Argentina 1 – 0 Irán: Excesivo castigo para Irán

El equipo de Sabella se impone 1-0 al de Queiroz en el minuto 91 gracias a un gol de Messi. Masoud, jugador de Las Palmas y ex de Osasuna, jugó 80 minutos y cuajó una buena actuación, tirando contras peligrosas desde su banda. La albiceleste vence pero no convence una vez más, y muchos se plantean qué habría pasado si no hubiese caído en el grupo más asequible del campeonato.

El seleccionador argentino planteó esta vez un partido más abierto, prescindiendo de los cinco centrales con los que se encerró ante Bosnia en el primer partido, y buscando irse al ataque desde el principio con el ‘Kun’ Agüero, Messi e Higuaín como referentes arriba y Mascherano, Gago y Di María en la medular albiceleste. Queiroz salió con lo mejor que tenía, armando un buen bloque defensivo pero sin encerrarse en ningún momento, con un Nekounam (ex de Osasuna) muy trabajador en el centro del campo y un peligroso Masoud en la banda derecha. Pese a que estuvieron bien plantados en defensa, las contras que tiraba el combinado iraní eran sumamente peligrosas, y nunca le perdió la cara al partido.

Durante la primera parte se jugó mucho en el área de Irán, aunque sin ocasiones claras aparte de un buen disparo a la escuadra del ‘Kun’ tras una dejada de Higuaín que el portero Highighi desvió cuando ya se colaba. Messi estuvo bastante desaparecido y Di María e Higuaín se perdían fácilmente en la red defensiva tejida por la zaga iraní. El equipo sudamericano tuvo el balón y las ocasiones durante la primera parte, pero conforme iba pasando el tiempo el conjunto entrenado por Queiroz fue quitándose el miedo de tener enfrente a la potente Argentina, dándose cuenta de que esa potencia era más sobre el papel que sobre el terreno de juego, y empezó a salir con peligro hacia la portería rival y a gozar de buenas ocasiones, como un cabezazo de hosseini que a punto estuvo de colarse en la portería de Romero. Así acababa la primera parte.

El segundo acto comenzó con Argentina más floja e Irán más crecida, como si el conjunto de Oriente Medio se hubiese dado cuenta de que si esperaba bien ordenada defensivamente y salía rápido a la contra podía crear mucho peligro, y como si Argentina también se hubiese dado cuenta de ello. Aunque de nuevo la voz cantante del encuentro la llevaba Argentina, le costaba cada vez más organizar jugadas de ataque, con unos delanteros que parecía se preocupaban más en hacer la guerra por su cuenta que en combinar juntos para llegar a gol. Di María creaba peligro por la banda izquierda, pero se veía muy solo, y las subidas de Zabaleta por la derecha solían acabar en un centro sin rematador. Messi, Kun e higuaín desaparecían entre tanta camiseta roja y los pases de Gago, no muy precisos hoy, no encontraban combinación posible.

Así, Irán fue creciendose cada vez más, aunque sin tener mucho el balón ni hacer un juego muy espectacular. Pero llegaba, y con mucho peligro. Primero fue Ghoochanneijhad de cabeza y luego Dejagah de balón cruzado, pero ambos se encontraron con un Romero muy inspirado otra vez, que salvó a su equipo con un puñado de intervenciones magistrales. También la suerte estuvo presente en los balones que se fueron por poco. Parecía que Argentina no podía con el partido, que iba a sumar un punto peleado y tener que jugársela con Nigeria el último partido. Los Iraníes soñaban; un punto hoy y una victoria contra Bosnia podía llevarles a la siguiente ronda. Pero claro, la zurda de Messi no es cualquier zurda. Cuando el partido tocaba a su fin, en el minuto 91 del tiempo añadido, el rosarino agarraba una pelota en la esquina del área y la colocaba justo en el punto donde el portero nunca habría podido llegar.

Solucionaba Messi, con un gol de bellísima manufactura, un partido que se había puesto muy complicado para la albiceleste, que finalmente se llevaba los 3 puntos y la clasificación para octavos, al margen de otros resultados. Pese a todo, el juego desplegado por Argentina en los dos partidos ha dejado mucho que desear, y ni la defensa ni el centro del campo ha rendido al nivel que se le presume a una selección que aspira a alzarse con la corona mundial.

Habrá que esperar para ver si poco a poco el equipo se crece con el paso de los días y puede mejorar, si no su juego, al menos su efectividad de cara al gol. Respecto a la Irán de Masoud, tuvo mala suerte hoy y queda bastante mal parada en el grupo, aunque no eliminada aun. Todavía le quedan opciones y la rapidez a la contra exhibida hoy puede ser su mejor arma, así que aun pueden permitirse soñar.

Álvaro Gutiérrez Boada

Periodista de profesión y bético de vocación. Porque no hay título más grande, que llevarle en el corazón.

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