Sevilla FC: El año del afianzamiento entre los grandes

Comenzaba la temporada 2015/2016 con la ilusión de la vuelta a la Liga de Campeones y tras ganar la cuarta Europa League en Varsovia ante el Dnipro, lo que convertía al Sevilla en el equipo más laureado de esta competición por delante de otros como Inter, Juve o Liverpool. Era la ocasión perfecta para poder afianzarse entre los equipos más grandes del continente, por lo que había que tener un especial tino en la planificación deportiva con Monchi y Unai Emery a la cabeza. Empezaban a sonar nombres y todos eran ilusionantes. Llorente, Konoplyanka, Nzonzi, Immobile, Kakuta… todos futbolistas con solvencia y contrastada calidad.

Llegaba la Supercopa europea en Tbilisi ante el Barcelona y a pesar de las bajas (Kolo, Nzonzi y Rami con salmonelosis, Carriço lesionado…), había mucha ilusión por traer el trofeo a Sevilla. El partido empezó muy bien con el golazo de falta directa del argentino Ever Banega, pero pronto se pondría cuesta arriba con la remontada culé y con un resultado demasiado adverso, un 4-1. Pero volvió a aflorar el Sevilla de la casta y coraje, igualando el partido y forzando una prórroga, que finalmente acabaría llevándose el equipo de Luis Enrique con gol in extremis de Pedro que evitó los penaltis. Partido que quedará grabado en la historia y fue nombrado como el mejor del año por la UEFA.

Rápidamente había que cambiar el chip y ponerse el traje de la Liga, que se estrenaba pronto también en la Rosaleda con un derbi andaluz. El equipo acusó el cansancio y no pudo superar el empate a cero goles. Luego visitaría el remodelado Ramón Sánchez Pizjuán (que está teniendo una reforma integral y ponerlo guapo para el S.XXI) un Atlético de Madrid campeón que de la mano del Cholo Simeone ganaba también. El Sevilla no empezaba con buen pie, encadenando varias derrotas y empates que culminarían con la derrota ante el Celta de Vigo de Berizzo, en un auténtico partidazo de los gallegos. Los hispalenses coqueteaban con la zona baja de la clasificación y el nerviosismo llegaba.

Pero si algo tiene este equipo de Emery es capacidad para revertir situaciones complicadas, consiguiéndolo una vez más. Empezó el equipo a carburar, con Gameiro y Banega en plan estrellas. Una impresionante racha de victorias en casa, solo truncada por las derrotas finales ante Real Sociedad y Granada, llevó a los sevillistas a luchar hasta el final por la cuarta plaza, algo que no consiguió porque el número de victorias fuera de casa fue de cero, consiguiendo un hito en este apartado negativo, ya que ha sido el primer equipo en la historia de la Liga en entrar en Europa sin estrenar su casillero de victorias lejos de su estadio. Al final, con las dos finales en la mano, se dejó ir en la competición nacional terminando en un discreto séptimo puesto.

Diferente fue en las competiciones con eliminatorias, ahí sacó el Sevilla su gen ganador que le caracteriza en esta década prodigiosa. En la Liga de Campeones no tuvo suerte con los rivales que tuvo, conformando un grupo durísimo. Campeones en sus ligas como Juve o Manchester City, unido a un sorprendente Borussia Monchengladbach con jugadores del nivel de Xhaka, fichaje estrella del Arsenal para la próxima temporada.

Comenzó muy bien todo, con goleada al Borussia, pero luego no fue capaz de sacar más puntos hasta el último partido ante la Juve (casi lo consiguió en el Etihad), en el que un partidazo de Sergio Rico y el gol de ex juventino Llorente, llevaron al Sevilla a la Europa League e intentar conseguir su trofeo favorito, el que lo llevó a la grandeza actual.

Y ahí, estando como en casa, no defraudó. Por el camino a la final pasaron equipos como el Malmo, Basilea, Athletic (que el jueves de feria tuvo sobre las cuerdas al campeón, pero el fallo de Beñat en los penaltis lo impidió), Shakhtar y Liverpool en la grandísima final. Una final que albergó la ciudad suiza de Basilea y que enfrentaba a dos de los equipos más laureados de Europa (el conjunto inglés tiene tres Europa League). Partidazo que quedará en el recuerdo por la remontada al golazo de Sturridge y la tremenda segunda parte que se marcaron los Coke, Vitolo, Mariano, Banega… y en minoría en la grada, aunque solo se escuchaba a los de Nervión. Pentacampeones, historia viva en Europa.

Pero las celebraciones tenían que posponerse a pesar de la enorme alegría. Quedaba la final de Copa del Rey en el Vicente Calderón ante el Barcelona. Principio y fin de la temporada contra el mismo equipo. Más de 20.000 sevillistas se dieron cita en la capital de España. La RFEF había vuelto a hacer de las suyas y el Sevilla solo tuvo tres días para preparar el partido y recuperarse del desgaste de Basilea, mientras que el Barça tuvo una semana, pero aun así los de Unai plantaron cara e incluso tuvieron todo mucho tiempo a favor tras la expulsión de Mascherano en los albores del partido y la lesión de Luis Suarez al comienzo de la segunda parte. Pero entre el palo de Banega, las paradas de Ter Stegen y que no pudo el cansancio meter mano a los azulgrana con diez, de nuevo, en la prórroga, el talento de Messi hizo decantar el partido ante una grada blanquirroja a la que no le cabía más orgullo por la lucha incansable de los suyos. No nos cabe duda que con esta actitud volverán a esta final y llegarán otras más.

Los hombres de Unai

1) Portería

Aunque empezó en agosto jugando Beto, al final el canterano e internacional Sergio Rico volvería a hacerse con el puesto. El fútbol le dio la razón con tremendas paradas ante Barça o Juventus, lo que le vale para ser el tercer portero con España en la Eurocopa. Otra de las sorpresas fue David Soria. El portero madrileño comenzó en segunda B con el filial y tras una lesión del portero portugués, se hizo con el puesto para pelear con Sergio la titularidad. Jugó todas las eliminatorias de Europa League y Copa del Rey (menos la final), cuajando buenas actuaciones y ganándose la continuidad en Nervión. Futuro garantizado en el puesto y con jóvenes como Juan Soriano apretando desde el filial.

2) Defensa

Tras la lesión de Nico Pareja (que reapareció testimonialmente al final de temporada), la dirección deportiva apostó fuerte por Adil Rami, bien conocido por Unai de su etapa en Valencia. El francés cuajó muy buena temporada y ha sido llamado por Deschamps para la Eurocopa. Junto a Kolo y Carriço, han sido los encargados de evitar que los delanteros rivales llegasen a portería. Como decepción, los fichajes de Andreolli (que lo estaba haciendo bien hasta su grave lesión) y la vuelta de Fazio en enero, la que podría ser catalogada como la peor incorporación de la temporada. En los laterales comenzaron en el puesto los mismos que la temporada anterior, Tremoulinas y Coke. El francés no consiguió la regularidad por sus continuas lesiones, pero el madrileño fue importante tanto en el vestuario como en la consecución de la Europa League. Escudero y Mariano, fichajes de la temporada, también fueron importantes y ya adaptados al equipo (en el tramo final fueron titulares), tendrán más trascendencia en la temporada venidera. A Diogo apenas se le puede valorar, porque volvió como relleno de su cesión en Genoa y se marchó hace unos días a Olympiacos.

3) Centro del campo

Krychowiak volvía a ser el medio preferido por Unai para destruir juego. El polaco fue imprescindible en el mediocentro, acompañado del fichaje de NZonzi que si bien es cierto comenzó dubitativo, el ex del Stoke se hizo fijo en el once y con su zancada, posicionamiento y facilidad para ver los pases, ha llamado la atención de clubes más potentes. El estar sancionado en la final de Copa lo notó mucho el equipo. El uruguayo Cristóforo, una vez recuperado de sus dos lesiones de rodilla, también fue importante y demostró carácter y fuerza siendo aun muy joven (sobre todo para que no se notasen los dos mese de lesión que tuvo Krycho). En el apartado creativo, Ever Banega se ha consagrado como uno de los mejores mediocampistas ofensivos del mundo. Sus pases, fantasía, goles… han calado en Sevilla y han sido grandes culpables de los títulos de las últimas dos temporadas. Una pena no poder disfrutarlo más por España ya que dio su palabra a Zanetti y se marcha al Inter de Milán. El otro centrocampista que cierra la terna, Vicente Iborra, se destapó mayormente en el puesto de mediapunta marcando ocho goles y siendo la alternativa en esa posición ante la falta de efectivos.

4) Ataque

Gameiro tomó los galones que dejó Carlos Bacca y se destapó como el gran goleador que se presagiaba, superando su registro en el Lorient y llegando a los 29 goles. Los que debían seguirle, Llorente e Immobile, fueron también decepciones de la temporada. Solamente el ariete riojano apareció con cuentagotas y marcó algún gol importante (prefiriendo el técnico de Hondarribia a Iborra), mientras que el italiano marchó al Torino en invierno, donde sí recuperó su registro goleador, válido para ser convocado con la selección italiana. El canterano Juan Muñoz apenas intervino.

El canario Vitolo volvió a ser la potencia por banda y por dentro, apareciendo en los momentos importantes para echarse al equipo en las espaldas, como en Basilea o Ucrania. Piedra angular de Emery ya que destaca su sacrificio por el equipo y sus capacidades para ayudar defensivamente. Tremenda injusticia no ser convocado por Del Bosque, mientras que Lucas Vazquez, suplente del Madrid, si acudirá a la cita (en esta Liga sigue todo igual). Reyes, la perla como lo llaman en América, cumplió el anhelo de muchos sevillistas desde que se marchara a Londres para sanear las cuentas del club y empezar a construir el Sevilla grande de la actualidad, verlo levantar un título como capitán. Y el utrerano lo hizo en Basilea cerrando su ciclo en Sevilla y pasando a la historia con letras de oro, por como salvó al club en un momento delicado económicamente y por volver a deleitarnos con su clase. Esta temporada lo hemos visto a cuentagotas, pero sale por la puerta grande. Sin embargo, otro que no ha cumplido expectativas ha sido Konoplyanka. Fue un culebrón del verano por la cantidad de novias que tenía e ilusionó a todo el sevillismo por la clase que tiene y que demostró en ese sorprendente Dnipro que llegó a la final de Varsovia. Pero el ucraniano no ha demostrado toda la calidad que se le presupone, apenas la pudimos ver ante Getafe o Manchester (le pesó estar acostumbrado a parar en invierno). Esta temporada que entra, ya totalmente adaptado a ciudad e idioma debe ser la de su explosión como crack, calidad tiene de sobra y la oportunidad la tendrá de nuevo. El otro nombre en discordia fue Kakuta, que sorprendió la temporada anterior en Vallecas, algo que le valió para llegar hasta Sevilla y recuperaba todo lo que se le vislumbraba cuando fichó por el Chelsea, pero una rara marcha en pleno partido ante el Levante hizo que desapareciese de las convocatorias. Parecía no estar involucrado en el equipo, algo que al técnico vasco no le gusta nada (Isco o Marko Marin son ejemplo). Marchó en enero a jugar en China.

5) Unai Emery

Es el entrenador idóneo para el Sevilla FC. Hombre que trabaja y vive para el fútbol y muy infravalorado nacionalmente. Clave para los éxitos actuales, habiendo superado al otro grande de los banquillos de Nervión, Juande Ramos. Motivador, gran estratega, que debe corregir los espantosos resultados fuera de casa de esta temporada y mejorar el papel en Champions. Es su reto. Y que siga muchos años más superándolos en Sevilla.

Este ha sido el resumen de la temporada 15/16 del Sevilla FC. Se abre una nueva ilusión de cara al agosto sevillista con las Supercopas de España y Europa, la vuelta a Champions y el reto de mejorar en Liga. Y aquí estaremos en Los Otros 18 y esperamos seguir contando los éxitos en Nervión.

Juan Ignacio Borrallo

Técnico superior en imagen audiovisual. Licenciado en periodismo. Amante del fútbol justo y de un Periodismo de calidad.

También te podría gustar...