Real Sociedad 0 – 0 Sevilla FC: Sin indicios del gol en Anoeta

Real Sociedad y Sevilla empataron a nada en un partido soporífero y de poco ritmo. | Fuente: sevillafc.es

No hubo balas, asedios ni amenazas en el feudo donostiarra. Ni siquiera un triste y solitario duelo a la caída del Sol. Andaluces y vascos firmaron ayer en la undécima jornada de Liga un pacto de no-agresión que llevaron hasta las últimas consecuencias. Apenas se vieron dos ocasiones manifiestas de gol. Un punto para cada uno; demasiado botín para tan poco espectáculo. Januzaj fue el único agitador que se rebeló ante la inmovilidad autoritaria de una defensa rojiblanca cada día más sólida. Se quedó sólo. Los hispalenses intentaron lo propio por medio de Muriel, una pistola de balines para compensar la ausencia de André Silva y Ben Yedder. Ni cosquillas hizo a la zaga guipuzcoana, que exhibió un orden inusitado durante la presente campaña. En oposición al mainstream de los dichos, anoche una buena defensa no fue sinónimo de buen ataque.

Para el partido, Machín dispuso un once alejado de la rutina, dispuesto a innovar y buscar parches a unos titulares que ya empiezan a notar el avance de la competición. Amadou compensó la ausencia de Kjaer haciendo las veces de mariscal, mientras Muriel y Quincy asumían la difícil papeleta de hacer olvidar al dúo de moda en Nervión. El resto, los de siempre. En ataque no tardaron en lamentarse las pocas modificaciones efectuadas. Ni Muriel genera los espacios jugando de espaldas que André Silva crea por inercia, ni Quincy posee la finura y la inteligencia en el desmarque de Ben Yedder. El holandés ni siquiera es un rematador, aunque Machín se empeñe en hacerlo jugar como tal. Por su parte, los locales saltaron al césped con un 4-2-3-1 que ya es sello personal de Garitano. Dos mediocentros para paliar los riesgos que puedan tomar los cuatro de arriba. A veces, la enorme capacidad de desborde, llegada y remate de Januzaj, Oyarzabal, Juanmi y Willian José es un peaje demasiado caro.

Con el pitido inicial, la Real se mostró confiada, tratando de llevar la manija de un partido que podía servirle para reencontrarse con la victoria ante su afición. El conjunto donostiarra aún no ha conseguido sumar tres puntos en su feudo en todo lo que va de campaña. Quizás porque no acaba de ser incisivo en los metros finales. Mucha posesión pero poca profundidad o creación de ocasiones claras. El Sevilla se encontraba cómodo sin el esférico, replegado a la espera de la oportunidad para hincar el diente. Muriel olió sangre y sacó el colmillo en el 23’, pero el asistente desestimó su tanto por fuera de juego.

Sarabia, figura del Sevilla en lo que va de temporada, no encontró ayer su mejor versión sobre el césped de Anoeta. | Fuente: sevillafc.es

Sarabia, figura del Sevilla en lo que va de temporada, no encontró ayer su mejor versión sobre el césped de Anoeta. | Fuente: sevillafc.es

No fue más que un espejismo en un desierto de pérdidas de balón, atascos, combinaciones imprecisas y balones en tierra de nadie. Aquello de las ocasiones parecía pertenecer a una época pasada. Los goles; a otro deporte. Fue Banega quien finalmente sacó al espectador de su ensimismamiento con el primer disparo del encuentro, un latigazo desde fuera del área que se topó con la manopla de Moyá. Era el minuto 36. La segunda tentativa rojiblanca llegaría sólo dos minutos más tarde; pero esta vez sobre su propia portería. A punto estuvo Amadou, que ayer cuajó un gran encuentro, de meter en un compromiso al Sevilla cuando su despeje a un centro raso rival tocó en Sergi Gómez, que casi los desvía a portería. Sin más sobresaltos, la primera parte murió con el mismo resultado con el que se inició.

La segunda mitad tuvo algo más de emoción en sus primeros compases, con Januzaj revoloteando la banda izquierda en busca de una brecha por la que filtrarse. El belga peca de irregular, pero su desequilibrio y capacidad de generar son innegables cuando está enchufado. En el 52’, tuvo su ocasión más clara tras ganar a trompicones una brega en el área. Su zurdazo sin ángulo se marchó sin alto, pero simbolizó la creciente implicación del futbolista por convertirse en uno de los hombres fuertes de esta escuadra. Paralelamente, en la otra banda diestra, Navas arrancaba ese motor que cada jornada nos hace preguntarnos si el DNI marca bien su edad. El de Los Palacios encaró, recortó hacia dentro y con su pierna mala conectó un disparo que se marchó lamiendo el palo. Seguía resistiéndose el premio del gol.

El partido fue puro choque y pugna. No hubo opción a la estética. | Fuente: sevillafc.es

El partido fue puro choque y pugna. No hubo opción a la estética. | Fuente: sevillafc.es

Ante la estaticidad del encuentro, ambos técnicos movieron ficha para insuflar algo de chispa a un choque que volvía al monólogo de la primera parte. Oyarzábal dejó su lugar a Zurutuza, Muriel a Roque Mesa, Juanmi a Sandro y Arana a Escudero. El cambio en el carril zurdo de la zaga sevillista se notó. Escudero ‘redebutaba’ en Liga tras su lesión en el brazo con la ilusión de un juvenil, dispuesto a eclipsar a la figura del encuentro. Tanto fue así que Garitano tuvo que cambiar a Januzaj de banda. No surtió ningún efecto. El partido, una exhibición magistral del ejercicio posicional, murió sin la salsa del balompié, los goles. Tampoco pudo ser de otra manera, sobre todo si atendemos a la catastrófica definición de Roque Mesa tras una contra en la última ocasión del partido. A las nubes en un día gris para ambos conjuntos.

Con el reparto de puntos, el Sevilla se mantiene en la segunda plaza, a cuatro puntos del líder, el Barça. Una posición que seguro que hubieran firmado a principio de temporada, y cuyo mantenimiento precisa de un fondo de armario a la altura. Ya lo dijo Machín al término del encuentro: “Necesitamos reforzarnos”. Por su parte, la Real Sociedad ostenta el decimotercer puesto de la tabla, a sólo cuatro puntos de Europa. Aunque los de Garitano han mejorado sus prestaciones y las sensaciones son mejores que hace unas semanas, aún queda mucho por ensamblar en un conjunto plano e inofensivo en muchas fases de los encuentros. Recuperar el respeto que Anoeta impone a los rivales será un factor clave para colmar sus ambiciones esta temporada.

Ficha Técnica:

Real Sociedad: Moyà; Elustondo, Llorente, Moreno, Theo; Zubeldia, Illarramendi; Januzaj, Oyarzabal (Zurutuza, min.62), Juanmi (Sandro, min.69) y Willian José (Bautista, min.88).

Sevilla F.C: Vaclik; Jesús Navas, Carriço, Amadou, Sergi Gómez, Arana (Escudero, min.68); Banega, Sarabia, Franco Vázquez; Promes y Muriel (Roque Mesa, min.71).

Árbitro: Prieto Iglesias (Colegiado Navarro). Mostró tarjeta amarilla a Theo (min.85)/ Jesús Navas (min.73), Amadou (min.78) y Roque Mesa (min.91).

Incidencias: Anoeta. 23.728 espectadores.

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