Volver a ver el sol

Un total de seis encuentros ha disputado el Valencia en esta pretemporada que comenzaba su andadura hace un mes aproximadamente para el nuevo curso 2014-2015. El balance tras sendos encuentros es bastante positivo y sin tener en cuenta los resultados, el equipo ha ido de menos a más en cuestión de semanas.

Los amistosos de verano no sirven para otra cosa que no sea engrasar la maquinaria de cara a la dura y exigente temporada. De las pretemporadas uno nunca debe fiarse de los resultados pero sí, y sobre todo, de las sensaciones. Solo hay que ver los típicos casos de equipos que ganan todos sus partidos de pretemporada y después sus inicios de campeonato están marcados por las derrotas y la irregularidad.

Desde un punto de vista técnico, en estas concentraciones debes quedarte con las sensaciones, la preparación física y si bien dice el dicho “se entrena como se juega”, también tener en cuenta el estado de ánimo de los jugadores en los entrenamientos. Los resultados están, obviamente para tenerlos en cuenta, para ayudar a reforzar a la plantilla negativa o positivamente, y para pulir detalles en el juego sobre el campo.

Ante la aventura que le espera al conjunto dirigido por el portugués Nuno Espirito Santo esta temporada, con las nuevas incorporaciones y la interminable limpieza de vestuario, el aficionado valencianista debe ser optimista. La plantilla es joven, los que no querían estar se han ido y todo el que se ha quedado y también los recién llegados, se han subido a este barco que esperemos vaya rumbo a toda vela hacía buen puerto.

En el primer partido en la pretemporada valencianista, el equipo se enfrentó al SPVGG Bayreuth de la cuarta división alemana. El encuentro fue un auténtico paseo para el conjunto dirigido por Nuno, que superó fácilmente por 5 goles a 1, con Viera y Piatti como protagonistas principales, ambos goleadores en el encuentro.

El segundo partido de preparación contra el Nuremberg de la segunda división alemana sacó a relucir todas las carencias de un equipo verde y aún sin rodaje. Todavía pronto y muy vulnerable ante los numerosos cambios habidos y por haber, el que más destacó fue el aspecto físico. En la segunda parte del partido frente al Nuremberg el equipo terminaba el encuentro completamente fundido 

Terminado el “stage” en tierras alemanas, la expedición del murciélago viajaba a Sudamérica para realizar una gira con dos partidos correspondientes a la Copa Euroamericana. No haber ganado ninguno de los dos encuentros no ha supuesto un fracaso y ni mucho menos una mala actitud del equipo, todo lo contrario, el Valencia físicamente había mejorado.

Sendos partidos frente al Alianza de Lima con derrota en la tanda de penaltis y otra derrota, pero esta vez por la mínima frente al Universidad Católica de Chile, nos lo confirmaron. La experiencia tenida en el otro lado del Atlántico con lo correosos y difíciles que son los partidos allí sea cual sea el rival, dieron al Valencia un valor añadido a su rendimiento en los dos siguientes encuentros que jugó.

Frente a Mónaco y Benfica en la Emirates Cup disputada en el mítico estadio de Wembley, dos equipos importantes y con plantillas bastante similares a la del conjunto valencianista en cuanto a nivel se refiere, esperaban enfrentarse al conjunto “Che”.

El equipo de Nuno dio una brillante actuación. Intensidad, buen estado físico, aceptable juego tanto defensivo como ofensivo, jugadores recién llegados entregados, caras de optimismo en los jugadores…alicientes de este nuevo Valencia que el trabajo de semanas de preparación dio sus primeros frutos de la temporada. En este torneo el Valencia se proclamaba campeón de la Emirates Cup 2014 habiendo empatado con el Mónaco de Falcao y el Benfica portugués.

A la espera del último encuentro de pretemporada, frente al Milán, en la presentación del equipo en Mestalla, me atrevería a decir que este Valencia parece otro. Como venía diciendo, más allá de los resultados se debe tener en cuenta las buenas sensaciones y este equipo las esta dando después de todo el follón sobre la venta del club que sacude a diario a la entidad.

Con la posibilidad de volver a ver a un Valencia grande y donde se merece, recuerdo al poeta y escritor Khalil Gibran, cuando en una de sus escrituras dijo que «por muy larga que sea la tormenta, el sol siempre volverá a brillar entre las nubes”.

Acostumbrados en Valencia a tormentas y viendo con el paso de los años como poco a poco el equipo se ha hecho más y más vulnerable, y a la vez más y más pequeño, es cuando entonces me alivia recordar la frase de Gibran con la esperanza de que a pesar de lo larga que sea nuestra tormenta, algún día volveremos a ver el sol.  ¡Amunt!

Raúl Molina

Periodista catalán de nacimiento pero valenciano de sangre y corazón. Su pasión, el fútbol y su gran amor, el Valencia.

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