Tirón de orejas para la LFP y para alguien más

14 días. Nada más y nada menos que dos semanas hasta que el Valladolid se vuelva a vestir de corto.  Desde que el Pucela empatase a cero en Pamplona el pasado viernes, pasarán diecisiete largos días hasta que los jugadores blanquivioletas jueguen. Será en Vigo, frente al Celta. Presumiblemente, el conjunto de Juan Ignacio saldrá a Balaídos en puestos de descenso, ya que, además, el partido se disputa el lunes 28, el último correspondiente a la jornada 35.

Y lo hará, en principio, porque antes hay 28 encuentros ligueros y ninguno de color violeta. Ahora mismo, el Valladolid no descendería a segunda. Tienen 32 puntos, uno más que Getafe, dos más que Almería y diez más que el Betis. En dos jornadas, sus inmediatos perseguidores tratarán de puntuar y dejar al Pucela con menor margen de maniobra, nervios por la situación e inmersos en descenso, algo que psicológicamente pesa más en las piernas.

El desencadenante de todo este cambio de calendario es el Real Madrid, y la disputa de la final de la Copa del Rey. Los blancos pidieron el cambio de fecha a la LFP, a pesar de que la final se juegue entre semana, este miércoles. Por supuesto, la Liga de Fútbol, «Profesional» según los intereses del club que sea, aceptó el canje. El Valladolid – Madrid queda aparcado para el miércoles 7 de mayo.

Según el Madrid, no tendrían tiempo material para preparar la visita a Zorrilla. Un conjunto más que acostumbrado a jugar miércoles-domingo y con un fondo de armario en la plantilla propio de Amancio Ortega. Raro cuanto menos. Lo que verdaderamente quieren Ancelotti y los suyos es descanso para preparar la semifinal de Champions. Es decir, una semana de relax hasta la visita del Bayern al Bernabéu, el próximo 23 de abril.

Hasta dentro de 16 días no volvemos a competir y se juegan 28 partidos mientras y nos jugamos la supervivencia. Un poco más de respeto.

Así se mostró Juan Ignacio en la rueda de prensa de El Sadar. Debido a la «gracia» de la LFP, el Valladolid jugará tres trascendentales partidos en diez días. En los dos últimos encuentros ligueros sí estarán unificados los horarios:
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El malestar en la capital castellano-leonesa es generalizado. La afición y las peñas, a través de las redes sociales y el boca a boca, ponen el grito al cielo por el trato recibido por la Liga. No solo por el comprimido calendario, sino por la imposibilidad de acudir a animar a su equipo lejos de su estadio. En un encuentro tan importante como el de Vigo, los seguidores pucelanos ven difícil desplazarse un lunes a la ciudad pontevedresa. Y en un compromiso tan atractivo como la visita del Madrid, no parece el mejor día que el partido sea entre semana, el miércoles 7 de mayo. Los ingresos en taquilla no serán los mismos que si los blancos llegaran al José Zorrilla un sábado o un domingo. Además, el ambiente de un día laborable no es comparable al de un festivo.

Otro tirón de orejas es para el mandamás de la entidad de Zorrilla. El presidente, Carlos Suárez, no ha aparecido públicamente para quejarse por el calendario. El único que lo hizo fue JIM, mencionado anteriormente, pero no parece suficiente. Desde el club deberían formalizar un recurso, por lo menos, para que se conozcan las molestias que este cambio ha provocado.  Ningún dirigente ha alzado la voz contra la LFP.

Todos estos precedentes y los que vendrán, no hacen sino confirmar que La Liga baila al son de los dos grandes. El duopolio, una vez más, pone en jaque los intereses de los otros 18 equipos. Menos mal que, en lo meramente deportivo, el Atlético está dando una lección a Barça y Madrid. Ojalá sirva para dar un toque de atención en lo que rodea al fútbol. Difícil es, pero sin la ayuda de todos los medios disponibles, parece imposible. Así que, dirigentes, directivos, afición y amantes del balón, deberían poner en común varios puntos para que esto no vuelva a ocurrir.

Samuel Rodríguez

Plumilla pucelano, concretamente de la noble villa de Olmedo. Director de losotros18.com

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