Sevilla FC 3 – 2 Real Madrid: Remontada de casta y coraje

El Sevilla FC se ha impuesto al Real Madrid (3-2) en un partido en el que los hombres de Unai Emery fueron de menos (casi nada) a más, mucho más, hasta adueñarse del balón y borrar del campo al conjunto merengue, que apenas era capaz de seguir la pelota mientras los locales dormían el partido. Un encuentro de claro dominio visitante, que se adelantaron en el marcador, hasta que Banega, Konoplyanka, Vitolo… decidieron marcarse un partidazo, pelear, hacer valer el lema sevillista como el equipo de la casta y el coraje para remontar y conseguir la victoria.

El conjunto del Ramón Sánchez-Pizjuán comparecía ante su afición unos días después del fiasco ante el Manchester City, en el que la incontestable superioridad ‘citizen’ apenas encontró resistencia sevillista. Emery decidió introducir varios cambios y darle la alternativa a algunos poco habituales las últimas fechas, como Andreolli, N’Zonzi o incluso Immobile, que se erigía como única referencia ofensiva.

La puesta en escena del conjunto blanquirrojo no difería en demasía de la actitud mostrada en Champions, regalándole 50 metros de terreno (y la posesión) a los madridistas. El mediocampo local era una broma para cualquier equipo de nivel, Banega tenía a tres hombres sobre él y Konoplyanka parecía evitar los focos. Para colmo de males, en un córner mal defendido Sergio Ramos adelantaba a su equipo de chilena (golazo) y caía lesionado en el mismo lance, siendo sustituido poco después.

Sin embargo, poco a poco el Sevilla se fue estirando con más o menos acierto y acercándose a la meta defendida por Kiko Casilla, obteniendo pronto el premio del empate. Ciro Immobile cazaba un córner pasado y, al primer toque y sin apenas ángulo, se estrenaba como goleador sevillista poniendo las tablas en el marcador. La alegría por poner fin a su mala racha la expresaba en su celebración quitándose la camiseta, gesto que le valió la amonestación.

El partido se igualaba, pero se palpaba la superioridad visitante. Se respiraba miedo ante su velocidad ofensiva y la pasividad con la que los locales trataban de frenarles, respondiendo eso sí con rápidos contragolpes que le llevaron a rozar el gol en hasta tres ocasiones.

No obstante, la vuelta de vestuarios tras el descanso sirvió para comprobar que algo había cambiado. Banega pedía la pelota, Vitolo corría y corría, peleaba incansablemente penetrando como un puñal por su banda y por el centro, Konoplyanka empezaba a actuar asociándose con Trémoulinas cual mago agita su varita y saca trucos de la chistera… Hasta N’Zonzi parecía otro y jugaba con calidad y sentido. La pelota había cambiado de dueño, el Madrid sufría, se veía algo distinto.

Así llegaría la remontada en el marcador. Konoplyanka encaraba por el carril del 10 entre cuatro defensores merengues, tiraba una pared a Immobile y, una vez llegado a la línea de fondo, servía el pase de la muerte para el gol de Banega. Delirio en la grada, que veía cómo su equipo se había lavado la cara y ofrecía otra impresión a la ofrecida en comparecencias anteriores.

El juego seguía y la tónica no variaba. El Sevilla tocaba y presionaba, recuperaba su esencia y encerraba al Real Madrid en su área, que no obstante no dejaba de ser un equipo cargado de recursos y que apenas necesita un destello para cambiar la historia de cualquier partido.

Sin embargo, sería el Sevilla el que volvería a golpear de nuevo. En una jugada que no supo culminar Trémoulinas, el balón caía a los pies de Mariano Ferreira (más que aceptable partido el suyo), quien la colocaba en la cabeza de Fernando Llorente, recién entrado por un Ciro Immobile que se había vaciado, para rematar de forma inapelable a la escuadra.

Los madridistas estaban fuera del partido, y de buena gana hubiese solicitado un tiempo muerto para recuperarse del vendaval sevillista, que a punto estuvo de obtener mayor ventaja en un disparo fuerte y ajustado de Banega tras jugadón de Konoplyanka. La perla ucraniana poco a poco se erige en la auténtica estrella de este equipo, necesitado de referentes en este irregular ejercicio liguero.

El Sevilla bajó el ritmo, pero no rifaba la pelota. Mantenía la posesión con interminables posesiones, algo largamente solicitado y rara vez ejecutado cuando los sevillistas estaban en ventaja. Los olés servían de banda sonora de la filarmónica sevillista, con un Real Madrid que era mero espectador y que sí, logró reducir distancias con un buen gol de James en el 92′, pero que no había sabido evitar su derrota. Una derrota que da a la Liga mayor emoción por cuanto uno de los abusones de esta competición mordía el polvo, y que sabe a gloria en Nervión por cómo se ha logrado. Ahora sólo falta que tras el parón liguero los nubarrones no vuelvan.

Ficha técnica:

Sevilla FC: Sergio Rico; Mariano, Rami, Andreolli (Kolo, m. 83), Trémoulinas; Krychoviak, N’Zonzi; Vitolo, Banega (Krohn Dehli, m. 77), Konoplyanka; Immobile (Llorente, m. 69).

Real Madrid CF: Kiko Casilla; Danilo, Sergio Ramos (Varane, m. 31), Pepe, Nacho; Casemiro, Kross (Jesé, m. 78), Modric; Cristiano Ronaldo, Bale, Isco (James Rodríguez, m. 63).

Goles: 0-1, m. 22: Sergio Ramos. 1-1, m. 35: Immobile. 2-1, m. 60: Banega. 3-1, m. 74: Llorente. 3-2, m. 92: James Rodríguez.

Luis Vilches

Periodista sevillano, fue al fútbol por primera vez a ver a D10S y la estrella fue Rafa Paz. Vivió en Londres, entrevistó a Gabilondo, jugó en el Tomares, le quiso el Betis y le dijo a un tal Sergio Ramos (de 14 años) que era mejor que él... Ahora en Madrid juntando letras donde le dejan.

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