En el nombre de Tebas

Era un secreto a voces, se presagiaba incluso desde hace meses, algunos soñamos con la posibilidad de echarlo, pero la realidad es la que es. Javier Tebas asume otros 4 años de mandato en la Liga. Los clubes y sus presidentes decidieron, en muchos casos, avalarlo y el costarricense no ha tenido rival. Tiemblan los aficionados, tiemblan los niños, tiemblan los horarios, pero los mandatarios siguen engañados.

Nuestro fútbol padece un mal que se ha agravado desde la llegada de Tebas al poder en la LFP. Se escuda el abogado en que se ha reducido la deuda de los equipos con el fisco, que se han aumentado los ingresos de televisión o que incluso el producto se vende en el extranjero. Nada de ello puede ser discutido. Está claro que ha habido avances, pero a costa de hundir a los aficionados locales  y a costa de regalar minucias para tener contentos a los presidentes.

Nuestro fútbol necesita un lavado de imagen, hay que acabar de una vez por todas con el eterno duopolio, equiparar la igualdad de condiciones al inicio del campeonato, repartir los derechos televisivos de forma equitativa y dejar de pensar que lo que conviene a la Liga es que los dos de siempre estén arriba. Esta es quizás la gran mentira de nuestro tiempo, pues como sabréis, lo que realmente conviene es ver a numerosos rivales peleando por el título. En la diversidad, está el triunfo del fútbol.

Tebas asume 4 años más de dictadura, en los que seguirá “comprando”, con métodos legales, a los mandatarios del fútbol español. Un tipo listo, capaz de diseñar triquiñuelas legales con las que evitar que los rivales se presenten contra él. Y no solo eso, con 5 millones de euros de más que reparte a cada club, consigue su silencio, nadie protesta, nadie alza la voz, pero la igualdad no llega y el matute importante se lo llevan los dos de siempre. Sabia estrategia en tiempos de crisis y en la que la bonanza económica se resiste a aparecer. Con un poco te aseguras que los humildes no alcen la voz y la victoria tebasiana es total.

Nos esperan 4 años más de opresión al aficionado de a pie, porque aunque algunos lo piensen, animar a tu equipo no significa ser un ultra, ni un bandido. Animar a tu equipo es un derecho, un privilegio con el que poco a poco van acabando. Precios abusivos, horarios surrealistas y cada vez más controles, multas, ahora incluso, te recolocan para que por las cámaras los chinos vean estadios llenos.

Dejen de pensar en China, dejen de pensar en Asia, dejen de pensar en África, en América, Europa y demás. Céntrense en los de casa, en los que pagan su abono religiosamente, en los que aman el fútbol, en los que llevan a los suyos en volandas, en los que nunca fallan. Piensen en los auténticos amos del fútbol, los hinchas locales, esos a los que ustedes tanto maltratan. Juntos han levantado el fútbol español y lo han mantenido en alza. Ellos son los héroes a los que Tebas y cía. persiguen. Pero resistiremos porque seguimos creyendo que #OtroFútbolEsPosible

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