Real Valladolid 0 – 0 Girona FC: Reinó el miedo a perder

Valladolid y Girona firmaron las tablas en un encuentro en el que la batalla táctica y el miedo de ambos a perder fueron protagonistas. Con un juego muy vertical en gran parte del choque, el balón se desplazó más veces por arriba que por el césped y las ocasiones se pudieron contar con los dedos de una mano.

Como suele ocurrir en estas jornadas inter-semanales, el partido fue de menos a más. Ninguno de los dos equipos estaba dispuesto a ser el primero en arriesgar, conscientes de la importancia de los puntos en juego. Con la idea de hacer un juego más vertical que de costumbre Machín dio entrada a Rubén Sobrino, y los balones largos buscando la velocidad del atacante fueron constantes.

El Valladolid hacía lo mismo, más que por ganas por obligación, ya que los atacantes estaban muy descolgados y era imposible encontrar líneas de pase entre el poblado mediocampo del Girona. El encuentro tenía un ritmo tedioso, que se hizo aun más evidente cuando la lesión de Lejeune obligó a parar el choque un par de minutos.

Como si de un partido de tenis se tratase, el esférico iba de un extremo al otro pasando por encima de la medular, en jugadas muy favorables para ambas zagas. Las jugadas a balón parado se fueron presumiendo vitales con el paso de los minutos, pero ni las faltas cercanas al área de Kepa ni los córners de los pucelanos encontraban rematador.

Solo Mata, en una de las pocas ocasiones en las que los gerundenses llegaron con el balón a ras de suelo, pudo probar al guardameta local. En la recta final del primer acto el partido se animó, en gran medida gracias a varios saques de esquina seguidos que los vallisoletanos aprovecharon para dar un paso adelante. En uno de ellos Roger, uno de los hombres más activos hasta el descanso, reclamó penalti por agarrón de Pere Pons, pero el colegiado no lo consideró suficiente para conceder pena máxima.

Tras el paso por los vestuarios los gerundenses intentaron cambiar el sino del encuentro, bajando la pelota al verde y queriendo mantener la posesión. Así empezaron a aparecer los carrileros, especialmente Clerc, y el cuadro catalán fue creciendo, si bien le faltaba precisión. Por su lado el Valladolid quería aprovechar para salir a la contra con un Juan Villar muy móvil. Un disparo del propio Villar y otro de Manu del Moral que se marcharon desviados cerca de la hora de juego fueron los primeros avisos serios del Valladolid, con los que logró detener el ascendente control del rival.

La imprecisión de los gerundenses en su juego fue minando su confianza y aumentando la del cuadro local, que poco a poco se fue echando sobre el área de Becerra, obligando al Girona a volver a su plan inicial de juego largo. Con la entrada de Jose por Tiba los de López ganaron en intención y velocidad en la zona final, y lograron tener al rival encerrado en su área durante unos minutos en los que Becerra tuvo que intervenir en varios ocasiones, si bien en jugadas que no le entrañaron demasiada dificultad.

El choque acabó con intensidad pero sin que nadie lograse crear una oportunidad clara de marcar para evitar un reparto de puntos que, dado el desarrollo del partido, se antoja justo, y deja a ambos conjuntos pendientes de otros resultados para evaluar la jornada.

Ficha técnica

Real Valladolid: Kepa; Nikos, Juanpe, Silva, Moyano; Borja, Rubio; M. del Moral, Villar (Rodri, min. 78), Tiba (Jose, min. 66); Roger (Óscar, min. 93)

Girona FC: Becerra; Lejeune (Richy, min. 12), Alcalá, K. Olivas; Clerc, Alcaraz, P. Pons,  Maffeo; Granell (B. García, min. 82); Mata y R. Sobrino (C. Herrera, min. 77)

Goles:

Árbitro: Ruipérez Marín (colegio manchego). Amonestó a Borja y Tiba por el Valladolid y a Alcalá y Alcaraz por el Girona.

Alejandro Galante

Periodista. Co-fundador de futboldesdefrancia.com y anteriormente encargado de la Ligue1 en masliga.com. Fanático del fútbol a todos los niveles.

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