RC Deportivo 2 – 0 CA Osasuna: Apagón en Riazor para las últimas esperanzas rojillas.

Pocos eran los aficionados rojillos que quedaban con esperanzas de salvación esta temporada, pero después de lo visto en Riazor, queda claro que Osasuna está a años luz (esa que faltó en el estadio) de poder competir mínimamente contra cualquier equipo de fútbol profesional. Un Real Club Deportivo de la Coruña que venía capitaneado por Asier Garitano en una búsqueda de la mitad de la tabla y, sobre todo, de unas sensaciones que venían poco a poco cayendo, eso sí, sin los resultados. Con el pitido inicial, todo lo esperable sucedió: partido fácil para los blanquiazules de las rías baixas que vieron, se pasearon y vencieron.

Cuesta arriba se ponía el partido para los visitantes cuando tras intentar aguantar las acometidas de los locales (cerca de diez centros en los primeros diez minutos) en el minuto siete, tras un segundo córner, Florin Andone, uno de los hombres más en forma de la liga, se sobreponía con toda claridad sobre una endeble defensa rojilla que se dejaba rematar tranquilamente en su área pequeña y en un primer palo mal defendido por Nauzet. El planteamiento táctico de Caparrós que había situado a su equipo con una línea de cinco atrás por primera vez desde el cambio de entrenador (recordemos que era una de las mayores críticas recibidas por el ex-entrenador de Osasuna, Enrique Martín) se vió desde entonces desdibujada en un intento de evolución: de un 5-4-1 a un 4-4-1-1.

En los siguientes minutos llamaba la atención el posicionamiento en la presión visitante. El Deportivo tocaba con tanta calma que el porcentaje del balón se situaba en un 70/30, y la pelota cuando caía en pies de cualquier defensor osasunista pronto iniciaba un recorrido directo en búsqueda de un solitario y bregador Sergio León que intentaba hacer de Juan Palomo. Chocante la diferencia en el rostro de los dos delanteros ex de la división plateada española, sonriente, con un gol en su haber, en una forma deportiva envidiable y confiado en sus aptitudes, el rumano Andone ayudaba a su equipo en todas las labores. Por el otro lado, ausente y desgraciado, León intentaba sacar jugo de la menor posibilidad. La actuación del segundo pudo haber sido mejor si los resbalones -uno a puerta vacía- y el arbitraje -en una ocasión clara donde pitaron un fuera de juego inexistente- se lo hubieran permitido. Andone abandonaría el campo en la segunda mitad, satisfecho por su labor, sabiéndose querido, y un jugador de equipo.

El encuentro se encaminaría al final de la primera mitad con un Osasuna que intentaba postularse protagonista. Pero, cerca del pitido, se volvería a repetir una situación familiar para cualquier aficionado rojillo: cuando el cuadro de la vieja Iruña más fútbol proponía (o al menos, en uno de esos pocos momentos en los que lo ha hecho a lo largo de la temporada) recibió el segundo de un cuadro coruñés representado en la potencia y la velocidad de Ryan Babel que aparecía solo tras una rápida transición y un estupendo centro al segundo palo de Carles Gil. De nuevo, un movimiento de fútbol base, sencillo: transición rápida de contra-ataque, conducción por una banda y desborde por la contraria, remate de primera y gol. De nuevo, en un fallo de fútbol alevín, mal repliegue, patética transición ataque-defensa y un cuadro visitante roto veía alejarse el tren de la salvación.

Así se llegaría al descanso, con un 2-0 en un luminoso más luminoso que nunca puesto que a punto de reanudar los segundos 45 minutos, nos dejaría la imágen del partido, la de un Riazor que se fué a negro por culpa de un apagón eléctrico en toda la zona aledaña y que dejó claro las diferencias en el estado anímico de ambas escuadras. La hinchada local aprovechaba para inmortalizar el momento, sacar sus smart phones y crear un precioso mosaico que se asemejaba al de un concierto de U2, mientras que para la hinchada visitante esto no era sino un fiel reflejo de lo que llevan de temporada y un presagio de lo que espera.

Caparrós aprovechó para volver a replantear el esquema de su banda y quitó a un Fran Mérida que volvía muchas semanas después a pisar el verde (incluso a estar convocado) por el exasperante Rivière. Poco que contar de una segunda parte con un Depor que medía las fuerzas para esforzarse al mínimo y sobrellevar el resultado frente a un Osasuna que empezó fuerte pero que rápidamente fue replegado en cuanto los de Garitano recibieron la órden de mantener la pelota en la línea de atrás. El partido se rompió por momentos, pero el marcador no se amplió gracias al clima de pachanga de los locales y a la incapacidad visitante. Varios feos gestos de jugadores de ambos equipos ensuciaron algo un encuentro con la mar de tranquilidad para un conjunto local que aprovecha para despedir el año de la manera más festiva posible.

Como dato a destacar, el Deportivo de la Coruña había recibido goles en contra en todos sus partidos como local en el año 2016. CA Osasuna vuelve a romper las estadísticas. Otro dato a destacar es que Caparrós se acerca al logro de Clemente de más partidos perdidos de manera seguida y es que a las seis derrotas en liga y la de copa, se le han de sumar todos los encuentros que acabaron con derrota en su etapa previa como mánager del Granada. Riazor, se va a negro y unos lo celebran mientras otros se lamentan.

ficha técnica

RC Deportivo: Tyton, Juanfran, R. Albentosa, Sidnei (C), F. Navarro, Guilherme, Borges, Carles Gil, Emre Colak, Ryan Babel, Florin Andone.
Cambios: Carles Gil / Bruno Gama (min. 72); Florin Andone / Joselu (min. 80); Ryan Babel / Marlos Moreno (min. 90).

CA Osasuna: Nauzet, Clerc, I. Márquez, D. García, Tano, Á. Berenguer, Fran Mérida, Causic, R. Torres (C), De Las Cuevas, Sergio León.
Cambios: Fran Mérida / Rivière (min. 46); De las Cuevas / Kenan Kodro (min. 72).

Goles: 1-0 Andone (7′), 2-0 Babel (42′).

Árbitro: Sánchez Martínez- José María; Comité Territorial Murciano. Amonestó con tarjeta amarilla a De las Cuevas (51′), Márquez (73′), Clerc (79′) para el Osasuna y Juanfran (65′) para el Deportivo .

LAS CLAVES DEL PARTIDO PARA LOSOTROS18.COM
  • El esquema de Garitano proponía superioridad numérica en el centro del campo.

  • Ambas bandas ganaron casi el 100% de los duelos a la escuadra visitante.

  • El gol tempranero hizo añicos todo el plan de Caparrós.

 

David Vilches

Intento de muchas cosas, aborto de casi todas. Psicosociópata de libro, zigoto de escritor y aprendiz de cortador. Extrovertido de día, culo de sofá de noche. Lo que me ahorro en el plus, me lo gasto en apuestas que nunca gano. Siéntame, dame un pan, ponme fútbol y seré feliz. Orgulloso rojillo.

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