Villarreal 2 – 3 Barcelona: Absurda remontada

Villarreal y Barcelona protagonizaron un inusual encuentro en el que los de Castellón llegaron a ponerse dos goles por delante. La mala suerte, encarnada en dos autogoles imposibles, y el acierto de Messi voltearon el resultado y dejan al Villarreal con las manos vacías, pese a haber hecho sobrados méritos puntuar.

El ambiente ha sido bueno en El Madrigal, que rozaba el lleno. Se guardó un minuto de silencio por Tito Vilanova. Marcelino sorprendió al situar a Cani por el centro, en la mediapunta, en lugar de la banda que suele ocupar. Y precisamente el jugador maño sería quien abriría el marcador a pocos minutos del descanso, tras un pase magnífico de Pereira. Hasta entonces, se habían alternado las jugadas de ataque en las dos áreas, por lo que sorprendía que el marcador aún reflejara el 0 – 0 inicial. Pero no fue hasta esa jugada, nacida en las botas de un Pereira que había entrado tras la tempranera lesión de Perbet, cuando se quebró esa igualdad en el luminoso.

Fue un duro golpe anímico para los barcelonistas, que se retiraron al vestuario cabizbajos. Y sin embargo, a los nueve minutos de la segunda parte, un solemne cabezazo de Trigueros ponía el segundo en el marcador. Pese a la considerable distancia a la que se encontraba, el centrocampista «groguet» ajustaba el balón al palo con una precisión milimétrica, haciendo inútil la estirada de Pinto.

Tras el segundo gol del Villarreal se sucedieron las embestidas del Barcelona, pero se estrellaron continuamente con un enorme Asenjo. Y cuando la afición del submarino más relajada estaba, ocurrió lo imprevisible: en apenas catorce minutos, los centrales Gabriel y Musacchio sufrieron una inverosímil transformación y se anotaron dos absurdos goles en propia puerta. El primero, de un espléndido taconazo que habría firmado Zlatan Ibrahimovic; el segundo, de un remate de cabeza cuando apenas era presionado.

Y a partir de ahí, lo inevitable: el Barcelona se volcó arriba y el propio Villarreal se sabía superado por lo inverosímil de la situación. Parecía que todo el plantel amarillo se hubiera venido abajo, dejando el último cuarto de hora del partido en manos de un destino en quien no confiaba. Primero la salvó Asenjo de nuevo, cuando Messi sacó un preciso latigazo de libre directo. Pero el destino seguía entonando el «memento mori».

Y la plasmación de ese «recuerda que morirás» fue un pase de cuchara de Busquets, orientado de cabeza por Cesc y finalizado por Messi. Se culminaba el despropósito: el todopoderoso remontaba casi sin querer lo que tanto le había costado conseguir al humilde. El destino había hablado y no se podía permitir que un inoportuno penalti de Busquets a Aquino desbaratara sus planes, así que Fernández Borbalán lo sacó del área y ahí murió el partido.

Ficha técnica:

Villarreal: Asenjo; Mario, Musacchio, Gabriel, Jokic; Bruno, Pina (Aquino, 36′), Trigueros, Cani; Giovani (Uche, 81′) y Perbet (Pereira, 13′).

Barcelona: Pinto; Alves, Mascherano, Bartra, Adriano; Busquets, Xavi (Tello, 61′), Iniesta; Alexis (Cesc, 61′), Messi y Pedro (Sergi Roberto, 89′).

Árbitro: Fernández Borbalán.

Estadio: El Madrigal. Cerca de 25.000 espectadores.

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