Real Sociedad: La cuesta de septiembre no tiene fin

Durante el año existen dos épocas muy complicadas para el ciudadano medio: enero y septiembre. En la primera la dificultad está relacionada con el tema económico, en el segundo el problema es más mental -la vuelta al trabajo, a madrugar, a volver a un ritmo normal de vida- y es esto lo que la Real no ha logrado conseguir. Porque, a pesar de que el mes comenzara con los ecos de una gran victoria ante el Madrid y haya acabado con otro gran partido, esta vez sin el logro de los tres puntos, en el trascurso del mes la Real ha cosechado malos resultados que le han impedido mantener un nivel medio. El mejor resumen que se puede hacer desde el punto de vista txuri urdin de este último mes es el siguiente: el equipo aún no ha superado la cuesta de septiembre. Por suerte, tiempo hay.

Y eso que al principio de mes, tras la remontada ante el equipo blanco, parecía que la Real había encontrado la unión entre buen juego y resultados, pero nada más lejos de la realidad. Durante este mes de septiembre ha quedado claro que fútbol y puntos, en el entorno realista, aún están peleados y que los dos aspectos aun no se han encontrado en un mismo lugar y tiempo para llenar de alegría a la afición txuri urdin. Si en Vigo, en un partido regular, la Real cosechó un punto, ante el Almería fue el buen juego que caracterizó a este equipo en años anteriores el que apareció, pero los puntos volaron hasta tierras andaluzas. Y precisamente en la capital de esa provincia es donde se pudo volver a ver a esa Real sin alma que “compitió” en Rusia a finales de agosto. Tras el gran revolcón, tanto físico como futbolístico, recibido por el Sevilla, y con la moral otra vez por los suelos, los de Arrasate se reencontraron con el buen juego ante el líder, el Valencia. Pero a esa cita no quiso asistir la fortuna y solo se quedó un punto en el saco de los guipuzcoanos. Botín insuficiente para los méritos de unos y de otros.

Pero en este deporte, la regla básica es marcar goles y no recibirlos, algo contrario a lo cosechado por la Real en este primer mes entero de competición doméstica. El equipo de Arrasate solo ha logrado perforar tres veces la portería rival, dos de esos en un mismo encuentro, y sin embargo ha llenado su arco con 7 goles en contra. El problema defensivo continúa vigente en la entidad donostiarra, pero lo que más sorprende es la existencia aún, con casi todo su arsenal ofensivo en disposición, de la falta de gol. En el primer partido de mes, ante el Celta, Agirretxe se reencontró con su amor y quien más quien menos se alivió pensando que el canterano volvería por sus fueros. Nada más lejos de la realidad. A pesar de que el de Usurbil lo haya intentado en todas las ocasiones de las que ha dispuesto, no ha vuelto a ver el marco rival. Y poco se puede decir de su competencia directa: Finnbogasson. El islandés, una vez recuperado de su lesión, ha podido durante septiembre estrenar la camiseta blanquiazul en la Liga pero sin casi sudarla. Porque sacar conclusiones de sus 20 minutos en el Pizjuán cuando la Real ni llegaba al área rival ni disponía del esférico sería un ejercicio de suposición que no serviría para nada. El tercero en custodia es Vela, el cual aún necesita tiempo para recuperarse totalmente de su problema en la planta del pie. A pesar de ese inconveniente, en los partidos jugados como titular el azteca ha demostrado unas ganas locas de volver a ser el que era, llegando a aparecer en momentos del partido. Sin ir más lejos, en último encuentro la mejor versión de Vela apareció cuando los rivales le dejaron de coser a patadas -el azteca ya es el jugador que recibe más faltas en menos minutos-. Buena falta le hace a la Real que su “emperador” vuelva por sus fueros.

Cuando eso suceda, los donostiarras estarán más cerca de encontrar el equilibrio entre buen juego y resultados, con la conveniente superación de la cuesta de septiembre.

Santiago Elgoibar

Periodista alegre e inquieto, aficionado al deporte y al chocolate. La noticia: cortita y al pie.

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