Valladolid: La hora de Dani

El Pucela se encuentra inmerso en la búsqueda de un portero tras la marcha de Mariño al Levante y Jaime al Eibar. Rubi cuenta en su plantilla con el venezolano Dani Hernández, que rompió el contrato de cesión con el Asteras Trípolis griego, y el vallisoletano de 20 años Julio Iricibar, que realiza la pretemporada con el primer equipo y en principio volverá al Promesas de Rubén de la Barrera.

El director deportivo blanquivioleta habló con la Ser hace una semana.  Braulio Vázquez confirmó la llegada de un guardameta: “Tras la marcha de Diego, tenemos la necesidad de traer un portero. Yo creo que esta semana, probablemente, tengamos portero”. La semana ya ha pasado. De momento, no hay noticia. Rumores con Javi Varas. También se ha mencionado a Dani Aranzubía o Javi Jiménez. Con la de llegada de Jesús Fernández al Levante, quizás la opción del expucelano cobre más fuerza.

En Zorrilla están contentos con el portero de La Vinotinto.  Así lo declaró Braulio: “Al final el fútbol pone a cada uno en su sitio. Dani está entrenando con una actitud espectacular. Vamos a fichar a uno y tomaremos la decisión. También a nivel económico tenemos un límite que tenemos que mantener. Con su rendimiento y el portero que traigamos, decidiremos”.

Es decir, el cancerbero se ha ganado quedarse, pero a su vez se busca un portero. Precisamente no uno con un salario bajo.  Se supone que la llegada de un nuevo guardameta  traería consigo la titularidad del fichaje. Todos sabemos que la plata no abunda en el club, ¿se pueden permitir dos salarios de dos jugadores que aspiran a ser indiscutibles?

 Es bueno para la competitividad de la plantilla, diréis. Sí, pero de sobra conocemos que al fin y al cabo, el míster se decide por uno.  La Copa del Rey, que se supone disputa el suplente, no justifica la relación salario/producción.  El ahorro en la ficha de otro portero puede utilizarse para otras posiciones como las bandas u otro delantero. Pongamos otro supuesto: Dani, o el titular elegido, se lesiona. Julio podría ser la bala en la recámara de Rubi. La tan famosa apuesta por la cantera que tanto nos gusta a los pucelanos y que tan poco vemos.

Es la hora de Dani. Recuperado de la lesión que tuvo en el final de la campaña anterior, ya es un portero experimentado. 28 años, por sus guantes ha pasado la Copa América, playoff de ascenso con el Pucela, la Primera División y la Super Liga de Grecia.  Casi dos metros de altura de un jugador que precisamente de eso es de lo que más se le acusa, la falta de poderío por arriba con sus 196 cm.

Tampoco se le da especialmente bien jugar con los pies. A pesar de estos defectos,  Dani Hernández tiene en su carta de presentación agilidad, atención, reflejos, habilidad en los penaltis y una estatura muy aprovechable. Fuera de lo deportivo, siempre ha aceptado las decisiones de entrenadores y club. Ya demostró en Zorrilla que, con confianza, el internacional responde. Djukic lo vio. Ahora le toca a Rubi dar el paso y al portero ganárselo y aprovecharlo. Es la oportunidad perfecta para todas las partes, incluida la institución, ya que el jugador firmó hasta 2016, podría revalorizarse o ser el “1” consagrado hasta largo plazo .

Al venezolano se le aparece una nueva oportunidad. Puede alzarse con la titularidad de la portería pucelana, aunque, como todo parece indicar, llegará competencia. O como se le lee a Braulio entre líneas, pueda salir para liberar salario. Sería lógico. Si de mi dependiese, Dani sería el elegido. Como dije más arriba, no entiendo la nueva moda  -creada por el duopolio- de dos porteros similares. ¡Incluso uno de ellos se atreve a tener tres!

Samuel Rodríguez

Plumilla pucelano, concretamente de la noble villa de Olmedo. Director de losotros18.com

También te podría gustar...