Vallecas, un barrio humilde que se codeó por Europa

Foto vía luiscembranos.com

Han pasado unos cuantos años, pero si ustedes se desplazan a tierras madrileñas y visitan el barrio de Vallecas, los lugareños todavía recordarán la temporada más ilustre del club de sus amores. Porque aunque crean que no, en este barrio obrero, humilde y familiar, la gente sigue animando y apoyando a su equipo por encima de todo. El Rayo Vallecano es la comidilla en los bares, en las comidas familiares y entre los más de 320.000 habitantes que posee.

La historia que les traemos hoy en Los Otros 18 trata de una temporada magnífica del conjunto franjirrojo. Una temporada en la que el barrio de Vallecas llevó su nombre por toda Europa. Una temporada en la que el Rayo disputó la Copa de la UEFA y en la que asombró a propios y extraños consiguiendo un hito histórico para un conjunto humilde y con el presupuesto más bajo de Primera División. Alcanzar los cuartos de final de la segunda competición europea.

Pongámonos en situación. En la campaña 98-99, el conjunto madrileño se encontraba en Segunda División, después del descenso en la promoción dos años antes frente al Mallorca. La campaña de transición en la categoría de plata, de la mano de Josu Ortuondo, no dio el efecto deseado y para una nueva aventura, se decidió apostar por Juande Ramos. El técnico ciudadrealeño llegaba a Vallecas tras dejar al Lleida a las puertas de la promoción de ascenso a Primera. Dos años antes, si había conseguido dar el salto con el UD Logroñés, lo que lo convirtió en el deseado por la directiva.

El conjunto vallecano conseguiría esa temporada recuperar su plaza entre la élite del fútbol español. Eso sí, después de una eliminatoria en la promoción frente al Extremadura. El barrio se volcó como nunca y el conjunto cosechó una victoria por 0-2 en Almendralejo. Los tantos de Luis Cembranos y Llorens, de penalti, acercaban el sueño, que se confirmó en la vuelta. El estadio se llenó y en las calles se instalaron pantallas gigantes para disfrutar con un día marcado a fuego en la retina de los aficionados rayistas. Los tantos de Tiago y Bolo certificaban el ascenso y más de 20.000 personas se reunían en la Fuente de Vallecas para celebrarlo.

La afición fue una parte importante de aquel ascenso a Primera y 20.000 vallecanos lo festejaron en las calles.

La afición fue una parte importante de aquel ascenso a Primera y 20.000 vallecanos lo festejaron en las calles.

Quiso el destino, que en 1999 el club cumplía su 75 aniversario y lo celebraría en la máxima categoría del fútbol español. Y menudos festejos, pues hasta la temporada 2012-2013, cuando con Paco Jémez a los mandos finalizaron en 8ª posición, esa era la mejor campaña de los madrileños en Primera. El conjunto de Juande Ramos, recién ascendido, llegó a liderar la tabla en la jornada 4ª, tras todos sus choques hasta entonces. Atlético de Madrid, Real Sociedad, Mallorca y Celta sucumbieron ante el poder del “Rayito”, que repetiría liderato en las jornadas 8ª, 10ª y 11ª. El conjunto finalizaría la temporada den 9ª posición, además de lograr el Trofeo al Juego Limpio, lo que le serviría para recibir una invitación de la UEFA para participar en la Copa que llevaba su nombre la siguiente temporada.

Un año europeo inmejorable

Con la llegada del nuevo siglo, el Rayo Vallecano inscribía su nombre en la historia de la Copa de la UEFA por primera vez en su historia. La campaña 2000-2001 fue la del estreno en Europa, y a día de hoy, la única en la que se han codeado entre los grandes del viejo continente. De Quintana, Ballesteros, Cota, Bolic, Keller, Poschner, Alcázar, Bolo Michel I o el “Mami” Quevedo eran algunos de los hombres que formaban parte de aquella plantilla histórica. Todos ellos, como no, comandados por Juande Ramos, el mariscal de aquella fantástica hazaña.

El 10 de agosto debutaban en tierras andorranas frente al Constelació (hoy ya desaparecido). Quiso el destino, que los madrileños arrancasen con récord, logrando la mayor goleada de un equipo español en competición europea. Un contundente 0-10 en el Estadio Comunal de Andorra La Vella, con 4 goles de Bolic, 2 de Bolo, 2 de Míchel, y sendos de Luis Cembranos y Pablo Sanz. La nota negativa la pondría Cota, que caía lesionado y se perdería lo que restaba de temporada. En la vuelta, los andorranos sufrieron un nuevo vendaval del Rayo, que vencía por 6-0 y accedía a la siguiente ronda.

El rival tras superar la eliminatoria preliminar era el Molde sueco. Un golazo de Bolo en tierras escandinavas encaminaba la eliminatoria. Michel de penalti, adelantaba a los suyos en Vallecas, pero Hulsker empataba el encuentro a 17 minutos para el final. Tocó sufrir, pero el Rayo, que dominó el partido de cabo a rabo, accedía a la segunda ronda, donde le esperaba el Viborg.

El conjunto danés fue un duro escollo para los pupilos de Juande Ramos, que sufrieron en exceso en la eliminatoria. La ida, se saldó con victoria local, gracias a un tanto de Míchel, en un encuentro en el que fue expulsado Poschner y en el que Jon Pérez Bolo marró un penalti. Todo quedaba abierto para la vuelta. Un encuentro no apto para cardiacos y en el que a los vallecanos les sonrió la fortuna. Fernández adelantó a los daneses, pero una falta lanzada por Michel, la desviaba un zaguero rival al interior de la portería, logrando de esta forma el empate. Fernández, a 5 minutos del final, volvía a adelantar al Viborg, que se volcó sobre la meta de Keller, pero no logró ver puerta una vez más. Así, de rebote, el Rayo pasaba una nueva ronda.

El sorteo deparó una visita a tierras rusas para enfrentarse al Lokomotiv en un choque que se disputó con temperaturas 15º bajo 0. En Moscú, el resultado no se movió del 0-0 inicial. Un partido heroico, en el que los vallecanos se impusieron al “General Invierno” y dejaron todo abierto para la vuelta ante los suyos. En Vallecas, el duelo se vivió por todo lo alto. Empezaron mandando los locales durante el primer cuarto de hora, pero se fueron diluyendo hasta el descanso y Keller se vistió de santo, evitando los tantos rusos. Ya en la segunda mitad, volverían los de Juande a recuperar su filosofía de posesión y esto se tradujo en un tanto de Bolic y la sentencia de Alcázar. La curiosidad la puso la luz, que se fue a falta de 10 minutos y tardó otros 20 en regresar, pero el Rayo ya era equipo de octavos de final.

Real Madrid, Barcelona, Girondins, Atlético, Lokomotiv. Todos temblaban ante el Rayo. Foto vía futbolocos.com

30 Madrid, Barcelona, Girondins, Atlético, Lokomotiv. Todos temblaban ante el Rayo. Foto vía futbolocos.com

El sorteo deparó un emparejamiento con el Girondins de Burdeos, en el que por aquel entonces militaban jugadores de la talla de Dugarry, Pauleta, Ramé o Smertin. Los franceses no serían rival y sufrirían el poderío del Rayo, que se impuso 4-1 en la ida y 1-2 en la vuelta en tierras galas. Una exhibición que todavía recuerdan por el barrio y que dio a conocer todavía más el nombre de los madrileños.

4 equipos españoles se plantaban en los cuartos de final y el rival del Rayo fue el Deportivo Alavés. El Glorioso, otro modesto de nuestro fútbol, superó a los de Vallecas en la ida en Mendizorroza por 3-0. En la vuelta, se llenó el estadio, pero los franjirrojos sufrieron un varapalo en la primera mitad, con un tanto de Jordi Cruyff, del que no pudieron reponerse. Terminaron venciendo con tantos de Quevedo y Luis Cembranos y se despidieron de la competición europea con victoria.

Juande Ramos abandonó la nave a final de esa temporada, dejando al club en 14ª plaza y a 5 puntos de competición europea. El conjunto vallecano entró entonces en una época de transición. Gregorio Manzano acabaría salvando al club del descenso al año siguiente, pero acabaría descendiendo a los infiernos de la 2ªB y tardaron 9 años en volver a Primera.

Hasta el día de hoy, el Rayo Vallecano no ha vuelto a jugar competición europea, pero desde la llegada de Jémez al banquillo ha recuperado esa esencia, logrando permanecer durante 5 temporadas consecutivas en la máxima categoría del fútbol español. Mientras buscan la 6ª, deléitense con los recuerdos de cuando Vallecas paseó su nombre por Europa y sueñen, porque nunca se sabe si el destino volverá a deparar un hito similar.

 

Javier Taboada Valdés

Periodista ourensano, especializado en deporte. Cofundador de Social Media Sports. He pasado por varios medios de comunicación como La Voz de Galicia, RNE, Onda Joven Radio y La Sexta Deportes. Los Otros 18 es uno de mis proyectos más ambiciosos en los últimos tiempos. El objetivo, cambiar la forma de hacer periodismo deportivo en España y dar voz a todos los equipos de forma igualitaria, escapando del terrible duopolio. Inconformista y luchador, trato de abrirme un hueco en este mundillo tan complicado.

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