Agorafobia real

Uno de los trastornos fóbicos que peores consecuencias tiene sobre el que lo sufre es la agorafobia. La característica principal de esta fobia es el miedo intenso hacia los lugares abiertos de los que puede ser difícil escapar. Literalmente, este trastorno es conocido como el miedo a salir de casa. Precisamente lo que le ocurre a la Real Sociedad, único equipo de Primera y Segunda División que no conoce lo que es ganar un partido fuera de Anoeta, su casa.

Una de las peores elecciones que puede hacer un aficionado al fútbol es ver un partido de la actual Real Sociedad fuera de casa. Y no sólo por los resultados, sino también por el poco fútbol que se ve sobre el verde, a excepción del partido contra el Almería este fin de semana, donde sí se apreció una leve mejoría. Y es que la Real teme jugar si no está acompañada por su gente, se ahoga, le entra la ansiedad y sus jugadores sólo se dedican a defender que, según cómo se mire, puede ser mucho o puede ser poco.

Lo cierto es que en las once jornadas ligueras que la Real ha jugado fuera de Anoeta hasta la fecha, la entidad guipuzcoana sólo ha sacado seis puntos fuera de su estadio, que se traducen en seis empates en los campos del Celta de Vigo, Córdoba, Deportivo de la Coruña, Levante, Granada y Almería. Por lo tanto, los txuri urdin cayeron derrotados en las otras en cinco salidas. El bagaje goleador en estos once partidos se salda con 8 tantos a favor y 19 en contra. Sólo el Levante (7), Athletic (7) y Deportivo (6) metieron menos goles que la Real en sus visitas. Las goleadas contra el Villarreal (4 – 0) y contra el Real Madrid (4 – 1) engordaron mucho la balanza de los tantos encajados.

Los otros dos peores equipos lejos de su cancha son el Levante y el Granada, con siete puntos cada uno, si bien estos dos conjuntos sí saben lo que es ganar al menos un partido fuera de sus estadios.

Con la miel en los labios

Cerca estuvo el equipo donostiarra de ganar el partido contra el Córdoba, pero un gol de Xisco a tres minutos del final impidió que la Real Sociedad se llevase los tres puntos del Arcángel.

En el Ciutat de València, Canales adelantó a los realistas en los primeros compases del segundo tiempo y, cuando parecía que iba a llegar la primera victoria fuera de casa, Carlos Martínez cometió mano y el árbitro señaló la pena máxima. El polémico penalti lo transformó Ivanschitz en el minuto 90.

Algo similar sucedió en Los Cármenes. Vela marcó de penalti para adelantar a su equipo y Fran Rico, también desde los once metros y en el minuto 80, igualó la contienda.

Puntos que volaron en los minutos finales, goles que dejaron temblando a los jugadores y mazazos que crean ansiedad, rabia e impotencia. Veremos si David Moyes logra dar con la clave para que la Real Sociedad cure su agorafobia.

Iván Herrero

Periodista deportivo en ciernes. Realista y Unionista. Su máxima: lo bueno, si breve, dos veces bueno.

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