FC Barcelona 4 – 2 Sevilla FC: Los hispalenses no pasan la prueba del Camp Nou

Ya lo advirtió Aleix Vidal entre semana, y ayer sus propios compañeros pudieron comprobarlo. Se hace muy largo jugar de visitante en el Camp Nou. Incapaces de incomodar al rival con las ayudas y la presión que tanto caracterizan a los de Machín, el Sevilla se asfixió en la inmensidad de un campo donde las carencias del 3-5-2  quedan tan expuestas que es hasta insultante perdonarlas. Ni un cuarto de hora tardó Messi en cavar túneles entre las líneas contrarias. El argentino, que marcó un gol y dio otro a Coutinho, solo se detuvo cuando su brazo no pudo seguir empuñando la espada: en una mala caída se fracturó el radio y tuvo que ser sustituido. Sin él, los visitantes parecieron despertar paulatinamente de la hipnosis hasta que Suárez volvió a balancear el péndulo. La reacción final, apaciguada por un enorme Ter Stegen, fue producto del rechazo a inclinar la rodilla sin resistir. Dos goles para demostrar que algo ha cambiado en Nervión, que los hispalenses ya no son ‘aquéllos’. Que la final de Copa del Rey de la temporada pasada fue una pájara, y que la piel andaluza vuelve a venderse cara.

Para el encuentro, Machín optó por no dejarse nada en el tintero, disponiendo el once titular que tan buenas sensaciones ha venido dejando. Si contra el Madrid quedó claro que la medular Banega-Sarabia-Vázquez es ideal para llevar la batuta y tirar contras supersónicas, contra el Barcelona se vieron desdibujados por un centro del campo de más quilates en ese mismo oficio. La longitud del verde tampoco ayudó en el repliegue, función para la cual ninguno de ellos es especialista. El ocaso del cerebro del equipo tuvo consecuencias para los dos arietes, que se las vieron y se las desearon para sacar ocasiones de provecho, y para los tres de atrás, desguarnecidos la mayor parte del tiempo. El Barça supo verlo y sacó petróleo de ello. Con un once circunstancial a causa de las lesiones, los blaugrana solventaron un choque que ponía fin a cuatro jornadas seguidas sin ganar en Liga.

Y es que los locales no tardaron ni dos minutos en inaugurar el marcador. Messi embalsamó de sentido toda una jugada trenzada en la frontal, filtrando un balón suave entre los defensores a Coutinho, que la puso en la escuadra con un toque de seda. Sin casi creérselo, habían conseguido lo que se les venía resistiendo últimamente: ponerse por delante en el marcador. Radicalmente opuesta en forma y fondo fue la primera ocasión sevillista, pues el latigazo seco y lejano de Arana solo halló madera. A lomos de la buena fortuna, el Barça crecía y danzaba al vertiginoso ritmo que su estrella dictaba, consciente de que las subidas del lateral zurdo rojiblanco le dejaban una autopista por delante.

Luis Suárez fue un auténtico dolor de cabeza para la zaga sevillista. | Foto vía: sevillafc.es

Luis Suárez fue un auténtico dolor de cabeza para la zaga sevillista. | Foto vía: sevillafc.es

De esta manera llegó el segundo tanto de la noche, obra del capitán azulgrana, que después de una larga conducción, recortó al central rival y cruzó un zurdazo ante el que nada pudo hacer Vaclik. La especialidad de la casa. El ’10’ dejó los deberes hechos antes de retirarse por lesión tres minutos después. A partir de aquí, el Sevilla empezó a apretar, buscando un gol moral antes del descanso. Navas fue un constante incordio para Jordi Alba, que debía resignarse a guardar la posición. El de Los Palacios sirvió un buen centro raso a Sarabia en el 45′, pero el remate del ex del Getafe no incomodó a Ter Stegen.

Con la segunda parte en juego, los visitantes siguieron empeñados en recortar diferencias, aprovechando la aparente conformidad de los locales. Pudo salirle caro el letargo al Barça de no ser por su portero, figura anoche. El alemán desplegó las alas para evitar que el plástico testarazo de André Silva terminara en las mallas, y se recompuso para tapar con la pierna el posterior remate del ‘Mudo’. Los pupilos de Machín no se lo podían creer. Y ya se sabe, en boca cerrada no entran moscas. Luis Suárez aprovechó el desconcierto de los andaluces para incursionar en el área y sacarle un penalti a Vaclik. El uruguayo, sin el físico de antaño pero con una pillería que solo el oficio otorga, apartó el balón en el momento justo en el que el checo se lanzaba a sus pies. Con ese mismo saber estar, impropio de un ariete que no marcaba desde la cuarta jornada, ‘el pistolero’ puso el tercero de la noche desde los once metros.

Muriel se reivindicó marcado un tanto balsámico para su confianza. | Foto vía: sevillafc.es

Muriel se reivindicó marcado un tanto balsámico para su confianza. | Foto vía: sevillafc.es

El encuentro estaba visto para sentencia, pero aún guardaba alguna que otra sorpresa. Sarabia consiguió el gol del honor con un zurdazo imparable que desvió Lenglet. Se hubiera podido animar el ambiente en los últimos minutos y dejar un final de infarto, pero fue nuevamente Ter Stegen quién decidió que debía bajarse la persiana. El teutón realizó otra magnífica doble parada a Sarabia y Ben Yedder, sacándole la manopla al primero a escasos diez metros y tapando el disparo del segundo en cuestión de décimas de segundo. Otro revés que el Barça castigaría por partida doble. Apenas dos minutos después, Rakitic ajustició a su ex equipo con un remate de volea desde el vértice del área. Aún quedó tiempo para que Muriel, en el 90′, certificara un contragolpe con un disparo cruzado desde la frontal. El Sevilla demostraba tener pólvora en el tambor incluso después de muerto.

Con el pitido final, los tres puntos se quedaron en tierras catalanas, suficiente para colocar a los locales líderes de la Liga. Por su parte, los de Machín deberán quedarse con la imagen ofrecida durante la segunda parte, en la que se manifestaron como un equipo combativo, rebelde e insistente. La semana que viene recibirán al Huesca en el Ramón Sánchez-Pizjuán en un encuentro, a priori, mucho más asequible que el de anoche. De cumplir con los objetivos, solo tendrían que esperar un pinchazo de los culés ante su eterno rival y del Alavés ante el Villarreal para volver a liderar la clasificación.

 

Ficha Técnica:

F.C Barcelona: Ter Stegen; Semedo, Piqué, Lenglet, Alba; Rakitic, Busquets, Arthur (Sergi Roberto, min.66); Messi (Dembélé, min.25), Suárez (Munir, 80′) y Coutinho.

Sevilla F.C: Vaclik; Navas, Carriço, Kjaer (Mercado, 54′), Sergi Gómez, Arana; Sarabia, Banega, Vázquez (Roque Mesa, min.68); Ben Yedder y André Silva (Muriel, min.78).

Goles: 1-0, Coutinho (min.2), 2-0, Messi (min.12), 3-0, Suárez, pen. (min.62), 3-1, Sarabia (min.78), 4-1, Rakitic (min.87), 4-2, Muriel (min.90).

Árbitro: Martínez Munuera, Comité Valenciano. Mostró amarilla a Vaclik (min.62).

Estadio: Camp Nou. 88.712 espectadores.

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