Sevilla FC 4 – 1 Oporto FC: Nervión se come al dragón

El Sevilla FC logró el pase a las Semifinales de la UEFA Europa League tras vencer al Oporto (4-1) en una primera parte primorosa que dejaba a la media hora de partido un 3-0 en el marcador. Los de Nervión consiguieron de nuevo superar en la vuelta de la eliminatoria europea a su rival (como ya hiciera con el Betis), logrando de esta forma estar entre los cuatro mejores equipos de esta competición continental y a sólo 180 minutos de volver a disputar un título europeo.

Los de Emery salieron superlativamente enchufados al encuentro para tratar de imponerse a un Oporto que infundía muchísimo respeto. La ida disputada en el Estadio del Dragón hace una semana dejó ver un conjunto luso aguerrido en la presión y nada falto de calidad en todas sus líneas, por lo que se atisbaba un encuentro difícil que requeriría lo mejor de cada lado.

Sin embargo, la tremenda intensidad con la que el Sevilla apareció en escena ante su público pareció acobardar a los portugueses, que no parecían saber por dónde le llegaban las acometidas blanquirrojas. El encuentro comenzó a decantarse del lado local desde el primer momento, pues en el minuto 4 Víctor Machín (tremendo su partido) se internó por el lateral del área habilitando a Carlos Bacca, quien era objeto de un penalti que el croata Ivan Rakitic convertía en gol, empatando de esta manera la eliminatoria.

Con el 1-0 parecía que se abría un escenario distinto, pues la eliminatoria estaba igualada y ahora tocaba jugar más pausado y de un modo más inteligente… o seguir con el mismo ritmo. Ésa fue la opción escogida por los locales, que continuaron con el guion, y así fueron cayendo las ocasiones y los goles, de Víctor Machín y Bacca. Media hora de juego y el Sevilla goleaba a un equipo que no atraviesa su mejor momento, pero que no hace mucho lo ganó todo y cuyo nombre inspira respeto.

Tras el descanso, la segunda parte parecía una buena oportunidad para tratar de controlar el partido y reservar jugadores de cara al derbi sevillano de este fin de semana, Domingo de Ramos. No obstante, una estupidez propia de infantiles de Coke fue castigada con la segunda tarjeta amarilla y consiguiente expulsión. Con un hombre menos y 40 minutos por delante, fueron los peores momentos del Sevilla durante el partido, que veía cómo el Oporto le encerraba en su propio área.

No obstante, los jugadores nervionenses hicieron del sufrimiento virtud y supieron trenzar rápidos contragolpes para mantener el peligro lejos de su propia portería, espoleados por el buen hacer en el centro del campo de M’Bia, el magisterio de Rakitic, el buen hacer de Vitolo y la velocidad de Gameiro, que entró sustituyendo a Bacca y encontró el premio del gol diez minutos después de saltar al campo.

Por entonces la fiesta ya se había alojado en la grada de Nervión, que se veía de nuevo en puertas de ver y vivir algo grande. Poco importaba que Quaresma marcara un auténtico golazo por la escuadra, el Sevilla tenía los dos pies en el bombo de Semifinales y su gente la sensación, vivida no hace mucho, de repetir aquello de que las finales también se juegan y no sólo se ven por televisión.

Ficha técnica

Sevilla FC (4): Beto, Coke, Pareja, Fazio, Fernando Navarro, Mbia, Carriço, Reyes (Diogo, m. 55), Rakitic (Trochowski, m. 85), Vitolo y Bacca (Gameiro, m. 69).

FC Oporto (1): Fabiano, Danilo (Kelvin, m. 64), Reyes, Mangala, Alex Sandro, Defour, Carlos Eduardo (Ricardo, m. 46), Herrera, Varela (Quintero, m. 46), Quaresma y Ghilas.

Goles: 1-0, minuto 4: Rakitic, de penalti. 2-0, minuto 26: Vitolo. 3-0, minuto 29: Carlos Bacca. 4-0, minuto 78: Kevin Gameiro. 4-1, minuto 92: Quaresma.

Árbitro: Gianluca Rocchi, italiano. Expulsó al técnico del Oporto, Luis Castro y a Coke por doble amarilla. Más amarillas para Mangala, Varela, Quaresma, Bacca y Ricardo.

 

Luis Vilches

Periodista sevillano, fue al fútbol por primera vez a ver a D10S y la estrella fue Rafa Paz. Vivió en Londres, entrevistó a Gabilondo, jugó en el Tomares, le quiso el Betis y le dijo a un tal Sergio Ramos (de 14 años) que era mejor que él... Ahora en Madrid juntando letras donde le dejan.

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