Olympique de Lyon 0 – 1 Valencia: Oxígeno de Champions

El Valencia no podía permitirse un pinchazo en Gerland y los de Nuno no fallaron. Otra vez por la mínima. Otra vez con sufrimiento y pidiendo la hora. Y otra vez dando las gracias a un héroe que ya ha dejado de ser inesperado. La colosal actuación de Jaume Doménech hizo bueno el golazo de Feghouli a cinco minutos del descanso. El Valencia suma sus tres primeros puntos en la presente edición de la Liga de Campeones y toma aire después de un titubeante inicio de temporada.

Nuno, como ya confirmó el pasado viernes en la sala de prensa de Mestalla tras el triunfo frente al Granada, optó por el 4-3-3 que tan buen resultado le dio la pasada campaña. Por momentos, el Valencia volvió a parecer el Valencia. Controlando el ritmo del partido, presionando con intensidad, defendiendo con orden y creando peligro por las bandas. Sobre todo por el costado derecho gracias al incansable trabajo de Feghouli y a las punzantes incorporaciones de Cancelo desde atrás.

Poco tardaron los valencianistas en contrarrestar el empuje inicial de los franceses. Abdennour, que se marchó lesionado en el segundo tiempo, pudo adelantar a su equipo en dos ocasiones casi calcadas. Dos córners centrados desde la izquierda por Piatti y rematados por el central tunecino. El primero se fue rozando el poste, y el segundo se estrelló directamente en el palo. Valbuena respondió al arreón naranja con un magistral lanzamiento de falta que se encontró con los guantes de Jaume primero, y con la cruceta después. Una foto más que añadir al álbum de paradones del ‘gato’ de Almenara. Era la primera, pero ni mucho menos la última.

El goteo de ocasiones en ambas porterías era constante y el gol era cuestión de tiempo. Feghouli avisó con un remate que se estampó en el larguero. A la segunda, Soso no falló. La picardía de Negredo convirtió una falta sin aparente peligro en el centro del campo en un contragolpe vertiginoso conducido por Piatti y finalizado con maestría por el argelino con un remate potente desde fuera del área. La rabia de Feghouli en la celebración ponía de manifiesto la importancia del momento.

Tras el gol llegaron los minutos de más agobio para los de Mestalla. El Olympique estuvo a punto de empatar, pero primero el larguero, y después la mala puntería de Ferri, permitieron que el Valencia se marchara a los vestuarios por delante en el marcador. La fortuna, esta vez, jugó a favor del Valencia.

Los de Nuno, conscientes de la necesidad de vencer, dieron un paso atrás en el segundo tiempo y defendieron con uñas y dientes el gol de Feghouli. El Valencia entregó la posesión de la pelota al conjunto galo para esperar en su campo y tratar de cerrar el partido al contragolpe.

Sin embargo, la falta de precisión en el último pase del equipo blanquinegro permitió al Olympique llegar con vida a los últimos instantes del choque. Entonces apareció él. Un chico de Almenara que empezó la temporada como cuarto portero y que a día de hoy se ha convertido en pieza clave para la recuperación del equipo. Jaume tardará en olvidar el partido de Gerland porque dos intervenciones suyas en el tiempo añadido permiten al Valencia sumar su primera victoria y enderezar el rumbo en la Liga de Campeones tras el tropiezo de la primera jornada contra el Zenit.

Alejandro Martín García

Periodista valenciano con corazón blanquinegro y afincado en la meseta. Antes intentaba jugar a fútbol, ahora prefiere contarlo.

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