El inquietante apoyo a Del Nido

El pasado miércoles nos desayunamos, comimos y cenamos con la imagen en los informativos y en los medios digitales del expresidente del  Sevilla Fútbol Club Sociedad Anónima Deportiva, José María del Nido, ingresando en la cárcel Sevilla I. 8.45 de la mañana, posiblemente amparándose en el refranero: “A quien madruga Dios le ayuda”.

El marco del delito está en el ejercicio de su profesión como abogado. Nada tiene que ver por tanto con su larga etapa presidiendo el club de Nervión, y sin embargo cuando estas gotas salpican a mandamases de nuestra Liga la imagen de la competición queda irremediablemente dañada.

En términos deportivos, diría que este señor ha sido un presidente de éxito, aunque un punto arrogante. Recuerdo aquella anécdota relacionada con comidas, leones y colas en la previa del partido de vuelta de una semifinal de Copa frente al Athletic. No obstante, admiro la trayectoria del Sevilla FC durante sus 12 años de mandato. Admiro su proyecto, su estructura, su consolidada masa social, incluso su gestión, sin conocer los pormenores lo suficiente para juzgarla más al detalle. Admiro la reducción de una importante deuda con la venta de grandes jugadores de cantera o llegados a España gracias a una gran labor de su secretaría técnica. Y por supuesto admiro los títulos que se consiguieron bajo su mandato y que colocaron a los hispalenses entre la élite del fútbol europeo e hicieron que toda una afición hiviera de ilusión.

Portavoz de los no poderosos

Miembro de la Junta Directiva de la Real Federación Española de Fútbol, en los últimos años Del Nido ha sido estandarte de la denominada “guerra de las televisiones” clamando públicamente y en cada ocasión que se le ha presentado por un reparto más equitativo de los derechos televisivos. Una especie de justiciero del pelotón maltratado. Célebres y contundentes son sus declaraciones al respecto en el verano de 2011:

O arreglamos esto, o esta Liga es la mierda de Europa

Fue también el promotor y anfitrión de la famosa reunión convocada para todos los clubes de Primera División salvo Madrid y Barcelona.

Mucho hemos escuchado y leído últimamente sobre la condena de Del Nido por el “caso Minutas” por prevaricación, malversación y fraude, y sobre la Sentencia del Supremo que anulaba el fraude pero dictaba firmeza hacia las otras dos acusaciones. Sea cual sea el itinerario que toma un proceso judicial como éste, son  tres términos que, en estos tiempos convulsos que corren, nos resultan tristemente familiares en todos los escenarios sociales.

No podemos, por otro lado, restarle importancia a no hacer las cosas como procede por el mero hecho de que los casos similares se multipliquen. Ni porque hayamos asimilado la idea, que tiene mucho de cierta, de que unos pagan por lo que hacen y otros no.

Son malas noticias para el mundo del fútbol en general. Peores aún porque no es ni el primero ni el último de los casos de dirigentes de clubes envueltos en situaciones semejantes. Y, en mi opinión, es dramático que este tipo de asuntos, tramas y corruptelas que no debieran tener que ver nada con el balón ya ni siquiera nos causen sorpresa. Desde luego personajes de este perfil no parecen una muy sólida base sobre la que cimentar esa quimera, o milonga quizá, del denominado “fair play financiero”.

Corporativismo alarmante

Con el compromiso de reintegrar la cantidad que se le exige en la sentencia (2,78 millones de euros) y sin poder aplazar su ingreso en prisión, el expresidente del Sevilla se aferra ahora a la petición de indulto de la pena de 7 años cárcel para la que ha reunido firmas. No es extraño que él trate de jugar sus bazas, veremos cuál es la decisión del Consejo de Ministros.

Lo preocupante y significativo es que la gran mayoría de los presidentes de los clubes de la Liga BBVA y la Liga Adelante (sólo unos pocos se han desmarcado públicamente) han firmado esa petición de indulto cerrando filas en torno a la figura de un Del Nido ya condenado por la autoridad competente. Me parece una temeridad que, fundamentados probablemente en sus relaciones personales, posicionen a los clubes que dirigen y que representan a favor de una causa difícil de justificar. Ya sea firmando a título personal como algunos hicieron o como presidentes de clubes en la propia reunión de la Junta Directiva de la Federación Española de Fútbol.

También el presidente de la Federación, Ángel María Villar, y el presidente de la Liga de Fútbol Profesional, Javier Tebas, abogado especialista en derecho concursal deportivo, han estampado su rúbrica como muestra de amistad. Se trata de algo tremendo por lo que ambos representan en estos momentos. No perdamos de vista que se le condena por desviar dinero público.

Apoyo entre colegas y solidaridad, podíamos llamarla, que bien podría darse para otros asuntos, como por ejemplo la limpieza de la deuda y el equilibrio de fuerzas entre los clubes. En el caso de Del Nido no se entienden ni la razón ni el fin de estos auxilios.

Del refranero español, ahora me vienen a la cabeza “hoy por ti, mañana por mí” o “dime con quién andas y te diré quién eres”.

Antonio Sala

Fútbol desde la cuna. Procedente del mismo centro de Bilbao y, por tanto, del Universo. Aburrido y crítico con la anticompetición establecida.

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