Síntomas de la ansiedad de un futbolista: conocimiento y técnicas de esta emoción

Hay muchas variables psicológicas que afectan al futbolista a la hora de competir y sacar el máximo rendimiento de él. Algunas de estas variables pueden ser el locus de control, el control de las emociones o el nivel de ansiedad, que nos puede llevar al bloqueo en muchas ocasiones.

En el artículo de hoy nos centraremos en el nivel de ansiedad. Cuando hablamos de ansiedad lo primero que le suele venir a la cabeza es que la ansiedad es un estado negativo; pero no es así. La ansiedad como tantas otras emociones, es una respuesta adaptativa de nuestro organismo: todos necesitamos de ésta en algún momento de nuestra vida, ya que nos pone en estado de alerta cuando interpretamos que estamos ante algún evento peligroso. El problema aparece cuando nuestro cuerpo interpreta como “peligroso” estímulos concretos que realmente no lo son, propiciando una respuesta no adaptativa.

En el caso de los deportistas de élite, hay estudios que respaldan que cuando el nivel de ansiedad es alto, el nivel de autoeficacia disminuye; desencadenando así un menor rendimiento. Un ejemplo reciente de esto que estamos comentando podría ser el de la estrella del Atlético de Madrid; Antoine Griezmann. Su nivel de acierto en el punto fatídico es del 33% (dos aciertos de los últimos seis lanzados), porcentaje que discrepa mucho con el nivel de calidad del jugador francés.

Los síntomas asociados a un estado de ansiedad suelen ser los siguientes:

  • Fisiológicos: Sequedad bucal, mayor sudoración de lo normal, aumento de la frecuencia cardíaca, tensión muscular, molestias digestivas…
  • Conductuales: Se suele evitar la situación (dar la responsabilidad a otro compañero de lanzar la falta, penalti, indecisión del portero al salir a por un balón colgado, capitanía de un equipo…).
  • Emocionales: Bombardeo de ideas negativas, desesperación al pensar que no se podrá solventar la situación de una manera correcta, que la gente hablará mal del deportista… Además a nivel cognitivo se suele apreciar problemas de atención o concentración.

 

Existen diferentes caminos para poder superar esta barrera psicológica y poder llegar así a un óptimo rendimiento deportivo. Algunas de estas técnicas son:

  • Biofeedback: Técnica que permite dar información al sujeto sobre sus funciones biológicas anormales para que así se puedan controlar o modificar. El objetivo final que se persigue es que el sujeto aprenda a controlar sus funciones corporales anormales.
  • Relajación muscular de Jacobson: Consiste en tensar y relajar músculos del cuerpo, para relajar así el cuerpo y luchar contra la sintomatología física.
  • Control atencional: En los segundos previos al lanzamiento de un penalti, muchos pensamientos negativos pueden invadir nuestra mente (he fallado los cuatro últimos que he lanzado, este estadio se me da mal, el portero es un especialista en parar penaltis y no voy a ser capaz de batirle…). Una manera de vencer a estos pensamientos y eliminarlos de nuestra mente es cambiarlos por otros nuevos, “distrayendo” nuestra mente en otras cosas (colocación correcta de medias, mirar el punto de penalti, fijarse en las vallas de publicidad, realizar cuentas matemáticas…) para no dejar cabida a pensamientos que nos puedan perjudicar.

Siguiendo estas técnicas, podríamos entrenar nuestra mente para que sea más fuerte en los momentos difíciles y permitirnos alcanzar objetivos deportivos. Pero no solo eso, todo esto también se puede trasladar a nuestra vida diaria, pudiendo afrontar así situaciones de bloqueo y retos que se nos presentan en el día a día.

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