Árbitros: sus siete pecados capitales

Son los jueces del fútbol. Tienen que conocer a la perfección las normas que deben aplicar, y además, deben ser capaces, independientes, ecuánimes, prudentes, responsables, leales, respetuosos, humildes, sencillos, sobrios y honestos. ¿Ostentan los árbitros de La Liga todas estas cualidades?

A tenor de las horribles actuaciones que muchos de ellos están teniendo en esta recién comenzada edición de La Liga, parece que son muchas las virtudes de esta lista que les faltan a la mayoría.

Siete son los pecados capitales que en el siglo VI el Papa romano Gregorio Magno detalló para que los fieles cristianos los evitaran. A continuación, como advertencia y guía espiritual, enumeramos los que consideramos siete pecados capitales del arbitraje patrio. Seguro que echaréis en falta muchos otros, pero a fin de continuar con la simbología del mágico número 7, consideraremos ese mismo número de vicios.

1 Toda carga es una falta

Cuando un jugador está en posesión del esférico y otro se le acerca por la espalda, ya podemos suponer cómo va a acabar la jugada. El jugador caerá hacia delante y el árbitro señalará la falta del defensor. En estas ocasiones los jueces son de silbato fácil, y a la más mínima cobran falta. Señores colegiados, esto no es tenis, ni siquiera baloncesto, y el contacto está permitido, aprendan a distinguir una carga legal de un empujón.

2 Dentro del área es más fácil pitar falta en ataque que penalti

Todos hemos comprobado como un pequeño agarrón del delantero sobre el defensa cuando, por ejemplo, esperan varios jugadores en el área a que se bote un córner, supone inmediatamente una falta señalada al atacante. Sin embargo, cuando es el defensor el que agarra, es necesario demostrar que la fuerza ejercida es tal que obliga a que el delantero caiga. Cuando es el delantero el sancionado, con que estorbe un poco al defensa ya se considera que hay motivo suficiente para pitar la falta. Señores colegiados, una falta es falta, sea donde sea y la cometa quien la cometa.

3 El tiempo añadido depende de quién vaya ganando

Si el equipo local gana uno a cero y los visitantes aprietan, raro será ver que se añadan más de tres minutos, salvo casos excepcionales (o que el visitante sea Madrid o Barça). Sin embargo, si es el visitante el que está sufriendo, el colegiado añadirá cuatro, o incluso cinco.

Además, es muy difícil encontrar partidos en los que el añadido no esté en el margen de los 3-5 minutos, cuando todos hemos vivido situaciones bochornosas de equipos profesionales en el arte de perder tiempo, a los que les compensa el triste espectáculo, ya que el árbitro rara vez añade más de los cuatro de rigor. Señores colegiados, que el cuarto árbitro haga algo y, por ejemplo, tome nota de todo el tiempo perdido, para que el añadido no sea un trámite, sino un acto de justicia.

4 Lo que es tarjeta en el minuto 90 no lo es en el minuto 1

Comienza el encuentro, se produce una entrada bestial que el árbitro soluciona con una advertencia. Esa misma entrada en el minuto 87 será castigada con tarjeta amarilla, o quizás con roja, si el encuentro está caliente. ¿En qué parte del reglamento se esconde la norma que dice que cuanto más cerca del final esté un encuentro las faltas hay que sancionarlas con más rigurosidad? Señores colegiados, una acción de tarjeta lo es sin depender del minuto en el que se produzca.

5 La advertencia es un sustituto de la tarjeta según le parezca al árbitro

“Qué buen árbitro, lo ha solucionado con una advertencia, sin tener que mostrar tarjeta”. Pues quizás esa tarjeta conllevara suspensión, y a próximo rival de ese equipo no le hará ninguna gracia que el jugador que debió ser sancionado juegue, cuando la estrella local estará ausente, porque a él sí le mostraron la cartulina. ¿Por qué ese afán de “llevar bien el partido”, en vez de aplicar la norma, lo que redundaría en que todos sabrían a qué atenerse, en vez de estar sometidos al capricho de un colegiado que decide de repente ponerse condescendiente o inflexible? Señores colegiados la advertencia no está recogida en el reglamento, sancionen o no lo hagan, pero no adviertan, ya que al final, a algunos les sancionan a la primera y a otros tras tres advertencias.

6 Cuando hay un jugador tendido sobre el césped, no paro el juego nunca

Sería muy fácil que cuando un jugador se quedara tendido en el terreno de juego, el árbitro detuviera el partido para que entraran las asistencias, pero parece que a los colegiados les da más morbo promover la pelea entre los equipos. Unos siguen atacando, los otros protestan, el público increpa, y cuando por fin se para el juego porque un jugador decide mandar el balón fuera, la tángana es inevitable, reproches, empujones, insultos, y alguna que otra tarjeta. Señores colegiados, detengan el juego y luego añadan el tiempo perdido, pero no se hagan los suecos.

7 Solo me puedes gritar si eres un jugador del Madrid o del Barça

¿Cuántas veces hemos visto al jugador más gesticulante de la Liga, Cristiano Ronaldo, o a cualquiera de sus colegas del Madrid o el Barcelona increpar al árbitro porque ha tenido la desfachatez de no pitarles una falta o un penalti a favor? En esas ocasiones, el colegiado dialoga con el jugador, le calma, y probablemente le dirá que ya van 5-0, que se relaje un poquito. Pero ay del pobre pelotero de uno de los otros 18 equipos, a la más mínima protesta, tarjeta que te crió, además, mostrada con un careto de mala leche que echa para atrás. Señores colegiados, llevar los escudos de los dos equipos que aplastan al resto en esta Liga no da derecho a protestar.

Como ya dije al principio, son muchos más los pecados que cometen nuestros colegiados, y quizás más importantes que estos, pero sirva esta pequeña relación para dejar constancia del pobre nivel de arbitraje de una competición que tampoco en este apartado está al nivel de otras ligas como la inglesa o la alemana, que día a día se distancian más de la española.

Carlos Manuel Jiménez

Trabajando en la Universidad de Málaga. Subdirector del desaparecido Diario de Málaga. Socio del Málaga en 3ª y en Champions.

También te podría gustar...