Sevilla FC 3 – 0 Real Madrid: Caperucita se da un festín de lobo

El Sevilla aplastó al Madrid en una actuación histórica. | Foto vía: sevillafc.es

Noche de bohemia en el Sánchez-Pizjuán. De las que reafirman proyectos ambiciosos y se evocan como puntales de una etapa. Ayer comenzó de facto la ‘era Machín’, y lo hizo con una exhibición antológica ante el Real Madrid. Sin necesidad de raciocinio, los locales desataron en la primera mitad una ‘tormenta perfecta’ que provocó daños irreparables en la eslora del transatlántico rival. Tres goles en sólo 40 minutos. El Madrid languidecía ante las contras mortales hispalenses, monocromatizándose con su casaca en una noche de bochorno climático y emocional. El Sevilla, por su parte, se gustaba y crecía a medida que constataba que la ventaja procedía íntegramente de méritos propios. Pudieron requerirse más puntos de sutura para curar las heridas del campeón de Europa, pero Franco Vázquez se mostró demasiado indulgente hasta en dos ocasiones. Por si no era suficiente, allí estaba la guardia pretoriana rojiblanca, encargada de aguantar tan goloso resultado en la segunda mitad, y de certificar una victoria que, sin duda, supondrá un salto moral enorme para afrontar la campaña.

Convencido por los buenos resultados de la semana pasada, Machín dispuso el mismo once que goleó el domingo en el Ciutat de Valencia, con la única excepción de Aleix Vidal, que tuvo que ver desde el banco como Arana le ganaba la partida. A la espera de Gonalons, Banega volvió a erigirse en una opción cada vez más consistente para el mediocentro; desdoblándose en la recuperación y ofreciendo un curso de director de orquesta con el balón en los pies. Parecía que era él quien venía de ganar el The Best.  A su lado, Sarabia y el ‘Mudo’ Vázquez, generosos retrocediendo metros y mortales en la conducción. Contar con una medular de tamaña proyección ofensiva permitió al Sevilla ganar protagonismo en el centro del campo, donde las ayudas constantes de Arana y Navas permitían crear las superioridades de las que beberían Ben Yedder y André Silva.

Paralelamente, el Real Madrid saltó al campo con un once de circunstancias pero de plenas garantías. Carvajal e Isco fueron reemplazados por Nacho y Asensio en una alineación en la que Benzema volvió a ganarle la partida a Mariano. Y es que, si bien es cierto que los de la capital despliegan un juego más vistoso desde que Lopetegui tomó el timón del barco, también lo es que la marcha de Cristiano Ronaldo ha minado la pólvora del conjunto de Chamartín. Incapaces de generar ese saliente que les salvaba del precipicio tiempo atrás; ese gol inexplicablemente caído del cielo que sólo el portugués sabía invocar, los visitantes se hundieron irremisiblemente ante el torrente nervionense.

La primera parte fue una oda narcisista de los locales a sus propias facciones, una composición lírica que exaltaba la belleza de cada una de sus líneas. Los violines que amenizaron los primeros quince minutos pronto enmudecieron ante el heavy metal. El Sevilla salía en tromba cada vez que recuperaba un balón en la zona ancha, hincando puñales en la defensa rival por los costados o abriéndose paso a empujones por dentro. Para cuando Marcelo se enteró de la copla ya era tarde. Navas que prendía fuego a su banda en una especie de segunda juventud, filtró un pase de la muerte que André Silva envió al fondo de las mallas con un derechazo inalcanzable.

André Silva se colocó Pichichi de la liga con un doblete de oportunista. | Foto vía: sevillafc.es

André Silva se colocó Pichichi de la liga con un doblete de oportunista. | Foto vía: sevillafc.es

De la sociedad Navas-Silva llegó también el segundo tanto, sólo tres minutos después del primero. Tras un córner desaprovechado por los visitantes, Navas se puso los patines para protagonizar un carrerón que le dejó sólo ante Courtois. El belga acertó a sacar el remate del canterano, que nunca ha sido un gran definidor, pero nada pudo hacer ante el consiguiente remate de André Silva, bendecido con el don de la ubicuidad, que firmaría su doblete como quien pasa por la panadería. A la presa se le empezaba a poner cara de cazador.

Viéndose acorralado por el vendaval sevillista, el Madrid salió de su zona de confort para buscar un tanto que le metiera en el encuentro. A punto estuvo de hacerlo por medio de Gareth Bale, cuyo disparo se fue a la madera. Con la fortuna aparentemente de su parte y el Madrid desesperado en ataque, el Sevilla se vino arriba buscando un tercer tanto que llevara a los blancos a la demencia. Lo rozó Ben Yedder tras una buena maniobra en el área que desembocó en un disparo alto en el 29’. Lo olió Vázquez cuatro minutos más tarde, con un chut potente que repelió el larguero. A la tercera fue la vencida. Otra vez Marcelo. El lateral brasileño no logró incomodar en la frontal tras la salida de un córner al ‘Mudo’ Vázquez, que con todo a su favor devolvió el balón al área para que Ben Yedder, rápido a la espalda de Ramos, enviara el balón a la red para traer el delirio al feudo andaluz. Eran los mejores primeros 45 minutos del equipo en una temporada y media tras los fiascos de Berizzo y Montella.

Como si de un partido de futbol americano se tratara, el protagonismo viró en la segunda parte hacia la defensa. Fue entonces cuando Carriço, Kjaer y Sergi Gómez se irguieron en edificios infranqueables para la línea ofensiva rival. Por si acaso alguien conocía la contraseña, ahí estaba Vaclik para desactivar cualquier intentona de asaltar su fortaleza. El meta checo estuvo soberbio en todo momento, destacándose a la hora de partido, cuando le sacó un mano a mano a Bale con todo a favor del galés.

El Sánchez-Pizjuán botó con la exhibición de los suyos ante el Real Madrid. | Foto vía: sevillafc.es

El Sánchez-Pizjuán botó con la exhibición de los suyos ante el Real Madrid. | Foto vía: sevillafc.es

Tan sólo Modric pudo ver puerta, en una jugada que acabaría siendo invalidada por el VAR. También los locales se quedaron a cero en una segunda mitad de locos que difirió de la primera únicamente en efectividad. El Sevilla se había quedado sin flechas en su carcaj. Tanto Sarabia como Vázquez  y Varane (éste por error) pudieron acrecentar un daño que Courtois evitó que dejara trauma. Para colmo, Marcelo se lesionó y dejó al equipo con diez a nueve minutos del final. A partir de ahí, y en evidente superioridad emocional y numérica, el Sevilla dispuso de dos contras para agrandar la fiesta, pero las malas decisiones en la combinación salvaron a una defensa blanca en cuadro que ya rezaba por el pitido final.

Una victoria agónica e inesperada que servirá no sólo para seguir escalando posiciones en la tabla, sino también para barnizar de una confianza férrea las aspiraciones del club esta temporada. Desde la capital se concebía el partido como un mero trámite para colocarse líderes después de la victoria del Leganés sobre el Barça. El Sevilla, por su parte, tenía otros planes. Administrar una cura de humildad y una dosis de dudas al campeón de Europa en plena jornada antiduopolio. Allanando el camino a un Atlético que les enfrentará este fin de semana. Y es que, a veces, Caperucita se come al lobo. Y de qué manera.

Ficha Técnica:

Sevilla F.C: Vaclik: Carriço, Kjaer, Sergi Gómez; Navas, Sarabia, Banega (Roque Mesa, min.90), F. Vázquez, Arana (Nolito, min.84); André Silva y Ben Yedder (Promes, min.69).

Real Madrid C.F: Courtois; Nacho (Lucas Vázquez, min.59), Varane, Sergio Ramos, Marcelo; Modric (Ceballos, min.70), Casemiro, Kroos; Bale, Benzema (Mariano, min.59) y Asensio.

Goles: 1-0, min. 16, André Silva. 2-0, min. 20, André Silva. 3-0, min. 39, Ben Yedder.

Colegiado: Hernández Hernández (Colegio canario). Mostró tarjeta amarilla a Bale (27′), Vázquez (33′), Banega (73′), Sarabia (78′) y Mariano (86′).

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