Brasil 2 – 1 Colombia: La cafetera muere matando

Dos zarpazos de Brasil fueron suficientes para acabar con el sueño cafetero. Colombia, muy imprecisa especialmente durante la primera mitad gracias a la presión de la Canarinha, únicamente disfrutó de espacios cuando la selección anfitriona acusó el bajón físico. A partir de entonces, y comandada por las diabluras de James Rodríguez y Bacca, Colombia se vino arriba y muy cerca estuvo de forzar la prórroga tras el postrero gol del pichichi mundialista.

Arrancaba el partido sin dominador claro, ambos combinados rehuían el balón y jugaban a no jugar. Sin embargo, el guión del encuentro se vería muy pronto alterado por el tempranero gol de Thiago Silva en el minuto 7. En un saque de esquina, el central brasileño cazaba un balón al segundo palo completamente solo tras el fallo de marca de Carlos ‘La Roca’ Sánchez, jugador del Elche, que no tuvo su mejor noche. Las semifinales se ponían cuesta arriba para la revelación del torneo, que a lo largo de los primeros 45 minutos se vio ampliamente superada por el despliegue táctico y físico de Brasil. Con una presión asfixiante en la salida colombiana, los de Scolari pudieron gozar de buenas contras y jugadas trenzadas que propiciaron sendas ocasiones. En el minuto 19 Hulk disponía de un disparo claro tras una pared con Neymar que Ospina se sacó de encima como pudo, y en el minuto 27 el mismo protagonista se topaba de nuevo con el meta colombiano tras un buen pase de Marcelo. Eran los mejores minutos de Brasil en todo el Mundial, y a Colombia le costaba crear peligro. Únicamente Cuadrado, con un chut que salió cerca el poste en el minuto 10, y James intentaban asomarse por el área brasileña sin resultado alguno. Se llegaba así al descanso, con una Colombia tan irreconocible en lo malo como en lo bueno Brasil. Los de Pékerman no conseguían contactar con los hombres de arriba gracias al trabajo sin balón de Paulinho y Fernandinho, que asfixiaron el medio cafetero.

Colombia reaccionó en la segunda parte

La segunda mitad fue una historia bien distinta. Colombia se rehízo y a Brasil se le aparecieron no tan viejos fantasmas. Las dudas de los primeros partidos mundialistas asaltaron Fortaleza cuando James comenzó a encontrar espacios en tres cuartos de cancha. Colombia llegaba arriba aunque le seguía costando generar ocasiones.

En el minuto 59 Guarín se sacudía los nervios con un zapatazo desde la frontal que se marchaba alto, y en el 66 tembló Río de Janeiro con el gol que le anularon a Yepes por fuera de juego. Pero como siempre ocurre en esto del fútbol, justo cuando Colombia se estiraba y la anfitriona dudaba, llegó el trallazo de David Luiz. El central del Paris Saint-Germain clavaba en la escuadra izquierda de Ospina un libre directo muy lejano al área. Restaban entonces 20 minutos para el final del encuentro y parecían agotadas las esperanzas para los colombianos. Sin embargo, a Pékerman aún le quedaba un as en la manga: el delantero sevillista Carlos Bacca.

Bacca fue el revulsivo colombiano

En el minuto 70 el máximo artillero del Sevilla ingresó al terreno de juego por Teo Gutiérrez. Bacca dio un aire fresco a la delantera colombiana y supo asociarse entre líneas con James Rodríguez. Precisamente fue una de esas asociaciones la que provocó el penalti que posteriormente significaría el 2-1. James filtró desde la frontal un balón para que el sevillista esquivara la salida de Julio César, que acabó arrollando al ariete. Velasco Carballo señaló la pena máxima aunque perdonó la tarjeta roja al guardameta brasileño. Fue el jugador del Mónaco y actual pichichi del Mundial el encargado de ejecutar el penalti, con paradinha incluida. Desde el minuto 79 hasta el final del partido lo seguiría intentando la selección cafetera, que encontró en el nerviosismo de Brasil su mayor aliado. A pesar de los numerosos córners y faltas laterales de que dispuso Colombia, los de Scolari aguantaron el tipo y consiguieron hacer buenos los tantos de sus dos centrales.

De esta manera, Brasil está ya en las semifinales de su mundial sostenida por sus dos centrales, donde espera la otra gran favorita, Alemania. Para esa cita no podrá contar la canarinha con sus dos estandartes: Thiago Silva, el mejor hombre del combinado amarillo hasta el momento, que vio una tarjeta amarilla que acarreaba la suspensión, y Neymar, el cual recibió en los minutos finales un rodillazo en la espalda por parte de Zúñiga que le obligó a ser sustituido e incluso trasladado a un hospital; el resultado fue la rotura de una vértebra que le tendrá entre 4 y 6 semanas de baja. Colombia se marcha del Mundial como la gran sensación y con la duda de si el resultado hubiera sido distinto de haber saltado Bacca al terreno de juego mucho antes.

 

Ficha Técnica

Brasil: Julio César; Marcelo, Thiago Silva, David Luiz, Maicon; Fernandimho, Paulinho (Hernanes min.86); Neymar (Henrique min.88), Óscar, Hulk (Ramires min.82); Fred.

Colombia: Ospina; Armero, Yepes, Zapata, Zúñiga; C. Sánchez, Guarín; Ibarbo (A. Ramos min.45), James, Cuadrado (Quintero min.80); Teo (Bacca min.70)

Goles: 1-0 Thiago Silva (min. 7), 2-0 David Luiz (min. 69), 2-1 James Rodríguez (min. 80)

Árbitro: El español Velasco Carballo. Amonestó por parte de Brasil con tarjeta amarilla a Thiago Silva (64′) y Julio César (78′). Amonestó por parte de Colombia con tarjeta amarilla a James Rodríguez (67′) y Yepes (69′).

Estadio Castelao Fortaleza.

Hugo Fernández

Estudiante de Comunicación Audiovisual en Granada haciendo las veces de periodista. Amante del deporte desde crío, ahora aspira a poder dedicarse a ello profesionalmente detrás de un micrófono. Redacción y locución, tanto monta, monta tanto.

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