En Inglaterra se protege a los clubes pequeños y se disputa la Professional Development League, que sustituyó a la Premier Reserve League. En Alemania y Francia los filiales pueden participar en las divisiones más bajas, pero tienen un tope que les impide el ascenso. En el caso alemán, solo pueden llegar a su tercera división, la Bundesliga 3, pero no pueden subir a la Bundesliga 2. En Francia van más allá, y es la CFA (cuarta división) la competición más alta a la que pueden acceder.

Para que no me tachen de interesado, pongo el ejemplo del Atlético Malagueño, hoy en Tercera, pero que militó en Segunda hace años. ¿Qué es más beneficioso para el fútbol, que esté el Malagueño en la categoría de plata, o que lo estén los representantes de ciudades con cientos de miles de habitantes, como Oviedo, Cádiz o Castellón?

Personalmente creo que los grandes, los poderosos, estos que tan felices viven en el reino del duopolio, ya tienen suficientes recursos, que gastan en instalaciones, “robo” de jóvenes talentos, etc., como para además privar de un lugar en la élite a otros equipos.

De hecho, hace unos años, la Liga de Fútbol Profesional (LFP) anunció la creación de una Liga de Filiales que empezaría a funcionar la temporada 2010/11. Sin embargo, los clubes no fueron capaces de llegar a un acuerdo, y a día de hoy, la idea se encuentra latente, pero aparcada.

El proyecto original, diseñado por Roberto Olabe y Ricardo Testa, proponía una competición cerrada, sin ascensos ni descensos, que disputarían los filiales de los 42 equipos que en ese momento estuviesen en las dos categorías principales de la Liga Española.

Los 42 equipos quedarían divididos en tres grupos de 14, seleccionados por proximidad geográfica. El torneo se disputaría en tres fases. La primera con una sola vuelta, y los cinco mejores de cada grupo y el mejor sexto se clasificarían para la Superliga, que se celebraría a doble vuelta, determinando el campeón.

El resto de grupos estarían formados por los peor clasificados. Los dos mejores de cada grupo tendrían como premio poder participar en la Copa, junto a los ocho primeros de la Superliga. La Copa se jugaría en sede única y a eliminatoria directa.

Según el proyecto, los jugadores deberían tener entre 16 y 21 años, existiendo un cupo de cinco con un máximo de 23 años. Así mismo, el número de jugadores extracomunitarios en la plantilla quedaría limitado a cinco, y los jugadores lesionados de larga duración de los primeros equipos también podrían participar para completar la recuperación, algo muy frecuente en la Liga de Desarrollo inglesa.

No sabemos si finalmente se pondrá en marcha esta competición, aunque hasta a nivel europeo asistimos el pasado año a la creación de la UEFA Youth League, un torneo para los filiales de los equipos Champions que este año se vuelve a disputar, y al que cada vez se da más importancia.

 

Carlos Manuel Jiménez

Trabajando en la Universidad de Málaga. Subdirector del desaparecido Diario de Málaga. Socio del Málaga en 3ª y en Champions.

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