Sevilla FC 2 – 2 FC Barcelona: Piedad cristiana en el Sánchez Pizjuán

El Sevilla dejó escapar vivo al Barcelona después de dominar el encuentro de cabo a rabo. | Foto vía: sevillafc.es

 

El Sevilla dejó escapar vivo al Barcelona después de dominar el encuentro de cabo a rabo. | Foto vía: sevillafc.es

El Sevilla dejó escapar vivo al Barcelona después de dominar el encuentro de cabo a rabo. | Foto vía: sevillafc.es

Mimetizándose con la atmósfera de procesiones y cofradías que recorren la ciudad durante esta semana, el Sevilla quiso peregrinarse anoche en su fiesta litúrgica particular hacia lo divino: romper el invicto de un líder que se mostró más mortal que nunca. Los pupilos de Montella tuvieron al Barça de rodillas durante 87 minutos, orando y pidiendo al altísimo por su vida, para que, al final, fuera la aparición de un milagro en forma de ‘Mesías’ quien lo salvara de la crucifixión. Un partido de locos, lleno de idas y venidas, de los que encantan al espectador. A pesar del empate ‘in extremis’, nada puede reprochársele a los jugadores del Sevilla, que ofrecieron un recital táctico y de intensidad admirable en todas sus facetas. Prolongar este buen momento de forma hasta final de temporada significaría, inequívocamente, no pasar apuros ante el avance de Girona y Betis, que ya aparecen en el retrovisor hispalense.

Para el partido, Montella dispuso su once de gala, con la única ausencia de Sarabia, sancionado por su expulsión ante el Leganés, que fue relevado por Jesús Navas. El de los Palacios volvió a su posición natural con la consigna de ser un incordio para Jordi Alba, mientras Correa hacía lo propio en la otra banda frente a Sergi Roberto, especialmente débil ante extremos rápidos.  Por el lado visitante, la gran novedad fue la suplencia de Messi, con molestias, que tuvo que esperar a la segunda parte para cambiar el partido. Mientras, otro crack albiceleste movía la batuta del partido a su antojo: Éver Bánega fue funambulista en medio de un océano de piernas. Su clase y elegancia mejoran con los años.

La primera parte descubrió a un Sevilla enérgico, eléctrico e insistente en la presión, empecinado en la tarea de asfixiar al Barcelona en su área y no dejarlo urdir jugadas de ataque. La estrategia de Montella se articulaba entorno a dos claves: presión y recuperación inmediata pos-pérdida. Ante tales ofensivas en tromba, los errores se sucedían uno tras otro: Umtiti se mostraba inseguro e impreciso, Pualinho se veía superado constantemente y a Sergi Roberto le quemaba el balón. Por el agujero defensivo del de Reus llegó el primer gol en el minuto 35: Correa dobló a Escudero y puso un centro raso al corazón del área, donde Vázquez batió a placer y sin oposición a Ter Stegen. El remate del italo-argentino fue torpe pero eficaz, al menos lo suficiente como para retratar el desastre defensivo del equipo menos goleado del torneo.

El Mudo Vázquez volvió a reivindicarse con un gran partido. | Foto vía: sevillafc.es

El Mudo Vázquez volvió a reivindicarse con un gran partido. | Foto vía: sevillafc.es

No era el día de la zaga visitante, que también tuvo tiempo de perdonar el empate antes del descanso en dos ocasiones por medio de Umtiti y Piqué. Mientras el francés no remató un centro cuando se encontraba sólo en el segundo palo, el internacional español se equivocó en la toma de decisiones al atacar un balón aéreo con una patada voladora incomprensible. Aun a riesgo de sonar a tópico, era más fácil meterla que errarla.

El descanso fue una simple antesala para la continuación del guión predispuesto. Los hispalenses siguieron hincando el diente a los culés, que hacían aguas en defensa ante el éxtasis andaluz. Banega movía los hilos como un titiritero, jugando a enseñar y esconder el balón a jugadores de la talla de Iniesta y Coutinho, y colmando los desmarques y la movilidad de sus compañeros con pases precisos. Franco Vázquez, que ha dado un paso al frente en los últimos encuentros, se desfondaba llegando desde segunda línea, y Muriel se convirtió en un verdadero quebradero de cabeza para los centrales. De sus botas nació el segundo tanto recién inaugurada la segunda parte: Ter Stegen repelió con la cara un disparo de Escudero previo desbarajuste de la defensa, y el rechace le cayó al ariete colombiano, que fusiló al portero con un disparo colocado a la cepa del palo. Era el minuto 49, y el encuentro olía a goleada.

Con dos goles de renta el Sevilla mutó su estrategia y la adaptó a las exigencias del choque, con una disposición más conservadora y dinámica. El equipo se replegó, dejó la iniciativa a un Barça desesperado, y se alimentó de su exasperación para salir a la contra. En el 54′, el propio Muriel aprovechó la defensa adelantada del Barça para habilitar con un ligero toque la carrera de Navas, que se quedó sólo ante el meta teutón. Ter Stegen tapó al extremo y ganó el tiempo justo para que Piqué sacara en la línea el chute del ex del Mánchester City. El rebote posterior fue a parar a los pies del ‘Mudo’ Vázquez, que la envió fuera cuando en el banquillo local ya se cantaba el gol.

El Sevilla tenía sometido al Barça, que trataba de levantarse y luchar sin éxito, y que veía en la misericordia sevillista el único escollo para una paliza mayor. Ante tal tesitura, Valverde dio entrada a Messi, y con él a la clarividencia ofensiva de su equipo. De sus interminables conducciones nacieron las mejores ocasiones visitantes: Kjaer sacó un pase bajo palos cuando Suárez ya se frotaba las manos; Coutinho e Iniesta parecieron despertar de su letargo. Con todo, el peligro ofensivo del Sevilla seguía latente y funcional, erigido en una máquina contragolpística que no conseguía materializar. Los remates de Muriel se marchaban fuera, Navas se encontraba una y otra vez con el arquero visitante, y Vázquez se desesperaba cuando sus compañeros no le encontraban.

Muriel avivó el debate del 'nueve' con un buen encuentro. | Foto vía: sevillafc.es

Muriel avivó el debate del ‘nueve’ con un buen encuentro. | Foto vía: sevillafc.es

El Sevilla acabaría pagando un alto precio por tanta compasión; en apenas 60 segundos los blaugrana le dieron la vuelta al partido en dos acciones afortunadas. Primero con un remate acrobático de Suárez en el 87′ a la salida de un córner, después con un disparo desde fuera del área de Messi en el 88′ ante el que poco pudo hacer Sergio Rico. Un minuto que destruyó por completo el edificio del triunfo que había edificado el equipo andaluz a base de sudor, esfuerzo y perseverancia. Cimientos que deben regir el juego de los hispalenses hasta final de temporada, donde volverán a verse las caras con los culés, esta vez con un título en juego, la Copa del Rey.

Mientras tanto, la competición regular y la Champions testarán el aguante y la ambición de un equipo que se encuentra a pocos partidos de ampliar su historia y palmarés. La próxima cita será en casa ante el Bayern de Múnich, que ya calienta motores goleando al Borussia Dortmund por 6-0. Si los rojiblancos juegan como contra el Mánchester United, quizás los alemanes se unan el martes a la larga lista de gigantes que han sucumbido en Nervión.

Ficha Técnica:

Sevilla FC: Sergio Rico, Mercado (Layún, min.45), Kjaer, Lenglet, Escudero, Nzonzi, Banega, Navas (Nolito, min.80), Franco Vázquez, Correa (Pizarro, min.71) y Muriel.

FC Barcelona: Ter Stegen, Sergi Roberto, Piqué, Umtiti, Jordi Alba, Rakitic, Paulinho (Denis, min.76), Iniesta (Alcácer, min.80), Dembélé (Messi, min.57), Luis Suárez y Coutinho.

Goles: 1-0, Vázquez (min.36); 2-0, Muriel (min.49); 2-1, Luis Suárez (min.87); 2-2, Messi (min.88)

Árbitro: González González (Colegiado castellano-leonés). TA: Mercado (min.33), Sergio Rico (min.43)

Incidencias: Sánchez Pizjuán, 42.000 espectadores.

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