Arrasate deja de ser el entrenador de la Real Sociedad

Cuesta creerlo, sí, pero Arrasate, tras bailar en la cuerda muchas semanas, ya es historia pasada de la Real Sociedad. Una historia que comenzó hace un año y unos meses cuando el conjunto donostiarra, tras no llegar a un acuerdo de renovación con el francés Philippe Montanier, nombraba a Jagoba Arrasate entrenador del primer equipo realista. Tras un comienzo ilusionante gracias a la previa de la Champions donde la Real aplastó al Lyon, la situación se fue deteriorando hasta llegar al momento actual: 6 puntos de 30 posibles, o lo que es lo mismo, una victoria, tres empates y seis derrotas en los diez partidos disputados hasta la fecha

El técnico de Berriatua llegó al banquillo realista como un entrenador joven, prometedor y de la casa. Anteriormente había entrenado al Elgoibar y al juvenil de la Real entre otros equipos. Su buen hacer le llevó en la temporada 2012/13 a ser uno de los ayudantes de Philippe Montanier. En la temporada siguiente, la 2013/14, el consejo de la Real nombró a Arrasate primer entrenador del equipo txuriurdin. Se decía que era Arrasate el que hacía los cambios y tomaba las decisiones importantes en la era Montanier. El tiempo ha demostrado que no era del todo así y que el técnico francés también hacía algo porque, desde que él dejó la Real, el juego, la ambición y el físico del equipo han seguido una línea descendente.

Sea como fuere, lo cierto es que el técnico vizcaíno comenzó su andadura con buen pie y devolvió a la Real a la Champions una década después tras vencer al Lyon en la previa de la máxima competición europea. Los de Arrasate vencieron al equipo francés desplegando un juego alegre y dinámico. La temporada prometía. Si bien, la participación realista en la liguilla de este torneo no fue nada placentera: un punto de 18 posibles, tan sólo un gol a favor y diez en contra. Así terminaría la Real su aventura por Europa. Decepcionante para muchos.

Cerca estuvo de hacer algo grande en la Copa del Rey donde estuvo muy cerca de llegar a la final, pero cayó eliminada en las semifinales ante el Barcelona, con un arbitraje bochornoso de por medio.

En la competición doméstica los guipuzcoanos iban cosechando buenos resultados, aunque el juego se fue deteriorando con el transcurso de los meses. El cansancio era la excusa. Se mostraron regulares durante la mayor parte del campeonato, pero en las semanas finales el equipo se dejó llevar y bajó su rendimiento, pero aun así los de Arrasate terminaron en una meritoria séptima posición (con 59 puntos) que daba el derecho a disputar la previa de la UEFA Europa League.

Y maldita previa de la Europa League, que es donde comenzó la dinámica negativa. El joven técnico comenzaba su segunda temporada, la 2014/15, al frente del banquillo txuriurdin. Lo hacía eliminando al Aberdeen escocés, sin Claudio Bravo, sin Griezmann y con un extraño 4-4-2 en rombo. En la siguiente ronda de la previa de la UEL, la Real no dio la talla ante un inferior Krasnodar y quedó apeada de una competición que ilusionaba a su afición. Batacazo serio para las aspiraciones realistas y duras críticas para el entrenador, que empezaba generar serias dudas sobre su capacidad para seguir al mando de la nave.

Por si fuese poco, la Liga comenzó con una derrota histórica contra el Eibar en Ipurúa. En la segunda jornada, se ganó al Real Madrid en un partido de locos y, a partir de entonces, derrotas y empates, promesas y falsas ilusiones sobre la mejora del juego realista. La realidad: 6 puntos de 30 posibles.

Jagoba Arrasate deja a una Real destrozada donde jugadores reconocidos están irreconocibles. El físico deja mucho que desear y no hay mecanismos, ni en ataque ni en defensa. El nuevo entrenador tiene mucho que pulir.

Apunten algunos nombres como posibles sustitutos: Thomas Tuchel, Pepe Mel, Juande Ramos, Quique Sánchez Flores, Sabella o David Moyes.

 

Iván Herrero

Periodista deportivo en ciernes. Realista y Unionista. Su máxima: lo bueno, si breve, dos veces bueno.

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